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Las mujeres de India, hicieron viral en Facebook la campaña "Feliz por Sangrar", en rechazo a la discriminación de géneros.

Las mujeres de India, hicieron viral en Facebook la campaña "Feliz por Sangrar", en rechazo a la discriminación de géneros. | Foto: La Red 21

Publicado 8 abril 2016





Si una mujer durante el periodo de menstruación visita un templo de rezo, es acusada de "ensuciar el lugar sagrado" además de ser vista como impura

Mujeres de India, protestaron por las medidas tomadas por parte de prácticas patriarcales, que les prohíbe entrar a los templos de culto por considerarse "impuras" si tienen la menstruación.

Una ola de furor y malestar generalizado se vivió entre las féminas cuando el sacerdote Prayar Gopalakrishnan, del templo de Sabarimala, uno de los más concurridos en el sureño estado de Kerala, informara que las mujeres no podrían ingresar a los templos hasta que no se inventara una máquina capaz de detectar si son "puras" o si no están menstruando, además de extender la medida a las mujeres que estuvieran en edad reproductiva.

"Ahora hay máquinas que pueden escanear cuerpos y comprobar si tienen armas. Habrá un día en que una máquina escaneará si es el momento adecuado (sin menstruación) para que una mujer entre en el templo. Cuando se invente esa máquina, entonces hablaremos sobre dejarles entrar", dijo el sacerdote, quien después se disculpó asegurando que sus declaraciones habían sido malinterpretadas.

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Tras las palabras del sacerdote, las mujeres del país, quienes representan al menos la mitad de la población, lanzaron una campaña en Facebook a la que denominaron “Feliz por Sangrar” que consistió en tomarse una foto con un cartel en el que se leyera el eslogan para colocarla como foto de perfil en la red social.

Nikita Azad, la universitaria que lanzó la campaña, argumentó que los comentarios refuerzan la discriminación a la mujer y que su protesta no va en contra de una religión en particular, sino contra "prácticas discriminatorias y patriarcales que prevalecen en nuestra sociedad".

"Sí, mi vagina esconde un fluido rojo y espeso llamado sangre. ¿Eso me hace impura? ¿Por qué el ciclo menstrual de la mujer está lleno de una mitología de eufemismos y tabúes en India?", se preguntó la universitaria Divya Kandukuri cuando publicó su foto en internet. "Estamos felices por sangrar porque no somos ciudadanas de segunda. Merecemos la dignidad que el mundo nos debe", escribió también Diksha Kale en su cuenta.

La campaña logró que la prohibición de Sabarimala pasara a la órbita judicial, luego de que la Asociación de Jóvenes Abogados presentara un recurso ante la Corte Suprema reclamándole que solicitara una explicación a las autoridades religiosas por la prohibición.

Manifestaciones

Para enero de este año, al menos 500 mujeres marcharon desde la occidental ciudad de Pune hacia el templo Shani Shingnapur, en Maharashtra, en rechazo a la discriminación de géneros por parte de las prácticas patriarcales que las excluyeron de los lugares de culto.

Días más tarde, la organización Brigada Ranragini Bhumata (Guerreras de la Madre Tierra) irrumpió en el templo liderado por Sabarimala. El grupo chocó contra una gran barrera de seguridad, compuesto por una barricada y agentes armados.

Según Trupti Desai, lideresa de la brigada, se trata de “tradiciones hechas por el hombre. Dios no discrimina entre hombres y mujeres. Si ellas quieren entrar al templo, ¿cómo van a frenarlas? ¿Acaso el templo lo maneja el Talibán? No necesitamos permiso para visitar a Dios”, afirmó.

El 30 de marzo, un alto tribunal solicitó al gobierno de Maharashtra que debía garantizar el ingreso de las mujeres a los lugares de culto.

El fallo judicial declaró que “No hay nada que impida el ingreso de las mujeres. Los agentes de seguridad deben actuar en contra de quienes se los impiden”, y agrega que "si los hombres tienen derecho a ingresar a un lugar sagrado, las mujeres también tienen que poder entrar".

Las activistas buscaron la implementación de la Ley de Autorización de Ingreso a Lugares Públicos de Culto Hindú en Maharashtra, de 1956, que reza: “no se puede impedir ni desalentar a ninguna persona que profese la religión hindú de cualquier clase o grupo social a ingresar a lugares públicos de culto ni impedirles que recen o realicen ritos religiosos”..

La organización defensora de los derechos de las mujeres, Bharatiya Muslim Mahila Andolan, presentó un recurso ante un tribunal reclamando el derecho a ingresar al santuario. Hasta 2012 podían llegar hasta el mazar (mausoleo), pero luego se les prohibió por “su propia protección y seguridad" seguir adentrándose en el templo. 

Campaña "Feliz por sangrar" se hizo viral

Estatus del caso

Un templo del estado de Maharashtra suspendió a siete guardias de seguridad porque una mujer había caminado sobre una plataforma para rezarle a una divinidad.

"Los tribunales indios son reacios a interferir en la religión, en particular con el tema musulman como este donde podría haber una reacción violenta. Musulmanes conservadores podrían decir que su religión está en el punto de mira de los hindúes. Nadie tiene el coraje judicial para tomar una posición a favor de las mujeres", declaró el abogado, Raju Moray.

"Una docena de abogados abordados negaron a tomar este caso porque tenían miedo de que un grupo musulmán extremista podría apuntar a ellos", añadió Moray.

La Constitución garantiza la libertad de culto, pero el artículo 26 otorga a las organizaciones religiosas el derecho a decidir sobre las cuestiones religiosas que suelen caer en actitudes sexistas.

Contexto

Al menos 300 millones de mujeres tienen la regla cada mes. Durante ese tiempo, no pueden acceder a templos, tocar ciertos alimentos o acudir a espacios públicos, unas restricciones basadas en una tradición que considera «impuras» a las mujeres con el periodo.
Aproximadamente el 28% de las adolescentes faltaba a clase al menos un día cuando menstruaba.
Durante el período, las mujeres tienen otras limitaciones como la prohibición de manipular alimentos o cocinar, además de obligarlas a dormir en camas separadas de su familia.
Según datos del Consejo de Suministro de Agua y Saneamiento Colaborativo (WSSCC), dependiente de la ONU, tan solo el 1,6 % de las mujeres hindúes llevan una vida normal durante esos días.

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