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Este no ha sido el único avance militar de la Casa Blanca cerca de las aguas territoriales de China

Este no ha sido el único avance militar de la Casa Blanca cerca de las aguas territoriales de China | Foto: Sputnik

Publicado 10 marzo 2016

El despliegue militar fue informado por el jefe de la Fuerza Aérea de EE.UU. y alegó que se debe a un temor de la expansión militar de China

Ante la “expansión militar de China en la región de Asia y el Pacífico”, el jefe de la Fuerza Aérea de EE.UU. en el Pacífico, el General Lori J. Robinson, informó este martes la decisión de Whasington de desplegar bombarderos pesados de largo alcance en las bases de Darwin y Tindal, ubicadas en Australia.

Las actuales negociaciones entre ambos Gobiernos persiguen la colocación de bombarderos estadounidenses B-1 y de aviones cisterna en la parte norte de Australia. Esto sin contar con el hecho de que ya existen bombarderos B-52 sobrevolando las bases de forma rutinaria; y de que en el 2012 el avión más sofisticado de la Fuerza Aérea de EE.UU., un avión B-2 Spirit, aterrizó en una de las bases mencionadas.

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Por otra parte, la Fuerza Aérea estadounidense también ha desplegado tres bombarderos estratégicos B-2 en la región de Asia-Pacífico, en la base naval de Diego García, un territorio del Reino Unido en el Océano Índico.

Cabe acortar que esta nueva estrategia de despliegue militar estadounidense fue anunciada el año pasado por David Shear, el secretario de Defensa adjunto, razón por la cual no toma por sorpresa a China.

A pesar de ello tales medidas no pasaron por debajo de la mesa para los mismos australianos, quienes manifestaron su descontento. Así, la oposición laborista y las organizaciones civiles criticaron al primer ministro australiano, Malcolm Turnbull, por la actitud permisiva en torno al despliegue militar norteamericano en el territorio, justamente en contra del mayor socio comercial de Austria: China.

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La República Popular de China, entre tanto, exteriorizó su alerta en cuanto a las nuevas maniobras americanas.

“Estamos preocupados acerca de estos informes”, expresó el portavoz del Ministerio chino de Exteriores, Hong Lei, al tiempo que agregó que EE.UU. y Australia deberían estar cooperando en estrategias militares para proteger la paz, en lugar de instigar para dañar los intereses de una tercera parte.

Igualmente, los países de la Asociación de Naciones del Sudeste Asiático (ASEAN) tampoco se muestran interesados en acompañar a la Casa Blanca en sus intenciones porque “han comprobado que la presencia militar de EEUU no busca crear un equilibrio con China, sino obligar a la ASEAN a tomar partido por uno de los dos y convertirla en un peón frente a China”, apuntó un semanario nacionalista chino.

CONTEXTO

La colocación de bombarderos en Australia no ha sido el primer movimiento de los Estados Unidos en contra de la República Popular China.

Hace poco, EE.UU. tomó la resolución de enviar a aguas cercanas de las islas chichas en el Mar de la China Meridional algunos portaaviones con sus respectivos grupo de combate. Antes de este incidente, destructores de la nación americana violaron el espacio marítimo chino, situación que motivó una protesta de la capital de China, Beijing. No obstante, esto no instó a la Casa Blanca para impedir que en diciembre del año pasado un B-52 también sobrevolara dentro del límite territorial de las aguas chinas.

Esta tensa situación transcurre en un entorno en el que China y otros países de la región sostienen litigios que buscan solventar los conflictos territoriales en el Mar de China Meridional, y que Washington insta a una resolución pacífica.

Washington pasa por alto las reclamaciones del país asiático sobre una serie de islas, que desde su perspectiva, sus aguas adyacentes son internacionales y por tanto debería existir la libre navegación.


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