• Telesur Señal en Vivo
  • Telesur Solo Audio
  • facebook
  • twitter
El acuerdo nuclear
Publicado 27 agosto 2015





Nada se puede comparar con la "guerra contra el terrorismo" de EE.UU.

El acuerdo nuclear alcanzado entre Irán y el P5 + 1 fue recibido con alivio y optimismo en todo el mundo, con algunas excepciones: los EE.UU y sus aliados regionales más cercanos, Israel y Arabia Saudita, que se consumen con el miedo y el odio visceral a todas las cosas iraníes. En los EE.UU, inclusive comentarios sobrios declaran a Irán como "la más grave amenaza para la paz mundial" y advierten que hay que estar atentos, dada la extrema gravedad de la amenaza iraní.

Sería de algún interés saber que el mundo ve el asunto de otra manera: es a Estados Unidos a quien se considera como la más grave amenaza a la paz mundial (WIN / Gallup). Mucho más abajo en el segundo lugar, está Pakistán. Irán ocupa un puesto muy por debajo, junto con Israel, Corea del Norte y Afganistán.

Vale la pena explorar las razones de las preocupaciones de la tríada de rechazo. ¿Cuál es exactamente la colosal amenaza de Irán?

La amenaza difícilmente puede ser militar. Hace años la inteligencia de Estados Unidos llegó a la conclusión de que Irán tiene bajos gastos militares para las normas regionales y que sus doctrinas estratégicas son defensivas, diseñadas para disuadir la agresión y que "el programa nuclear de Irán y su disposición a mantener abierta la posibilidad de desarrollar armas nucleares es parte central de su estrategia de disuasión".

Los detalles figuran en un estudio de abril del Centro de Estudios Estratégicos e Internacionales, que considera que los Estados del Golfo Árabe gastan más que Irán en armamento militar en una proporción de casi 10 a 1. La diferencia cualitativa es aún mayor. Los estados árabes del Golfo tienen "algunas de las armas más avanzadas y efectivas en el mundo, mientras que Irán esencialmente se ha visto obligado a vivir en el pasado, a menudo apoyándose en sistemas originalmente entregados en la época del Sha", que son prácticamente obsoletas. El desequilibrio es, por supuesto, aún mayor con Israel, que junto con el armamento más avanzado de Estados Unidos y su papel como virtual base militar de la superpotencia mundial, tiene un enorme arsenal de armas nucleares.

Sin embargo existe una profunda preocupación por la agresión de Irán. En su carta al Congreso para conseguir apoyo para el acuerdo, el presidente Obama les aseguró que Washington "mantendría unilateralmente presión económica y desplegaría opciones militares si es necesario para disuadir la agresión iraní", reportó el New York Times. Obama no dio ejemplos de agresión iraní, pero existe un ejemplo: en 1971, el Shah respaldado por los Estados Unidos invadió dos islas pertenecientes a los Emiratos Árabes Unidos, es el único caso en varios cientos de años.

Otras preocupaciones son el papel de Irán como "líder mundial en apoyo al terrorismo", sobre todo su apoyo a Hezbollah y Hamas. Sea lo que sea que uno piense acerca de ellos o de otros beneficiarios del apoyo iraní, Irán ocupa un lugar secundario en el apoyo al terrorismo mundial, incluso dentro del mundo musulmán. Entre los estados islámicos, Arabia Saudita está por mucho en la delantera como patrocinador del terrorismo islámico, no sólo por la financiación directa de los saudíes ricos sino aún más por el celo misionero con el que los saudíes promulgan su versión wahabí-salafista del Islam. ISIS es una rama extremista del extremismo religioso saudí y está avivando las llamas yihadistas.

En la generación de terror islámico, sin embargo, nada se puede comparar con la "guerra contra el terrorismo" de Estados Unidos, que ha ayudado a difundir esta plaga que comenzó en una pequeña zona tribal en Afganistán-Pakistán a una vasta región que va desde África Occidental hasta el sudeste de Asia. La invasión de Irak por sí sola intensificó los ataques terroristas, de siete en el primer año, a muchos más incluso de lo que había sido predicho por las agencias de inteligencia. La guerra de Drones contra las sociedades tribales marginadas y oprimidas también provoca juramentos de venganza, como una amplia evidencia lo indica. Y los planes actuales son aumentar los vuelos con estos aviones no tripulados en un 50%, sin duda, aumentando la cifra estimada de tres mil personas o más que han sido abatidas.

Ningún analista serio cree que Irán utilizará un arma nuclear ya que esto significaría su destrucción instantánea. Sin embargo, existe la preocupación real de que un arma nuclear pueda caer en manos yihadistas - no en Irán, donde la amenaza es leve, sino en Pakistán, aliado de EE.UU., donde la amenaza es muy real. Los dos principales científicos nucleares paquistaníes, Pervez Hoodbhoy y Zia Mian, advierten que el aumento de los temores de que "militantes incauten armas o materiales nucleares y desaten el terrorismo nuclear [ha llevado a] la creación de una fuerza de más de 20 mil soldados dedicados a proteger las instalaciones nucleares". Además, esta fuerza no es "inmune a los problemas asociados con las unidades que custodian las instalaciones militares regulares", que han sufrido con frecuencia ataques con "ayuda de información privilegiada". En resumen, el problema es real y en gran medida ignorado, desplazado por fantasías febriles inventadas por otras razones.

¿Los líderes iraníes tienen la intención de desarrollar armas nucleares? Se carece de evidencia actualmente, pero que tenían tales intenciones en el pasado fue afirmado abiertamente por la máxima autoridad que declaró que Irán desarrollará armas nucleares, “sin duda, y antes de lo que se piensa". El padre del programa de energía nuclear de Irán y ex jefe de la Organización de Energía Atómica de Irán nos decía que el plan del líder "era construir una bomba nuclear". Un informe de la CIA tampoco tenía "ninguna duda" de que Irán podía desarrollar armas nucleares como sus países vecinos lo hicieron (como lo han hecho).

Todo esto fue cuando gobernaba el Shah, él es la máxima autoridad que acabamos de citar. Es decir, durante el período en que los altos funcionarios de Estados Unidos - Cheney, Rumsfeld, Kissinger y otros - instaban al Shah para que continúe con los programas nucleares, y presionaban a las universidades para dar cabida a estos esfuerzos. Mi propia Universidad, Massachusetts Institute of Technology, dispuso que se admitan estudiantes iraníes en el programa de ingeniería nuclear aun cuando habían muy fuertes objeciones del cuerpo estudiantil, pero contaban con, comparativamente, un fuerte apoyo de la Facultad.

Los opositores al acuerdo nuclear dicen que el acuerdo no va lo suficientemente lejos como para evitar que Irán desarrolle armas nucleares. Algunos partidarios están de acuerdo en que debe haber medidas adicionales, afirmando que "todo el Oriente Medio debe deshacerse de las armas de destrucción masiva". El autor de estas palabras, el ministro de Asuntos Exteriores de Irán, Javad Zarif, añade que, "Irán, en su capacidad nacional y como actual Presidente del Movimiento de Países No Alineados, está preparado para trabajar con la comunidad internacional con el fin de lograr estos objetivos".

El Ministro Zarif se refería a la conferencia regular de revisión del TNP, que se celebra cada 5 años y que terminó en fracaso en abril cuando EE.UU. bloqueó, una vez más, los esfuerzos para avanzar hacia una zona libre de Armas de Destrucción Masiva en Oriente Medio (esta vez apoyado por Canadá y Gran Bretaña), Obama ya lo hizo en el 2010.

Una zona libre de armas nucleares en el Oriente Medio es una forma directa de abordar cualquier amenaza que los programas nucleares de Irán supuestamente plantean. Y como los comentarios lo dejan claro, el continuo sabotaje de Washington a estos esfuerzos deja en claro que hay mucho más en juego, la protección de su cliente israelí. Este no es el único caso en que las oportunidades para poner fin a la supuesta amenaza iraní han sido socavados por Washington, planteando más preguntas sobre exactamente qué es lo que en realidad está en juego.

Entonces, ¿cuál es la verdadera amenaza de Irán que inspira tanto miedo y furia? Recordemos el análisis de la inteligencia de Estados Unidos sobre los programas nucleares de Irán (no se esfuerzan para producir bombas, según lo determina el análisis de inteligencia) es "una parte central de su estrategia de disuasión".

¿Quiénes se verían afectados por el elemento disuasivo de Irán? La respuesta es simple: los estados canallas que alborotan la región. Liderando por mucho en este sentido, la tríada de oposición. Demasiado obvio en el caso de los .UU. e Israel. Ahora Arabia Saudí se une al club con su invasión de Bahrein, para reprimir un movimiento de reforma, y su asalto criminal a Yemen acelerando la catástrofe humanitaria.

Para Estados Unidos su caracterización como un estado canalla no es nada nuevo. Hace quince años Samuel Huntington advirtió en Foreign Affairs que en muchas partes del mundo los Estados Unidos se está "convirtiendo en la superpotencia canalla", considerada "la mayor amenaza externa para sus sociedades". Sus palabras fueron repetidas poco después por el presidente de la American Political Science Association, Robert Jervis, quien observó que; "A los ojos de gran parte del mundo, de hecho, el primer Estado canalla en la actualidad, es Estados Unidos" Como lo hemos visto, la opinión mundial hoy en día, apoya este juicio por un margen sustancial.

Es más, parece existir cierto orgullo. Ese es el significado claro de la insistencia de los dirigentes y la clase política, en los medios de comunicación y en sus comentarios, que los EE.UU. se reserva el derecho a recurrir a la fuerza si determina, de manera unilateral, que Irán está violando algún compromiso. También es una posición oficial de larga data de los demócratas liberales, por ejemplo la Doctrina Clinton de que los Estados Unidos tiene derecho a recurrir al "uso unilateral del poder militar", incluso para fines tales como garantizar "el acceso sin restricciones a los mercados clave, suministros energéticos y recursos estratégicos", sin mencionar razones de "seguridad" o "preocupaciones humanitarias".

En su carta al Congreso, citada anteriormente, Obama reiteró la doctrina de que los Estados Unidos utilizaran la fuerza de manera unilateral y cuando lo decidan. Y la doctrina es aceptada con tal unanimidad que no suscitó ningún comentario. Lo mismo ocurrió cuando Obama declaró que la alternativa al acuerdo nuclear es la guerra - lo que significa un ataque de los Estados Unidos o Israel. ¿Quién más contempla este tipo de acciones - de hecho declara abiertamente la intención de llevarlos a cabo, si así lo decide?


teleSUR no se hace responsable de las opiniones emitidas en esta sección

Comentarios
0
Comentarios
Nota sin comentarios.