‘Bésame Mucho’, una canción inmortal
Cuentan que ni siquiera había dado su primer beso, cuando Consuelo Velázquez escribió primero la melodía y después la letra de «Bésame mucho».
Consuelo Velázquez
4 de noviembre de 2026 Hora: 10:53
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La pianista, compositora e intérprete mexicana, descubrió de pronto que su canción se convirtió en uno de los más importantes temas musicales del siglo pasado. Su letra, esencia de la fragilidad del amor romántico, ha sido interpretada por artistas de distintas generaciones. Tanto es así, que en 1996 fue reconocida como la canción en español más versionada de la historia y traducida a más de 20 idiomas.
Versiones
La primera versión fue hecha por el cantante Emilio Tuero Cubillas. Este himno al amor, fue inspirado en las parejas separadas por la Segunda Guerra Mundial y en la propia experiencia de la autora, ante el desacuerdo de su familia por su noviazgo y su experiencia personal.
Artistas como Chela Campos, Andrea Bocelli, Luis Miguel y Frank Sinatra, aparecen entre quienes han contribuido con interpretaciones inolvidables.
El cantante estadounidense de origen mexicano Andy Russell, hizo y grabó una de las versiones más famosas de «Bésame mucho», cuyo éxito la colocó en el máximo de popularidad en Estados Unidos en junio de 1944. En parte fue porque Russell, artista de la histórica compañía discográfica estadounidense fundada en 1942, ´ Capitol´, la convirtió en un hit en la Costa Oeste, tras haberla incorporado a su repertorio, durante una gira por ciudades que detonaron en la música, como La Habana.
Por otra parte, Decca Records, la compañía discográfica británica con sede en Londres, especializada en música popular, clásica y jazz, promovió la versión de Jimmy Dorsey, en la Costa Este. Se convirtió en una competencia, apreciar las dos versiones de una misma canción, disputándose el primer lugar del ´hit parade´ nacional. Aún se recuerda la gran versión del formato Big Band de Jimmy Dorsey Orchestra y Coros, quien fue un destacado compositor, clarinetista, saxofonista y trompetista de nacionalidad estadounidense.
La versión Dorsey llegó a estar trece semanas como número uno en ventas, en tanto la de Russell estuvo durante once semanas en el primer lugar de sintonía en Estados Unidos. En México, igualmente fue espectacular su acogida.
En 2019 la canción Yesterday fue elegida por el Récord Guinness como la canción más interpretada del mundo, quedando Bésame mucho en segundo lugar.
Se publicó que Yesterday había logrado más de 2,200 grabaciones. El récord específico de «Bésame mucho», cuenta con más de 3,000 versiones, desde su creación en 1941 a la fecha y aunque fue traducida a más de 20 idiomas, figura como el Récord Guinness oficial como la canción en español más versionada de la historia.
Infancia y juventud
Consuelo Velásquez Torres Ortiz, nació en México, en un entorno privilegiado un 21 de agosto de 1916, en Ciudad Guzmán, Jalisco. Fue hija de la señora María de Jesús Torres-Ortiz, quien pertenecía a una destacada familia colimense y de don Isaac Velázquez del Valle, militar y poeta, integrante de una familia de hacendados de La Barca, Jalisco.
Aunque ella decía que había nacido en 1920, tocaba el piano de ´oído´ y con un solo dedo. Su familia contó que desde los cuatro años era capaz de seguir cualquier melodía que escuchara e interpretarlas en un pequeño piano de dos octavas, obsequio de su tía Mercedes Torres-Ortiz.
Apenas alcanzaba el teclado del piano vertical de la familia, cuando volvió a sorprenderlos reproduciendo la melodía del Himno Nacional Mexicano, que lo escuchaba interpretado por una banda militar que pasaba frente a su casa.
Atentos a este don, su familia se trasladó a Guadalajara y al cumplir los seis años, la inscribieron con Ramón Serratos y Aurora Garibay de Serratos, fundadores de una dinastía familiar de músicos y pedagogos. La Academia Serratos, era la mejor de la ciudad. No fue una sorpresa cuando en breve tiempo, hizo un recital ante padres de familia y compañeros de clase.
Consuelito se mudó a Ciudad de México con 19 años, para continuar estudios como pianista concertista y maestra de Música. En la capital del país azteca, antes de cumplir la mayoría de edad, Serratos y la profesora Aurora Garibay, le ofrecieron una oportunidad para estudiar en el Conservatorio Nacional en Ciudad de México. Adscrita al Conservatorio Nacional de Música, culminó la carrera con los máximos honores en dos recitales en la Sala Manuel M. Ponce del Palacio de Bellas Artes, en 1938 a los 22 años de edad.
Ya preparada ofreció un recital final en el Palacio de Bellas Artes y cursó una superación profesional con el célebre maestro chileno, Claudio Arrau, considerado uno de los pianistas más destacados del siglo XX. En este curso de perfeccionamiento junto a los alumnos más destacados de esa generación, Consuelo Velázquez alcanzó el primer lugar, por su interpretación de la Sonata para Piano No. 23, Appassionata, de Ludwig van Beethoven. Esta obra es una de las grandes especialidades del Maestro Arrau.
Consuelo Velásquez comenzó a trabajar en la estación radiofónica XEQ, invitada como intérprete de un programa de música clásica en la recién creada estación de radio, filial de vanguardia cultural de la XEW. En esta emisora conoció a Mariano Rivera Conde, Director de Programación de la radiodifusora, quien años más tarde llegó a ser el más importante Director Artístico de la industria discográfica mexicana.
En la estación radiofónica XEQ, tenía a su cargo dos o tres programas semanales, interpretando música de concierto. Fue así que, durante su tiempo de descanso en un pequeño estudio, tocaba algunas melodías que había compuesto.
Asombrados ante aquella melodía -por la cual no era conocida- su música llamó la atención de destacadas intérpretes que la interrogaron insistemente, acerca de la autoría de esas canciones. Entre ellas estaban la reconocida Chela Campos, La dama del bastón de cristal. Amparo Montes, quien se hizo famosa especialmente por sus interpretaciones de composiciones de Agustín Lara y Gonzalo Curiel.
También frecuentaban la emisora, María Luisa Landín, consagrada como «La Reina del Bolero» y su hermana, la gran cantante y actriz Avelina Landín. Así como ´La Versátil´ Esmeralda, quien incursionó con éxito en ambas artes: teatro y música.
En su condición de pianista concertista y para preservar la intimidad en que fueron compuestas estas obras, Consuelo no quiso que se supiera su autoría. Igualmente era consciente de los prejuicios que separaban a la música de concierto, de la popular.
Fue así, hasta que un buen día Mariano Rivera Conde, Director de Programación, le preguntó el nombre de su «amiga compositora», como ella había referido a la autora de esas canciones. El directivo se interesó, porque en cuestiones de derecho de autor, debía cumplir este requisito en caso de ser grabada por las intérpretes. Fue entonces cuando Consuelo le dijo a Mariano: «Está bien, señor Rivera Conde, son mías».
De aquí al éxito
Los temas iniciales escritos por Consuelo Velázquez, fueron: Pasional, Déjame quererte y Bésame mucho. Este último fue grabado en 1941 por Emilio Tuero y Chela Campos. El éxito fue inmediato.
Consuelo narró que, coincidente con el desembarco en Normandía de los Ejércitos de las Fuerzas Aliadas, el 6 de junio de 1944 -el Día D, término usado por los Aliados en la Segunda Guerra Mundial- ella estaba invitada por su editor en Estados Unidos, el Sr. Ralph Peer, en Hollywood. Estuvo frente a un auditorio repleto de soldados y actuó junto a otros artistas, como la activista Hedy Lamarr, ingeniera, actriz de cine e inventora austriaca, creadora de la primera versión del espectro ensanchado, que permitiría las comunicaciones inalámbricas de largas distancias.
Allí finalizó sus interpretaciones con un arreglo propio de Bésame mucho, para entonces primer lugar en la lista de éxitos musicalesdurante catorce semanas, reconocido en un estilo musical de blues basado en el piano, rápido y bailable conocido como Boogie-Woogie, (bugui bugui).
Con el gran talento y belleza de sus tempranos 28 años, Consuelo fue invitada por RKO para ser expuesta como estrella de cine. La compañía cinematográfica estadounidense, estaba considerada uno de los cinco grandes estudios de la época dorada de Hollywood.
Tuvo la oportunidad de conocer a grandes personalidades, de la talla del empresario y productor de cine estadounidense Walt Disney y estrellas de la gran pantalla como Gregory Peck, Rita Hayworth, Bing Crosby, Bob Hope, Carmen Miranda, The Andrews Sisters y hasta a Salvador Dalí, quien tuvo una relación intensa con la industria del cine, destacando por su colaboración visual en el surrealismo cinematográfico y su fascinación por la cultura estadounidense.
Una vez aprobado el proyecto de hacer una presentación de la estrella naciente Consuelo Velázquez, se le pidió que se mudara a Hollywood, a lo que ella renunció porque tenía que regresar a México. No obstante, los productores le concedieron un mes para que se alistara, mientras preparaban el argumento de la nueva película.
Ante el asombro de todos, Consuelo les agradeció su inolvidable gesto y retornó a la Ciudad de México para no volver. El 25 de octubre de 1944, contrajo matrimonio con el Sr. Mariano Rivera Conde, quien le había inspirado tan maravillosa composición: Bésame, bésame mucho, como si fuera esta noche la última vez…
Un emblema sentimental
Bésame mucho, convertido en un emblema sentimental por encima del de la muerte, lo escribió apasionada ante su primer amor. Entre otras versiones, en 1944, el ícono musical del siglo XX Nat King Cole, hizo una adaptación en idioma inglés.
Instalada en el gusto internacional de millones de personas, el tema ha sido interpretado por cientos de cantantes del mundo, entre ellos Lucho Gatica, la orquesta de Ray Conniff, los tenores Plácido Domingo y José Carreras o Luis Mariano (cuyo nombre real era Mariano Eusebio González García), célebre tenor y actor español que alcanzó un éxito extraordinario en Francia, donde fue conocido como «El Príncipe de la Opereta».
Entretanto, el Sr. Mariano Rivera Conde, su esposo, desde la RCA Víctor-mexicana, destacó como el más importante director artístico en la industria discográfica mexicana y promotor de la época de oro de la música popular latinoamericana. Como era usual en la época, antepone su función de madre y esposa, a su carrera artística. Con el amor de su vida, Consuelo Velázquez tiene dos hijos: Mariano y Sergio.
Más adelante en el tiempo, su música fue utilizada con éxito en el cine mexicano. Participó como pianista en los rodajes de las películas: Se le pasó la mano (1952) y Mis padres se divorcian (1959). La canción también inspiró una película del mismo nombre, protagonizada por Blanquita Amaro, Delia Magaña y Conchita Carracedo. El ídolo del cine de oro mexicano, Pedro Infante, la llevó a su repertorio, lo que impulsó aún más su popularidad.
Particularmente, su canción Bésame mucho, ha sido incluida en los filmes como A toda máquina (1951), Moon Over Parador (1988), El sueño de Arizona (1993), Great Expectations (1998), Un taxi para Vera (2002), La boda (2004) y como tema principal de Moscú no cree en lágrimas(1979). En la película soviética aparece en una versión instrumental del grupo Los Paraguayos. La melodía en el filme de Vladímir Menshov, reavivó la popularidad de la obra de Velázquez en la Unión Soviética, durante los años ochenta.
Distinciones
Fue presidenta honoraria vitalicia de la Sociedad de Autores y Compositores de México (SACM) y vicepresidenta de la Confederación Internacional de Sociedades de Autores y Compositores (CISAC), establecida en París, Francia.
Destacan entre otras distinciones, en 1965, ´La Llave de Oro´ de la ciudad de Birmingham, Alabama. Posteriormente, en ocasión del Festival Mr. Amigo en Brownsville tx–Matamoros, Tamaulipas, fue nombrada en 1971, la primera Mrs. Amigo.
Recibió la Medalla de la Paz (1977) de parte de la Organización de las Naciones Unidas (ONU). Seguidamente fue reconocida como Hija Predilecta de Ciudad Guzmán, Jalisco en 1981. Es merecedora de Special Citation of Achievement Award, prestigioso reconocimiento otorgado en Estados Unidos, por la organización de derechos de autor Broadcast Music, Inc. (BMI), por los más de dos millones de transmisiones en radio y televisión de su canción, Bésame mucho.
En 1990 le otorgaron el Premio Jalisco, en el área de música. En 1992 recibió el Premio Nacional de Ciencias y Artes, en el campo de Artes y Tradiciones Populares. Asimismo, su canción cumbre, apareció en el documental Consuelo Velázquez (1992).
Por su parte, La Sociedad de Autores y Compositores de México, le confirió en 1996 la «Credencial de Oro», como reconocimiento a su trayectoria internacional. Para 1999, la televisora Univisión la declaró: La Canción del Siglo; y en Ciudad de México para 2003, fue develado un busto en su honor en la Plaza de los Compositores Mexicanos.
En 2005 su obra Que seas feliz, es aclamada como una de las doce canciones más escuchadas del año anterior.
Fue distinguida con el premio La Musa, en el First Latin American Hall of Fame, como La Canción Cumbre de América Latina, ambos en Miami, Florida en 2013. En 2016 le fue otorgado el Reconocimiento Póstumo Juventino Rosas, que honra la memoria de los autores y compositores ya fallecidos, cuya obra ha traspasado las fronteras en diferentes idiomas, logrando permanecer vigente hasta nuestros días.
Ese mismo año 2016, el Instituto Nacional de Bellas Artes y Literatura (INBAL) conmemora el centenario de su natalicio, con un gran concierto en el Palacio de Bellas Artes.
Posiblemente existan mil versiones de Bésame mucho y si rastreamos bases de datos como Discogs o Colección Gladys Palmera podemos encontrar nombres muy conocidos como Cesaria Évora, Dave Brubeck, Elvis Presley, Joao Gilberto, Montgomery, Youn Sun Nah o Diana Krall. Algunas se ciñen rigurosamente a la armonía original en tiempo de bolero, pero otras se inclinan más por lo lírico. En el jazz, por ejemplo, el espacio para la improvisación se acaba imponiendo a la melodía inicial y eso hace que ciertas versiones (caso Youn Sun Nah & Friends o Gonzalo Rubalcaba) en concierto sean muy extensas y conceptuales, de acuedo con la compilación de José Arteaga.
Dua Lipa sorprendió a sus seguidores el 1 de diciembre de 2025 al interpretar el clásico bolero «Bésame Mucho» de Consuelo Velázquez (con los arreglos de Luis Miguel).
La cantante de pop inglesa, -compositora y modelo británica de origen albanés y kosovar–considerada como una de las nuevas artistas más exitosas de la música, presentó el icónico tema, como canción sorpresa durante el primer concierto de su Radical Optimism Tour en el Estadio GNP Seguros de la Ciudad de México.
Dua Lipa, la cantó 84 años después de que sonara por primera vez en público. “Hoy quiero honrar a una gran compositora mexicana, Consuelo Velázquez. Esta canción me encanta porque la historia dice que ella nunca había sido besada cuando la escribió, y creo que los compositores escribimos nuestros sueños para hacerlos realidad”, mencionó durante el concierto.
Hasta hoy -parece obvio- la versión que más ha cautivado es la de The Beatles. A McCartney le encantaba y años más tarde, se dijo que le había servido de inspiración para componer Yesterday. Resulta que a comienzos de los años 1960, cuando el cuarteto de Liverpool tocaba en Hamburgo, su repertorio estaba compuesto por canciones propias y algunas versiones como Bésame mucho.
Consuelo Velásquez le confesó a la célebre escritora Elena Poniatowska, el impacto de esta creación musical: ´Hubieran visto ustedes cuando llegué a Hollywood. Todo el mundo quería estar conmigo, abrazarme, a lo largo de Sunset Boulevard, en todos los restaurantes, en todos los aparatos de radio en las casas de Los Ángeles tocaban Bésame mucho. Ahora me pregunto, ¿cómo es posible? No se oía más que Bésame mucho´.
Como si fuera poco, escribió unas 40 canciones. Joyas de la talla de Anoche, Déjame quererte, Los pequeños detalles, Volverás a mí, Yo no fui, Aunque tengas razón, Pasional o Será por eso. Cachito (Cachito, cachito, cachito mío, pedazo de cielo que Dios me dio), Verdad amarga (Te juro por los dos que me cuesta la vida, que sangrará la herida por una eternidad), y Amar y vivir (Se vive solamente una vez, hay que aprender a querer y a vivir, hay que saber que la vida se aleja y nos deja llorando quimeras).
Consuelo Velásquez falleció a los 88 años, en el hospital Médica Sur del Distrito Federal. «Mi madre era 100% romántica». Así la definió Mariano, su hijo mayor. “La mayoría de las canciones de mi madre, están inspiradas en mi padre y en su amor extraordinario».
Autor: Rosa María Fernández
Fuente: teleSUR




