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"Tengo un sueño, un solo sueño, seguir soñando. Soñar con la libertad, soñar con la justicia, soñar con la igualdad y ojalá ya no tuviera necesidad de soñarlas".

"Tengo un sueño, un solo sueño, seguir soñando. Soñar con la libertad, soñar con la justicia, soñar con la igualdad y ojalá ya no tuviera necesidad de soñarlas". | Foto: Biography.

Publicado 21 enero 2019

Este lunes se celebra el Día de Martin Luther King, el más férreo defensor de los derechos humanos y civiles de los afrodescendientes en Estados Unidos. 

La larga lucha por la plenitud de los derechos de estadounidenses afrodescendientes registró el adelanto más significativo de su historia desde el año 1955, gracias a la activa participación y liderazgo del joven pastor Martin Luther King, a quien su espíritu de lucha sin violencia le concedió el Premio Nobel de la Paz en 1964.

Nació el 15 de enero de 1929 en Atlanta, Georgia (sur de Estados Unidos) y con el paso de los años fue adquiriendo conciencia de su piel oscura por la situación de segregación social y racial en la que vivían los afrodescendientes de su país.

En 1954, con 25 años de edad, fue nombrado pastor de una Iglesia bautista en Montgomery, Alabama (sur), donde la comunidad empezó a notar su carisma y su firme decisión de defender pacíficamente los derechos civiles de los negros, la libertad y el fin de la discriminación, inspirándose en la figura de Mahatma Gandhi y en la teoría de la desobediencia civil de Henry David Thoreau.

La lucha de Martin Luther King cobró el reconocimiento nacional tras liderar un masivo boicot, durante más de un año, en contra de la separación racial en los autobuses municipales. Esto debido a que en agosto de 1955 una humilde modista afrodescendiente fue detenida y multada por sentarse en la sección reservada para blancos en un vehículo de transporte público.

El 23 de agosto de 1963, Luther King lideró una marcha en Washington D.C., la cual contó con la participación de más de 250 mil personas, que exigieron frente al Capitolio la aprobación de las leyes de los derechos civiles.

Ante esta multitud, Luther King pronunció su inolvidable e histórico discurso "I have a dream" (Tengo un sueño), con cuyas palabras se manifestó en favor de la paz y la igualdad entre los seres humanos.

King y otros representantes de organizaciones antirracistas fueron recibidos por el entonces presidente John F. Kennedy, quien se comprometió a acelerar la política contra la separación en las escuelas y en el desempleo que afectaba a la comunidad afrodescendiente.

Un año más tarde, el presidente estadounidense Lyndon  B. Johnson firmó la ley de Derechos Civiles, a través de la cual se garantizó la igualdad de derechos sin importar la raza o el color de la piel.

Este gran logro, y por sus manifestaciones pacíficas para conseguir la igualdad, le otorgaron al pastor el Premio Nobel de la Paz.


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