De la Espriella asume en Colombia con doctrina Trump, militarización, fin del diálogo y megacárceles
En su primer discurso como presidente, en el Cantón Militar Pichincha, De la Espriella recalcó que la opción del diálogo está agotada. Prometió mano dura, apoyo a los militares en el «cumplimiento de su deber», reducción del gasto público y fin del impuesto al patrimonio.
De la Espriella insistió en su promesa de construir megacárceles para quienes amenazan «la seguridad del pueblo», proteger a policías y militares con «garantías jurídicas para que no sean perseguidos por cuenta del cumplimiento de su deber» y revisar «la naturaleza y los efectos» de la JEP. Foto: EFE.
7 de agosto de 2026 Hora: 22:18
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Saludos militares mezclados con alabanzas y religión rodearon este viernes la toma de posesión de Abelardo de la Espriella en Cali, donde reiteró su plan de poner fin a las negociaciones de paz y enfrentar a los grupos armados, retomar la fumigación de cultivos ilícitos, reducir el Estado y defender lo que llama «familia tradicional».
Aunque Colombia es un Estado laico, la religión fue protagonista del final del acto solemne en un auditorio universitario de Cali, con las palabras del rabino David Michaan, quien leyó versículos del Antiguo Testamento y terminó su discurso al grito de «Viva Colombia y viva Israel».
Al margen del acto oficial, Javier Milei recibió el título de doctor honoris causa en Administración por la Universidad Santiago de Cali. Milei fue uno de los ocho presidentes de la derecha regional que asistieron a la toma de posesión, junto a Kast de Chile, Peña de Paraguay, Noboa de Ecuador, Mulino de Panamá, Fernández de Costa Rica, Asfura de Honduras y Abinader de República Dominicana.
A ellos se sumó el fiscal adjunto de EE.UU. y ex abogado de Trump, Todd Blanche, al frente de una delegación de la Casa Blanca.
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Tras la ceremonia, donde las pantallas mostraban el mensaje «Bienvenidos a la Patria Milagro», De la Espriella se trasladó al Cantón Militar Pichincha para pronunciar ante los militares su primer discurso como presidente de Colombia. Allí, les dijo que será su defensor «para que no sean perseguidos por cuenta del cumplimiento de su deber».
«Conmigo como comandante supremo de las Fuerzas Armadas, tendrán a un defensor a todas las horas. En sus manos está una parte esencial de la construcción de la patria milagro», dijo.
El abogado ultraderechista, que durante su campaña llamó a la Jurisdicción Especial para la Paz (JEP), nacida del Acuerdo de Paz de 2016, como «directorio político disfrazado de tribunal», elogió la política de seguridad implementada durante la gestión del expresidente Álvaro Uribe Vélez (2000-2008), que dio lugar a violaciones masivas de derechos humanos y al asesinato de miles de personas, los «falsos positivos», en ejecuciones extrajudiciales.
De la Espriella: «La opción del diálogo está agotada»
El presidente para el período 2026-2030 dijo que ha venido «a emprender, junto al pueblo, la transformación más profunda de nuestro destino» y que «ha comenzado el tiempo de la recuperación del orden, la autoridad y la libertad».
Además de reafirmar su intención de «derrotar sin tregua al narcoterrorismo y a todas las organizaciones criminales que amenazan la libertad de Colombia», anunció la reanudación de las fumigaciones de cultivos ilícitos como política de Estado y la publicación de la lista de «grupos narcoterroristas».
«La opción del diálogo está completamente agotada», afirmó De la Espriella e insistió en su promesa de construir megacárceles para quienes amenazan «la seguridad del pueblo», proteger a policías y militares con «garantías jurídicas para que no sean perseguidos por cuenta del cumplimiento de su deber» y revisar «la naturaleza y los efectos» de la JEP, a la que calificó como «un mecanismo de indulgencia frente a quienes derramaron la sangre».
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En su campaña y luego de ser proclamado vencedor en unas elecciones polémicas por denuncias de fraude y con el apoyo declarado de Donald Trump, De la Espriella prometió poner fin a la política de «paz total» implementada por el Gobierno de Petro, liberalizar la economía, retomar la explotación masiva de hidrocarburos, estrechar los lazos bilaterales con EE.UU. y reanudar relaciones diplomáticas con Israel.
En el Cantón Militar Pichincha, este viernes, adelantó que uno de sus primeros actos será suscribir el Escudo de las Américas. «Mi gobierno impulsará una estrecha articulación internacional en materia de inteligencia, seguridad, justicia y persecución de las finanzas criminales. Uno de mis primeros actos de gobierno será suscribir el Escudo de las Américas», lo que permitirá «unir capacidades, compartir información estratégica y fortalecer la acción conjunta de las naciones libres frente a las amenazas que afectan la seguridad nacional y regional», dijo.
En días recientes, trascendió que la sede colombiana del Escudo estará en la ciudad de Medellín.
El nuevo presidente de Colombia prometió un país «seguro y rentable» para los inversionistas y afirmó que «ninguna economía prospera cuando el Estado gasta sin control». Anunció una reforma estructural del sistema tributario y la eliminación del impuesto al patrimonio. «Debemos dejar de castigar a quienes invierten y generan riqueza en nuestra patria», dijo.
Adelantó, igualmente, que autorizará el fracking para aumentar las reservas de petróleo y gas.»Vamos a autorizar, cumpliendo los aspectos técnicos, el desarrollo de fracking responsable y sostenible», afirmó.
De la Espriella asume el poder con el objetivo declarado de desmontar las políticas implementadas por la Administración de Petro, escalar la militarización interna y achicar el Estado y el gasto público mientras favorece la desregulación económica y, en lugar del diálogo, implementa la confrontación directa interna y la unión a la doctrina regional de seguridad de Trump.
Autor: teleSUR - DE
Fuente: Agencias




