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El principal motor del voto en Perú es el miedo, expresó un ciudadano peruano.

El principal motor del voto en Perú es el miedo, expresó un ciudadano peruano. | Foto: EFE

Publicado 11 abril 2016

El pueblo peruano tendrá que escoger entre Keiko Fujimori o Pedro Pablo Kuczynski en la segunda vuelta por la presidencia de Perú. Ambos de pasado cuestionable. 

Dos candidatos de la derecha radical se enfrentarán a una segunda vuelta electoral en Perú. Se trata de Keiko Fujimori, del partido Fuerza Popular y también hija del dictador Alberto Fujimori, con el centroderechista e independiente Pedro Pablo Kuczynsk.

Keiko alcanzó 39,5 por ciento de los votos y Kuczynski  el 22,1 por ciento.

La inclinación de los peruanos por Fujimori y Kuczynski podría ser producto de un descontento masivo que ha llevado a una radicalización que se inclina a la derecha "joven", como la califican analistas políticos peruanos, pero con un mismo libreto. 

Descontento generalizado 

Una encuesta realizada en Perú en 2015, arrojó que cuatro de cada diez peruanos simpatizan con posiciones radicales. En concreto, este bloque ideológico aumentó 8 por ciento en un solo año y ya representa el 39.5 por ciento de la ciudadanía.

Las causas de la radicalización, según especialistas, podrían ser el desborde de la criminalidad y la ineficiencia del Estado, pese a que en los últimos años el país ha sido gobernado por la derecha.

Los candidatos actuales ofrecen proyectos que parecen atacar esos problemas, sin embargo los antecedentes indican que las promesas de la derecha periana nunca se han cumplido. Los gobiernos de los exmandatarios Alan García, Alejandro Toledo y Alberto Fujimori, que tuvo una hegemonía de cinco mandatos seguidos en los 90, no enfrentaron los problemas que durante años vienen padeciendo el pueblo peruano. 

Otra razones serían la percepción de desgobierno generalizado, las violentas protestas antimineras y la falta de efectividad del Poder Judicial y de la Fiscalía, que generan una sensación de zozobra por la falta de justicia.

Seguidores de la candidata presidencial, Verónika Mendoza, escuchan uno de sus discursos.

Inclinación peligrosa 

Diferentes políticos y expertos de distintas disciplinas en Perú se han mostrado preocupados por el incremento de la visión autoritaria en una democracia como la peruana y advirtieron que abre una puerta peligrosa para los próximos años. 

El crecimiento del autoritarismo es “un campo fértil para cualquier candidato aventurero”. “Es una voz de alarma frente a la actual situación política del país”, aseguró el exdiputado y abogado Enrique Ghersi.

Guiño a la derecha nuevamente

En las presidenciales de 2011 se vio el primer guiño  por un "cambio", de parte del electorado peruano, cuando Fujimori obtuvo 23.56 por ciento (segundo lugar) superando el  18.52 por ciento de los votos Kuczynski (tercer lugar).  Ese año resultó ganador el militar retirado y político peruano, Ollanta Humala, actual presidente de Perú. 

Pedro Pablo Kuczynski, conocido como el favorito de los mercados financieros, propone un país más seguro, diversificación de las potencialidades del país como el turismo y lucha contra la corrupción, así como la educación pública como una prioridad. Sin embargo, posee un pasado de actos de corrupción.

Huyó del país en 1968 con la entrada del gobierno revolucionario de Juan Velasco Alvarado. Como funcionario del Banco Central de Reserva se le acusó de venderle dólares a la International Petroleum Company.

Por su parte Keiko Fujimori se basa en aplicar un plan de seguridad ciudadana, creación de empleo, reducción de la pobreza, aún cuando carga con la herencia de su padre, ahora preso y condenado a 25 años de cárcel como autor intelectual de dos matanzas con 25 víctimas y por corrupción durante su gestión. 

"Tiene que desmarcarse del lado oscuro del gobierno de su padre", dijo el analista Alfredo Torres sobre Keiko Fujimori.

La heredera del fujimorismo es rechazada por diferentes movimientos sociales, porque según estos grupos la candidata quiere dar continuidad a las políticas aplicadas por su padre, preso por corrupción y abusos de derechos humanos. 

El analista y presidente de la encuestadora Ipsos Perú, dijo que "ella tiene que defender en alguna medida el gobierno de su padre, porque ha heredado ese capital político, y luego tiene que desmarcarse del lado oscuro del gobierno de su padre, que es corrupción y violaciones de derechos humanos". 

"El problema es que en eso tiene poca credibilidad, entonces cuando vamos a la segunda vuelta la elección se va a polarizar entre el fujimorismo y el antifujimorismo", agregó.

Votar por la "continuidad"

Para Luis Peña, votante peruano, el principal motor del voto en Perú es "el miedo". "Mire, no estamos para experimentos. Yo ya los viví todos. Perdí 30 años de mi vida entre terrorismo, narco, guerrillas, dictaduras".

Peña votó por Kuczynsnki, de 77 años, porque según él es un candidato de centro derecha que garantiza "continuidad".

El expresidente Alberto Fujimori está encarcelado cumpliendo una pena de 25 años por corrupción y violación de derechos humanos.

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