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  • Imagen del 15 de febrero del 2016 de familiares saludándose en la frontera entre México y Estados Unidos de América
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    Imagen del 15 de febrero del 2016 de familiares saludándose en la frontera entre México y Estados Unidos de América

"Las personas no se van porque es un lujo vivir en Estados Unidos, se van porque son obligadas a salir de sus países de origen", Ilka Oliva Corado, migrante.

El nuevo presidente de Estados Unidos, Donald Trump, firmó dos órdenes ejecutivas sobre políticas migratorias, una para construir una “barrera” para la migración procedente de México y otro que anula los subsidios federales para las "ciudades santuario" que reciben a los inmigrantes.

Pero el muro a lo largo de la frontera de 3 mil 200 kilómetros con México, con el que el republicano tiene asustados a muchos, ya existe y lo empezó a construir el demócrata Bill Clinton en 1994, luego Hillary Clinton siendo senadora lo hizo más fuerte e impenetrable. En 2014, ella dijo que los niños centroamericanos debían irse de EE.UU. porque llegaron solos, ignorando que por más de 20 años lo han hecho.

Y si seguimos recordando, encontramos que sin escándalo, Barack Obama fue el presidente que más indocumentados expulsó durante sus dos mandatos; casi 2,6 millones de deportados.

"Aunque la gente se asusta con Trump porque habla, fue Obama el presidente con mayor número de deportaciones en Estados Unidos -pese a ganar con voto latino con su campaña de reforma migratoria- fue él quien militarizó toda la frontera con México", recuerda Ilka Oliva Corado, una escritora guatemalteca que emigró a Estados Unidos en 2003 como indocumentada, cruzando el desierto de Sonora en el estado de Arizona. 

¿De hacerse realidad las deportaciones masivas, están preparados los países de origen para el retorno de sus connacionales?

El gobierno mexicano dice estar preparado para atender el eventual o inminente retorno de sus connacionales ante la política del magnate estadounidense. De hecho, recordaron que en 2008 ingresaron a México casi 700 mil y “no provocó una alerta para el gobierno federal”, según el subsecretario de Población, Migración y Asuntos Religiosos de la Secretaría de Gobernación, Humberto Roque Villanueva.

Pero la cifra de migrantes mexicanos que podrían regresar a su país es mucho más grande que la citada por Villanueva. Estados Unidos es el país que absorbe al mayor número de ciudadanos de México, en 2015 se contabilizaron unos 12 millones 050 mil.

Las cifras oficiales muestran que 5,8 millones de mexicanos se encuentran entre los 11,8 millones de migrantes sin papeles que están en el vecino país, pues el resto son de Centroamérica y Asia.

Sobre si habrá un plan específico para los retornados, Ilka Corado afirma tajante que "no lo hay" porque si esos mismos países de origen no garantizaron una vida a quienes decidieron migrar, no habrá una planificación ahora.

"La gente migra porque no tiene cómo trabajar, no tiene qué comer, no migra para vivir con lujos o comodidades en Estados Unidos, migra para darle de comer a sus hijos. No arriesgan su vida cruzando la frontera solo para vivir de lujos", explica.

"Los indocumentados para ellos son solo números, son estadísticas, remesas. ¿Dónde están las emociones?", cuestionó.

Corado asegura que la tragedia no es el muro, sino la miseria del ser humano que se desplaza arriesgando su vida para trabajar hasta tres turnos de trabajo para comer y alimentar a sus familiares que quedaron en su país de origen.

"Las personas no se van porque es un lujo vivir en Estados Unidos, se van porque son obligadas a salir de sus países de origen. Las obligan los gobiernos corruptos con políticas clientelares e impunes que benefician a las grandes corporaciones de la oligarquía y del extranjero", dice Ilka.

>> El muro de Trump contra América Latina

Un estudio del Centro de Estudios Monetarios Latinoamericanos (CEMLA) arrojó que los migrantes mexicanos gastan el 87 por ciento de su salario en la economía estadounidense, ya que el promedio mensual de las remesas que envían a México es de 317 dólares.

El agobio emocional de no tener a la familia cerca, el aislamiento por el temor a una deportación que te obliga solo ir del trabajo a la casa y la cantidad de horas por día que se debe trabajar para mantenerse en el país y enviar ayuda económica a sus familiares.

¿Cuánto vale en emociones estar de inmigrante en Estados Unidos? La tragedia no es el anuncio de Trump sobre construir un muro, es cómo regresarán millones de indocumentados a sus países de origen cuando aún persisten las mismas condiciones que los hicieron irse, países que no tienen un plan de retorno masivo para recibirlos y familias desamparadas al depender exclusivamente de las remesas que les envían desde Estados Unidos.


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