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Publicado 26 septiembre 2016

Juan Manuel Santos ha destacado que a partir de este lunes inicia una nueva etapa en la historia de Colombia, un país que ahora vivirá en paz.

El presidente colombiano, Juan Manuel Santos, destacó este lunes que la firma de la terminación del conflicto con las Fuerzas armadas Revolucionarias de Colombia-Ejército del Pueblo (FARC-EP) es más que un pacto para el silenciamiento de los fusiles y que permitirá llevar bienestar a los campesinos, así como fortalecer la democracia y la lucha contra el narcotráfico.

Tras la firma del acuerdo de paz alcanzado luego de más de cuatro años de Diálogos de Paz con las FARC-EP, Santos aseguró que con la firma de este documento se puede decir que el bien y la paz han ganado.

"Hoy, al firmar el acuerdo de terminación del conflicto con las FARC, decimos esperanzados que ha sido un surco de dolores, de víctimas y muertes pero hemos podido levantarnos sobre él para decir que el bien germina ya, la paz germina ya", proclamó.

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Ante la mirada de los miles de asistentes a la ceremonia, el jefe de Estado recordó que el próximo domingo 2 de octubre los colombianos tendrán la oportunidad de aprobar en las urnas el acuerdo de paz y así darle la máxima legalidad posible.

Indicó que de ganar el Sí en el plebiscito, se dejará atrás un pasado triste y se abrirá la puerta a un futuro con alegría y optimismo, se salvarán vidas y se le permitirá a los niños y niñas crecer sin miedos.

“Los colombianos escogerán el próximo domingo entre el sufrimiento del pasado y la esperanza del futuro, entre las lágrimas del conflicto y la tranquilidad de la convivencia, entre la pobreza que deja la guerra y las oportunidades que trae la paz”, prosiguió.

El mandatario colombiano aseguró que todo pacto de paz es imperfecto porque se trata de un acuerdo en el que las partes tienen que hacer concesiones, sin embargo, aseguró que el alcanzado con las FARC-EP en La Habana es el mejor posible.

“Yo prefiero un acuerdo imperfecto que salve vidas a una guerra perfecta que siga sembrando muerte y dolor en nuestro país y en nuestras familias”.

Durante su alocución, Santos reconoció y agradeció la labor del equipo negociador del Gobierno, que durante varios años trabajó junto a la insurgencia para lograr la victoria de la paz. “Colombia está en deuda con ustedes”.

Asimismo, expresó su gratitud con los países garantes, Cuba y Noruega por su ayuda invaluable y a los acompañantes durante este difícil camino, Chile y Venezuela.

De igual manera agradeció a la comunidad internacional, a la Organización de Naciones Unidas (ONU) y a su secretario general, Ban Ki-moon, al Consejo de Seguridad de la ONU, a todos los países que han estado listos para ayudar en lo que sea posible, y al papa Francisco que con sus oraciones animaron siempre el camino hacia la paz.

“La paz de Colombia es la paz de la región, es la paz de todo el continente”.

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Prosiguió su discurso reconociendo que el fin de la guerra no es el final de los problemas de Colombia porque aún quedan retos por vencer, pero aseguró que se harpa mucho mejor sin los obstáculos de una guerra y que muchos recursos económicos antes utilizados para el conflicto ahora serán usados para el beneficio del pueblo.

El acuerdo firmado este lunes en Cartagena de Indias será sometido, el próximo 2 de octubre, a un plebiscito para que los colombianos decidan si se le da curso o no.

>>Cronología: esfuerzos conjuntos por la paz de Colombia

En contexto

El 24 de agosto de 2016 el Gobierno colombiano y las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia-Ejército del Pueblo (FARC-EP) anunciaron el fin de los Diálogos de Paz y presentaron el acuerdo alcanzado tras más de cuatro años de negociaciones en Cuba para poner fin al conflicto armado y socia.

En 52 años de guerra, Colombia registra más de 220 mil muertos y millones de desplazados internos y externos.

Tras la firma de este acuerdo, las partes cumplirán un cronograma para la dejación de todas las armas en 180 días, las cuales serán entregadas a la Organización de las Naciones Unidas (ONU).


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