• Señal en Vivo
    • Solo Audio
  • google plus
  • facebook
  • twitter
  • La sequía ha expuesto los actuales problemas que tiene California.
    En Profundidad

    La sequía ha expuesto los actuales problemas que tiene California.

California atraviesa el período de sequía más significativo durante el último milenio, debido principalmente a las reducidas precipitaciones y altas temperaturas, aseguran autores de un estudio de la Universidad de Minnesota.

La autopista interestatal 5 que comienza en la frontera de Estados Unidos con México y termina en Canadá muestra la historia de la crisis de sequía de California. Las horas de autopista a través del Valle Central de California están acompañadas de hileras de cultivos secos y valles quemados. El sustento de un estado entero está en juego debido a la sequía. De hecho, pequeños pueblos y ciudades ya están empezando a sentir las consecuencias.

En California se encuentran tres de las ciudades más grandes del país, así como diversos ecosistemas que incluyen pantanos, tierras de cultivos y cordilleras. 12 de los últimos 17 años han sido considerados períodos secos en el estado, mientras que los últimos cuatro años han sido catalogados de períodos en condiciones extremas. Asimismo, la demanda por agua ha aumentado drásticamente debido al aumento de la población estatal y al crecimiento de la industria agrícola en una región donde se ha agudizado el problema de fracturamiento hidráulico.

“La actual sequía en California es bastante severa en el marco de, al menos, el último milenio, y se debe a las, ya antes vistas, reducidas precipitaciones y a las altas temperaturas que ya rompen los récords”, escribieron los autores de un estudio de la Universidad de Minnesota publicado en diciembre del año 2014, y en el que se afirma que los años de sequía, que continúan en la actualidad en California, han desarrollado condiciones que no se comparan con nada antes visto en los últimos 1200 años. La sequía ha expuesto los actuales problemas ambientales que enfrenta el estado, así como la lucha intemporal que ha tenido la región para asegurar y administrar el agua.

Distribución y consumo de agua en California

La sequía de California es considerada una de las peores catástrofes ecológicas ocurrida en los Estados Unidos desde la década de los 30. A lo largo de todo el estado, aproximadamente 50 por ciento del agua que corre a través de sus represas, embalses y acueductos va al medio ambiente, 40 por ciento se usa en la labranza y en la industria agrícola, y 10 por ciento es para uso residencial y urbano. Por supuesto, el porcentaje de agua usada en cada categoría varía significativamente dependiendo de la región o de los períodos lluviosos y secos.

Por ejemplo, en California del norte, se usa más agua con fines ambientales para poder mantener el cauce de los ríos y los pintorescos bosques de secuoyas. En comparación, el amplio Valle Central y California del sur usa aproximadamente 33 por ciento de agua con fines ambientales y más de la mitad del agua de la zona para la agricultura.

Una parte del agua utilizada por todos estos sectores se recicla y vuelve a los ríos y a las cuencas de agua subterránea. Sin embargo, cuando esa agua ha sido contaminada con fertilizantes o por procesos industriales como la fracturación hidráulica, reciclarla no es siempre una buena opción. En el 2014, de acuerdo con la agencia RT, compañías de energía usaron aproximadamente 264 millones de litros de agua para fracturación, lo que contribuyó enormemente a la crisis de agua.

En noviembre del año 2014, un grupo de científicos y gestores hídricos del Servicio Meteorológico Nacional (National Weather Service), de la Universidad de California, la Universidad de Arizona, de la NASA y otras agencias especializadas en asuntos hídricos se reunieron para desarrollar una serie de propuestas para mejorar la eficiencia tanto en el uso del agua como en el control de las aguas subterráneas.

Su llamado a la acción hizo énfasis en hacer de la conservación del agua un estilo de vida en California. Entre sus iniciativas para lograr esto están la inclusión de la gestión del agua en todos los niveles estatales, la protección y restauración de ecosistemas importantes, la preparación para períodos secos, el fomento a las ciudades para que detecten y reparen las filtraciones de agua, y el suministro de agua limpia a todas las comunidades.

En mayo de este año, el gobernador de California, Jerry Brown, firmó una orden ejecutiva para mantener restricciones en el uso del agua en todo el territorio e informó que el estado de emergencia se prolongará hasta el año 2017. 

Retos a los que se enfrenta el Valle Central de California

El Valle Central de California dispersa cualquier duda con respecto a si el estado está padeciendo una de las sequías más impactantes en la historia de la nación. Ciudades como Bakersfield han sido declaradas en estado de emergencia y pequeños pueblos desperdigados por el Valle Central se han convertido en pueblos fantasmas debido a la continua escasez de agua.

“Tenemos otras 20 comunidades en el condado de Delano que están en áreas no incorporadas (que no son administradas por el gobierno municipal) que tienen sistemas de agua, ya sea en términos de capacidad e infraestructura, bastante débiles. Estas comunidades podrían quedarse sin agua en este primer trimestre si la sequía continúa. Las consecuencias son enormes.” afirmó, en una entrevista con teleSUR el pasado año, Juan Flores, miembro del Centro de la raza, la pobreza y el medio ambiente (CRPE según su sigla en inglés), una organización con sede en California que apoya a grupos comunitarios en la lucha por la justicia ambiental. “Hemos visto cómo han desaparecido algunas granjas. Ya desaparecieron. Ya no hay nada que puedan hacer para salvarlas. Las consecuencias son reales, son tangibles, y podemos verlas y sentirlas”.

Además de afectar la supervivencia y permanencia de familias en la región, la sequía tiene el potencial de alterar drásticamente la economía del estado. El centro de California es considerado el cesto de frutas de los Estados Unidos, ya que, según Flores, 25 por ciento de las frutas y vegetales cultivados en los Estados Unidos provienen del Valle Central.  

“Mientras este país llama a otros países 'países del tercer mundo', nosotros corremos el riesgo de convertirnos en uno si nos quedamos sin agua. Así de negativo sería para nosotros el no tener lluvias o el no encontrar una solución sostenible para este problema”, enfatizó Flores.

Soluciones para todo el estado

Sin cambios legislativos necesarios y sin iniciativas comunitarias, California corre el riesgo de tener incendios incontrolables, propagación de enfermedades como el virus del Nilo Occidental, mayor polución por el polvo y otros contaminantes, y la desaparición de empleos del sector agrícola y recreacional.

Durante una sequía, legisladores deben tomar decisiones difíciles basándose en las partes interesadas sobre cómo y cuando distribuir el agua. El 1 de abril del año 2015, el gobernador Jerry Brown introdujo la primera restricción de agua obligatoria. Su orden ejecutiva le exige a las ciudades que reduzcan su uso de agua en un 25 por ciento. Cursos de glof, campus de escuelas y hogares enfrentan cambios en su arquitectura para poder reducir el uso de agua. Asimismo, el estado prohibirá el riego de césped ornamental.

 

No obstante, aunque algunos han alabado estos necesarios ajustes a los usos estéticos y mayormente innecesarios del agua, muchas organizaciones argumentan que cualquier restricción tendrá un impacto directo en las industrias multinacionales que operan en el estado.

“Si a nuestras comunidades se les pide que reduzcan un 25 por ciento del uso del agua, ¿qué harán las industrias para ahorrar agua?, ¿qué están aportando ellas también?. No se necesita un ingeniero para pensar en esto. Si esta sequía continúa, y la gente pierde sus trabajos, ¿de dónde sacarán el dinero para ponerle gasolina a sus carros? Eso se acabará”, afirmó Flores.

“Nosotros teníamos que haber estado hablando de esto hace 20 años; sobre lo que podemos hacer por el resto de las comunidades y el Valle Central  en la próxima década”, enfatiza Flores. Entre sus sugerencias incluye buscar nuevas plantas resistentes a las sequías que los granjeros puedan cosechar y desarrollar formas de energía sostenible para el estado.

“No podemos explotar petróleo debajo de nosotros y usar el fraccionamiento como método de extracción”, afirmó Flores criticando el uso continuo de grandes cantidades de agua de la industria petrolera en medio de la actual sequía. “Aunque usen un litro de agua, ya es demasiado. Ese litro de agua podría ser usado por una familia. Esa agua podría almacenarse para usarse después.”

El cambio climático y el uso explotador de los recursos naturales por parte de las corporaciones ya se sienten en todo el país. California es el primero de muchos estados cuya crisis ambiental tendrá un impacto en el rumbo de la economía de la región y en el sustento de toda una comunidad. A medida que se acercan los meses de verano, los californianos se preparan para dar los pasos necesarios para preservar lo que puedan del agua del estado y de las industrias domésticas.

Entre junio 2015 y marzo de este año, los californianos han reducido el consumo de agua en un 23,9 por ciento en comparación a los mismos meses en 2013. El ahorro equivaldría al gasto de agua generado por unos 6.5 millones de californianos en un año. Sin embargo, aunque fue un progreso significativo, no se ha alcanzado con el porcentaje establecido por Jerry Brown en 2015, el cual establecía una reducción del consumo en un 25 por ciento.

Niveles de sequía en California

 

Efectos del Fracking

El Fracking, la técnica no convencional utilizada para extraer, mediante una fractura hidráulica, el gas natural que se acumula en poros y fisuras de algunos tipos de rocas, es uno de los causantes de la sequía en California.

De acuerdo con Luis Pino, ingeniero industrial especialista en fenómenos sociales, el fracking está directamente relacionado con la sequía, debido a que penetra el suelo e introducen grandes cantidades de agua y químicos, que por ende lo primero que afectan es el suministro de agua de la región en que se realiza el proceso de extracción de crudo y gas.

>>¿Cómo influye el fracking en la megasequía de California?

Para extraer petróleo o gas del subsuelo se requieren hasta 29 mil metros cúbicos de agua que quedan inutilizables al adquirir 260 sustancias químicas y tóxicas.  

Incremento de la actividad del virus del Nilo y agudización de incendios

Las autoridades locales advierten que las sequías y las altas temperaturas al sur de California han incrementado la actividad del virus Nilo Occidental en el valle de San Gabriel, al este de Los Ángeles.

La enfermedad, producida por la picadura de un mosquito, provoca  dolores musculares, sarpullido, dolor abdominal o vómitos. En sus formas más graves puede ocasionar encefalitis o meningitis del Nilo occidental, dependiendo de la parte del cuerpo que esté afectada. 

Por otra parte, según reportes del Servicio Forestal de Estados Unidos, en lo que va de 2016 más de 90 mil hectáreas han sido destruidas por los cuatro mil incendios registrados en California.  


Comentarios
0
Comentarios
Nota sin comentarios.