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Lula da Silva no estuvo presente porque la justicia brasileña descartó la participación del candidato en el debate.

Lula da Silva no estuvo presente porque la justicia brasileña descartó la participación del candidato en el debate. | Foto: EFE

Publicado 10 agosto 2018

Los candidatos  a la presidencia obviaron conversar sobre uno de los principales temas políticos y sociales de Brasil.

 

En el primer debate electoral televisivo realizado este jueves, entre ocho de los 13 candidatos a la presidencia de Brasil debatieron sobre varios puntos de interés para la sociedad brasileña, pero el tema que paso por debajo de la mesa fue uno que hoy en día tiene mucha importancia en el país, y es el de la corrupción.

Durante la tertulia, los postulantes prometieron crear empleo, recuperar la economía, implementar políticas para mejorar la educación y la salud, pero pasaron por desapercibido qué hacer para contrarrestar la corrupción que ha golpeado en los últimos años a Brasil y a algunos candidatos como a Alckmin y a Silva.

>> Candidatos presidenciales realizan primer debate, sin Lula

Hace meses el Ministerio Público brasileño acusó a Luiz Inácio Lula da Silva de supuestamente recibir un apartamento como pagó de una empresa que tenía negocios con su Gobierno, aunque dicha propiedad nunca ha estado a su nombre.

 

Desde ese entonces, movimientos sociales y miembros del Partido de los Trabajadores (PT) han ratificado que existe una persecución judicial contra Lula da Silva, ante el amplio respaldo que posee de parte de los brasileños para que regrese a la presidencia.

Muestra de ello, se evidenció este jueves cuando el líder del PT no estuvo presente en el evento celebrado en Sao Paulo, tras ser invitado al programa pero la justicia brasileña descartó la participación del candidato en el debate televisivo.

Brasil ha vivido últimamente una crisis política por los casos de corrupción, entre lo más recientes destacan el proceso "impeachment", que fue ejecutado por el Congreso de Brasil para apartar a Dilman Rousseff del cargo de la presidencia por supuesta corrupción en el déficit público entre 2014 y 2015.

>> Lula asume candidatura como lucha por la democracia de Brasil

El presidente de facto, Michel Temer también ha sido salpicado por los casos de corrupción, y es que el expresidente de la empresa Transpetro, Sergio Machado acusó a Temer por pedir en 2012 el financiamiento irregular de las campañas de su agrupación política Partido del Movimiento Democrático Brasileño (PMDB) a cambio de contratos y concesiones.

El próximo presidente de Brasil tendrá la tarea de implementar acciones que permitan minimizar la corrupción en la cúpula política, ya que en los últimos meses los dirigentes políticos han sido objeto de investigaciones por este hecho.


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