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La defensa del exmandatario apelará la sentencia en las instancias que aún no han dado un dictamen para lograr la liberación de Lula.

La defensa del exmandatario apelará la sentencia en las instancias que aún no han dado un dictamen para lograr la liberación de Lula. | Foto: Twitter / @LulapeloBrasil

Publicado 10 abril 2018

El artículo 5 de la Constitución de Brasil refiere que "nadie será considerado culpable hasta la firmeza de la sentencia penal condenatoria".

La detención del expresidente brasileño Luiz Inácio Lula da Silva, efectuada el sábado, podría ser declarada inconstitucional si el Supremo Tribunal Federal (STF) modifica la ley que autoriza encarcelar a personas condenadas en segunda instancia, como en el caso del líder, que pueden presentar otros recursos judiciales.

Con seis votos a favor y cinco en contra, en 2016 fue adoptada la normativa que permite detener a una persona condenada en segunda instancia, contrario a lo dispuesto en la Constitución sobre garantizar la libertad de todo sentenciado hasta obtener un fallo definitivo tras agotar otros recursos.

"Nadie será considerado culpable hasta la firmeza de la sentencia penal condenatoria", refiere el artículo 5, numeral 57, de la Carta Magna de Brasil.

Detención inconstitucional en segunda instancia

De ser discutidas las Acciones Declaratorias Constituyentes (ADC) que pedirá Mello incluir en la agenda del día, la jurisprudencia favorecerá a todos los condenados en segunda instancia y podrán esperar la decisión de sus apelaciones en libertad, sea ante el STF o el Supremo Tribunal de Justicia (STJ).

“Hay la expectativa de que haya un cambio de interpretación que suspenda la pena, con un marcador de seis contra cinco. Ahí, la defensa de Lula necesita ingresar un recurso sobre la base de esa nueva interpretación", expresó el abogado del Frente Brasil de Juristas por la Democracia, Ney Strozake.

Detención legal en segunda instancia

Si el STF declara legal la detención, Lula continuará en prisión para cumplir con la pena de 12 años y un mes que dictaminó el Tribunal Regional Federal de la Cuarta Región de Porto Alegre, emitida el pasado 24 de enero.

Esta situación marcaría un precedente en la nación suramericana, ya que podrán ser apresados quienes estén condenados en segunda instancia y aún no hayan presentado todos los recursos judiciales para la apelación.

Democracia en peligro

La abogada de Lula, Valeska Zanin, afirmó que hubo una persecución política contra el líder brasileño ante la forma autoritaria en la que se dio el proceso judicial y la sentencia.

“Presentamos las pruebas de inocencia. Además de eso, los 73 testigos dijeron que él es inocente. Pero nada de eso fue considerado en la sentencia y Lula fue condenado”, aseveró

Por su parte, el analista internacional Beto Vásquez, en entrevista para teleSUR, reiteró que hubo una ruptura de papeles porque "el juez Sergio Moro tenía que esperar hasta que la segunda instancia hiciera el último análisis de los embargos indagatorios antes de solicitar la detención de Lula".

"El atropello, las prisas, son las tónicas de un proceso que no tiene fundamento jurídico (...), tirando por la borda el estado de derecho, además, de una forma completamente ilegítima lo que por otro lado legitima la desobediencia civil de un pueblo que no va a tolerar y aceptar ese tipo de actitud".

>> Lula, un juicio sin pruebas


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