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Publicado 6 noviembre 2015

Durante un acto oficial por los 30 años del crimen, los familiares denunciaron que los avances de la justicia han sido insignificantes.

Los familiares de las víctimas de la retoma del palacio de Justicia de Colombia exigieron un juicio para los responsables de las muertes de 98 personas, durante los hechos de noviembre de 1985. 

Al intervenir este viernes en un acto oficial con motivo de los 30 años del crimen, aseguraron que no es posible que haya perdón sin que se conozca la verdad de lo que ocurrió y consideraron necesario que se rompa el pacto de silencio existente en torno al caso.

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Héctor Beltrán, padre de uno de los desaparecidos, denunció que las fuerzas militares impidieron cualquier intento de diálogo con los que se encontraban dentro del Palacio de Justicia entonces y repudiaron que su objetivo fuera acabar con todo.

Al mismo tiempo, criticó que los cuerpos fueran despojados de sus pertenencias y ropas, por lo que se perdió “importantísima evidencia” de lo que ocurrió durante la retoma. Asimismo, exigió enjuiciar a los responsables y resaltó que el perdón solo será posible cuando los culpables asuman su responsabilidad ante la sociedad.

Francisco Lanao, un representante de las víctimas, consideró una burla a los desaparecidos y a ellos mismos, el hecho de que los culpables de los sucesos, considerados un holocausto en Colombia, no estén asumiendo las consecuencias de sus actos.

“La verdad y la justicia siguen ausentes”, consideró Lanao, quien recordó que las juezas que condenaron por los asesinatos y las desapariciones al coronel Alfonso Plazas Vegas y al general Jesús Arias Cabrales fueron perseguidas, amenazadas, y una de ellas exiliada en represalia por sus sentencias. 

En tanto, Mairee Urán, hija del magistrado Carlos Horacio Urán, quien murió en el Palacio de Justicia, expresó que los muertos en ese holocausto son una pérdida grave para la administración de justicia de Colombia, de la cual el país nunca se podrá recuperar. 

Tal acontecimiento significó el inicio de un período en el que el aparato judicial se debilitó vertiginosamente ante el progresivo crecimiento del militarismo, y con este acto, los familiares de las víctimas buscan contribuir al despertar de la sociedad colombiana, manifestó. 

De acuerdo con Urán, el acto busca que el país recobre el respeto que merece el aparato judicial y se entienda que la lucha armada y el militarismo son absolutamente inviables para el Estado social democrático de derecho.

Alejandra Rodríguez, hija del desaparecido administrador de la cafetería del lugar, dijo que la sentencia emitida en 2014 sobre el hecho por la Corte Interamericana de Derechos Humanos presenta un gran avance en la lucha por la verdad y la justicia, sin embargo, solo se consolidará a través de su cumplimiento riguroso y diligente por parte del Estado.

Los hechos durante los 30 años de historia obligan a pedir a la sociedad y a la comunidad internacional, a que hagan un llamado al Estado para impedir la perpetuación de la impunidad, sostuvo. 

En contexto

El abogado de las víctimas, Jorge Molano, espera que una petición de perdón del Estado colombiano por los sucesos ocurridos en la retoma del Palacio de Justicia, signifique realmente un cambio en las prácticas y políticas que ha tenido el país en relación con las víctimas.

El 6 y 7 de noviembre de 1985, ocurrió el asalto al ente en la ciudad de Bogotá, por parte del grupo guerrillero M-19. Por ello, las fuerzas militares colombianas retomaron el edificio de manera violenta y en esa operación cometieron numerosas violaciones a los derechos humanos.

Luego de 27 horas, el saldo trágico fue de 98 fallecidos, entre ellos 11 magistrados, además de 11 desaparecidos. En octubre pasado, a un mes de cumplirse tres décadas del fatídico hecho, fueron encontrados los restos de tres de las personas con paradero desconocido.
 


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