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Javier Tolcachier
Javier Tolcachier

Javier Tolcachier es investigador en el Centro Mundial de Estudios Humanistas y columnista de la agencia internacional de noticias con óptica de Paz y No Violencia Pressenza.

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Comprobar con cifras el dominio de mercado abusivo de grupos de medios como Globo, Televisa, Clarín o Prisa probablemente no menguará sus audiencias. 

En medio de este poco auspicioso panorama resisten altivos los gobiernos de Cuba, Venezuela, Nicaragua y Bolivia, cuya impronta revolucionaria se sostiene en las mayorías populares junto al control de resortes claves del Estado, construyendo con gran esfuerzo ante el asedio propagandístico y económico. 
En el transcurso del Proceso de Cambio puesto en marcha por los movimientos sociales junto al gobierno de Evo Morales, el Estado recuperó sus principales recursos soberanos y convirtió en estatales a las principales empresas de servicios públicos, gestionadas hasta entonces por multinacionales, principalmente españolas y francesas.
La reciente gira del secretario de Estado de los Estados Unidos por cinco países de América Latina y el Caribe puso al descubierto, una vez más, la enfermiza ambición de ese país por ejercer la dominación sobre sus vecinos del sur.

En la primera semana de Febrero, el secretario del Departamento de Estado estadounidense Rex Tillerson realizará una gira por diversos países de América Latina y el Caribe. El objetivo central de la gira es incentivar y organizar una nueva escalada de ataques contra la República Bolivariana de Venezuela, bajo el ya remanido pretexto de la “ayuda humanitaria”. Los destinos a visitar, todos gobiernos implicados en el “grupo de Lima”, no dejan dudas.

Los agujeros también son ajenos. Son los que dejan las bombas, los drones, los misiles, el inmisericorde tronar de las balas.
Una de las ideas políticas centrales del liberalismo ha sido la del contrato social. Según ésta, los individuos debemos abandonar una suerte de “libertad absoluta” para ceñirnos a una sociedad con obligaciones y derechos, conocida como “Estado”.
La descalificación a opositores, el linchamiento mediático continuado, el intento de quebrar las organizaciones populares y la posterior persecución judicial y encarcelamiento sin juicio a varias de las principales figuras del gobierno anterior, sugirieron, como el período que mejor cuadraba al gobierno macrista.