• Telesur Señal en Vivo
  • Telesur Solo Audio
  • google plus
  • facebook
  • twitter
Una nube de hongo crea olas alrededor de una hora después de que una bomba nuclear fue detonada sobre Hiroshima, Japón, 06 de agosto.

Una nube de hongo crea olas alrededor de una hora después de que una bomba nuclear fue detonada sobre Hiroshima, Japón, 06 de agosto. | Foto: EFE

Publicado 24 agosto 2015
A pesar de la propaganda Occidental, los bombardeos atómicos sobre Hiroshima y Nagasaki no eran el "último recurso" para poner fin a la Segunda Guerra Mundial en el Pacífico.

Hace setenta años, Japón se rindió y la Segunda Guerra Mundial llegó a su fin. Hay un mito sobre lo que sucedió exactamente en este punto de inflexión en la historia que lo cubre con una obscenidad moral.

Una reciente encuesta del ‘Pew Research Center’ encontró que el 56 por ciento de las personas en los EE.UU. todavía creen que el uso de armas nucleares en Japón fue justificado.

La propaganda Occidental dice que las bombas atómicas lanzadas sobre Hiroshima y Nagasaki eran necesarias para poner fin rápidamente la Segunda Guerra Mundial en el Pacífico y evitar una invasión terrestre de Estados Unidos por parte de Japón que hubiera costado cientos de miles de vidas. Fue un terrible último recurso.

La verdad es muy diferente. El empecinamiento del presidente estadounidense Harry S. Truman en usar la bomba atómica sobre Japón lo llevó a posponer medidas que podrían haber puesto fin a la guerra mucho antes. Es muy probable que la determinación de Truman de usar la bomba haya alargado la guerra.

Es absolutamente cierto que la bomba atómica no era el único recurso que quedaba.

Al juzgar la moralidad de la decisión de Estados Unidos y del Reino Unido para lanzar la bomba, no podemos mirarlo retrospectivamente (por ejemplo, usar la 'Encuesta de Bombardeo Estratégico" de 1946, o los puntos de vista, después de la guerra, de las personas que tomaron las decisiones); tenemos que examinar la evidencia que estaba a disposición de las personas que tomaron las decisiones en ese momento.

Es un simple hecho histórico que en julio de 1945 el presidente Truman era muy consciente de otras dos tácticas que cambiaban el juego y que tenían una buena oportunidad de poner fin a la Guerra del Pacífico - aparte de la invasión terrestre de Estados Unidos prolongada y sangrienta por parte de Japón.

Truman deliberadamente decidió no utilizar ninguna de las tácticas hasta después de haber usado la bomba atómica.

Rusia

Un movimiento posible era una declaración de guerra por parte de Rusia.

En octubre de 1943, el líder soviético Joseph Stalin dijo a la secretaria de Estado Cordell Hull que Rusia iba a unirse a la guerra contra Japón - después del final de la guerra con Alemania. Un año más tarde, el primer ministro británico Winston Churchill dijo a los líderes políticos que cuando Rusia entró en la guerra del Pacífico, Japón "sin duda, pensó dos veces en continuar la guerra".

El 8 de julio de 1945, dos meses después de la rendición alemana. – El Comité Combinado de Inteligencia Superior de los EEUU y El Reino Unido destacó que: "La entrada de la Unión Soviética en la guerra, por fin convencería a los japoneses de la inevitabilidad de una derrota completa".

¿Por qué el presidente Truman no pidió a Stalin que declare la guerra en julio de 1945, y de esa forma acelerar el final de la Guerra del Pacífico?

El propio Truman escribía una nota personal el 17 de julio de 1945, después de conocer a Stalin: "Él va a estar en la guerra con Japón en agosto 15. Será el final de los japoneses cuando eso suceda".

¿Por qué Truman decide utilizar todas las bombas atómicas contra Japón antes del 15 de agosto?

Como sucedió, tan pronto como los EEUU bombardearon Hiroshima el 6 de agosto, Rusia se apresuró a declarar la guerra a Japón el 8 de agosto, sorprendiendo a gran parte de la dirigencia japonesa, que tenían la esperanza de que Stalin les ayude a negociar el fin de la guerra.

El Emperador

Era bien conocido en Estados Unidos y en los círculos políticos y militares Británicos que un objetivo clave del gobierno japonés en 1945 era preservar la posición de su emperador, Showa, conocido en Occidente como Hirohito, y protegerlo de un juicio por crímenes de guerra.

Durante el período de abril a julio de 1945, la inteligencia estadounidense interceptó y descifró varios mensajes secretos japoneses que indicaban que sus líderes políticos y militares estaban dispuestos a rendirse si la posición de su emperador era preservada.

El 28 de mayo de 1945, el ex embajador de Estados Unidos en Japón y el secretario de Estado Joseph C. Grew dijeron al presidente Truman (según consta en una nota formal después de su reunión):

"El mayor obstáculo para la rendición incondicional de los japoneses es su creencia de que esto implicaría la destrucción o eliminación permanente del Emperador y la institución del Trono. Si alguna indicación se puede dar a los japoneses ahora es que ellos mismos, una vez derrotados, rendidos e impotentes para una guerra en el futuro, se les permita determinar su futura estructura política, que les dé un método para salvar su honra, sin la cual la rendición voluntaria es muy improbable".

Grew escribió en su memorando: "El presidente dijo que estaba interesado en lo que le dije ya que sus propios pensamientos habían estado siguiendo la misma línea".

Durante 1945 Truman fue aconsejado, por casi todos sus consejeros, con excepción de uno, que cambie los términos de rendición para proteger al Emperador Japonés. El Primer Ministro Británico, Winston Churchill, le instó a abandonar el término "rendición incondicional" y que concediera inmunidad al Emperador (en febrero de 1945); El comité conjunto de Inteligencia Británico ( el 18 de abril); El Comité de Planificación de EE.UU. (el 25 de abril); el Estado Mayor Conjunto de Estados Unidos (el 10 de mayo); el ex presidente de EE.UU., Herbert Hoover ( el 28 de mayo); el jefe del Ejército de EE.UU., general George C. Marshall ( el 14 de junio); el jefe de la Marina de los EE.UU., Almirante William Leahy D ( el 18 de junio); El subsecretario de Guerra, John McCloy J ( el 18 de junio); el Departamento de Estado (el 30 de junio); y el secretario de Guerra Henry L. Stimson (el 2, 16 y 24 de julio).

Esta visión también la tenían el Estado Mayor Conjunto, tanto británico como estadounidense, en una reunión combinada del 16 de julio cuando formalmente notaron en el acta que el Ejército Británico debía pedirle a Churchill que hable con Truman sobre eximir al Emperador. Esto llevó a que Churchill hable con Truman nuevamente sobre este tema el 18 de julio de 1945.

A pesar de este consenso de todos sus consejeros y funcionarios militares y civiles, Truman ordenó el 24 de julio de 1945, que la Declaración de Potsdam, publicada dos días después, debía reafirmar la demanda de rendición incondicional. El único funcionario en favor de esta acción de línea dura fue el Secretario de Estado, James Byrnes.

Truman se mantuvo firme en su posición - hasta después que habían caído las bombas atómicas.

Hiroshima fue destruida el 6 de agosto. Rusia declaró la guerra el 8 de agosto. Nagasaki fue destruida el 9 de agosto.

Incluso después de todo esto, Japón se negó a rendirse incondicionalmente, e insistió en la preservación del Emperador.

El 15 de agosto, Hirohito transmitió la orden de rendirse para "guardar y mantener la estructura del Estado Imperial."

Truman entonces dio una colosal vuelta-en-U, y aceptó la rendición condicional.

El 15 de agosto se celebra el "Día de la Victoria sobre Japón" (V-J DAY). Al Emperador se le concedió inmunidad y gobernó Japón hasta su muerte en 1989.

¿Por qué Truman esperó hasta después del bombardeo de Nagasaki para hacer estos cambios a los términos de rendición - un cambio que casi toda la dirigencia política y militar de los EE.UU. y Gran Bretaña lo habían pedido durante semanas, si no meses?

El Secretario de Estado de los EE.UU., James Byrne, le dijo al senador Warren R Austin el 20 de agosto de 1945, "tenía la esperanza de poder terminar con los japoneses, antes de que participen los rusos." Byrne "estaba muy ansioso" y tenía "la esperanza de que los rusos no se puedan movilizar” contra Japón antes del 15 de agosto (la fecha que Stalin había dado) - "porque sabía del desarrollo de la bomba atómica y la probabilidad de que sea eficaz". Hiroshima y Nagasaki no eran un "último recurso". Truman y Byrne estaban decididos a utilizar la bomba atómica antes de usar, ya sea, la declaración de guerra de Rusia o la inmunidad para el Emperador, y así asegurar la rendición japonesa.


teleSUR no se hace responsable de las opiniones emitidas en esta sección
Videos

Comentarios
2
Comentarios
El gobierno de EU sabía que la posesión de la bomba atómica lo hacía invencible y el único otro rival de cuidado era la URSS, por eso, y por los planes hegemonistas que tenía ya entonces...
Las bombas sobre Hiroshima y Nagasaki eran una advertencia a Rusia por parte de Truman, de lo que le esperaba a Rusia si interfería con lo que EU planeaba hacer los próximos 70 años.k
Nota sin comentarios populares.