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Después de la elección de Hugo Chávez en 1998, fue imposible la privatización de PDVSA.

Después de la elección de Hugo Chávez en 1998, fue imposible la privatización de PDVSA. | Foto: Archivo

Publicado 18 noviembre 2015

Petróleos de Venezuela (Pdvsa), la estatal petrolera venezolana, ha jugado desde hace varios años un papel trascendental para el desarrollo integral y la construcción del proyecto de integración de América Latina.
 

En junio de 2005, el líder de la Revolución Bolivariana, Hugo Chávez, lanzaba Petrocaribe la iniciativa de cooperación que vende crudo a precios más bajos y con cuotas de interés de dos por ciento anual a 17 países del Caribe y financia proyectos de inversión social que alcanzan el orden de 4 mil millones de dólares.

Fue Hugo Chávez quien, durante la III Cumbre de Jefes de Estado de la Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP), celebrada en noviembre de 2007 en Arabia Saudita, invitó a sus homólogos a asumir propuestas solidarias para aliviar el sufrimiento de millones de personas que habitan en los 50 países más pobres de la tierra, cuyo consumo total de crudo apenas alcanza los 700 mil barriles diarios.

No obstante, Petrocaribe es hasta el momento la única iniciativa de este tipo en el mundo. Pdvsa suscribió acuerdos con las petroleras estatales de ocho países de Petrocaribe y ejecutó obras como la Planta de llenado de Gas Licuado de Petróleo (GLP) en San Vicente y las Granadinas (2007), la Planta de Almacenamiento y Distribución de Combustible inaugurada en Dominica en junio de 2009, así como la Refinería “Camilo Cienfuegos”, reactivada en Cuba, en operaciones desde diciembre de 2007 con una capacidad de producción de 67 mil barriles diarios.

El pasado 17 de octubre, el presidente venezolano, Nicolás Maduro, asistió a la inauguración de la Planta de Gas Hugo Chávez en Granada que permitirá ofrecer gas a bajos precios, reduciendo considerablemente los costos de electricidad.

También deben ser mencionados los proyectos de generación eléctrica que se desarrollan en Nicaragua, Haití, Antigua y Barbuda, Dominica y San Cristóbal y Nieves.

Antes de Petrocaribe, los países de la región no tenían ningún control sobre la cadena de suministro de crudo y productos y dependían de las transnacionales y de la especulación de los intermediarios.

A través de Pdvsa se han implementado estrategias de compensación para que naciones con economías limitadas sean capaces de convertirse en países productivos. Con Petrocaribe se dispuso de un fondo de inversión de 400 millones de dólares para el desarrollo de esta política de solidaridad y hermandad entre los pueblos de Latinoamérica y el Caribe.

En 2005, el impulsor de estas políticas de integración, Hugo Chávez, expresó que no era justo que mientras Venezuela tuviera la primera reserva de petróleo del mundo y la primera reserva de gas de toda América “haya apagones frecuentes en Dominicana, el Norte de Brasil no tenga energía para el desarrollo, Colombia no tenga energía suficiente en los pueblos de la frontera, Haití no tenga ni siquiera para las plantas eléctricas que le dan energía a los hospitales, no es justo”.

En la actualidad, Pdvsa mantiene presencia en el exterior a través de cinco oficinas ubicadas en Argentina, Brasil, Cuba, Reino Unido y Holanda. Además, está presente en Londres, con la filial PDV UK, que funciona como una oficina de inteligencia de mercado.

En el Caribe con la filial Refinería Isla, Pdvsa opera en Curazao, Bonaire y Bahamas. El patrimonio internacional también incluye a Citgo, su filial en los Estados Unidos, que cada invierno vende combustible a precio subsidiados a los barrios más pobres de la ciudad de Nueva York, cuyos habitantes no tienen dinero para costearlo.

¿Qué es Pdvsa?


Petróleos de Venezuela (Pdvsa) es la principal empresa del país suramericano y la quinta petrolera más grande del mundo. Es la mayor fuente de ingresos del Estado gracias a la regalía petrolera, tasa de recuperación de este activo natural que yace en el subsuelo.

Venezuela integra la Organización de Países Exportadores de Petróleo (Opep), creada en 1960, junto a Angola, Arabia Saudita, Argelia, Ecuador, Emiratos Árabes Unidos, Iraq, Kuwait, Nigeria, Qatar, Irán y Libia, los cuales, incluyendo a Venezuela, exportan hasta el 40 por ciento del petróleo que se consume en el mundo, y poseen 80 por ciento de las reservas globales de crudo.

Desde 2014, los precios de este hidrocarburo han experimentado una baja superior a 50 por ciento, lo que ha afectado el equilibrio del mercado y las relaciones entre los países productores y consumidores de energía. Una de las principales razones ha sido el incremento desmesurado de la producción de petróleo de esquisto o shale oil por parte de Estados Unidos conocido como “fracking”.

 

El asedio


No hay otro país en Latinoamérica que haya sido tan atacado desde los centros de poder financiero como Venezuela. Y una de las razones es que bajo el contexto de la caída tan abrupta de los precios internacionales del petróleo en la que transnacionales se han visto afectadas por sus propias políticas neoliberales, el Gobierno venezolano no ha dejado de invertir en todas las áreas de la economía y proyectos sociales en beneficio de su población, a diferencia de México y Colombia, por mencionar dos ejemplos.

Pese a que el mercado petrolero sigue dando a la baja, Venezuela continúa construyendo viviendas, desde 2011 ha invertido más de 76 mil millones de dólares y antes de cerrar el 2015, el presidente de ese país Nicolás Maduro se comprometió a entregar la vivienda número un millón.

Pdvsa constituye el financiamiento directo del Presupuesto Nacional, el cual ascendió a 741 mil millones de bolívares en 2015.

Esta corporación estatal reviste de suma importancia para todos los venezolanos, y para muchos países que utilizan sus productos. En los últimos años, esta empresa ha sido objeto de campañas de desprestigio por medios nacionales e internacionales, que divulgan una serie de eventos para afectar negativamente sus actividades desde la magnificación de accidentes laborales, incendios, problemas de mantenimiento, contaminación o supuestas operaciones en el mercado negro de divisas, la más reciente por parte de EE.UU.

El embajador de Venezuela ante la ONU, Rafael Ramírez, señaló a finales de octubre que la investigación iniciada en EE.UU. sobre "usos irregulares" de la petrolera estatal forma parte de una campaña contra el país y la Revolución Bolivariana, que busca atacar a personas que han tenido altas responsabilidades en el Estado y que trabajaron junto a Hugo Chávez.

“Los que conozcan Venezuela saben que uno de los hitos más importantes de la Revolución Bolivariana fue recuperar nuestra industria petrolera, expulsar de nuestro país a las trasnacionales que nos saquearon durante cien años, y eso nos ha traído por supuesto muchos ataques y muchos enemigos, enemigos poderosos”, añadió.

Lo cierto es que Pdvsa aún trabaja para asumir la pérdida que significó el sabotaje petrolero de 2002-2003, el acontecimiento más relevante ocurrido durante toda la historia de la industria petrolera venezolana que intentó derrocar al presidente Hugo Chávez.

Estas acciones paralizaron la producción de combustibles aeronáuticos, gasolina, gasoil, así como el transporte desde los centros de producción o refinación hacia los centros de suministro comercial.

El Producto Interno Bruto (PIB) del país registró una caída de 15,8 por ciento durante el cuarto trimestre de 2002, y de 24,9 por ciento durante el primer trimestre de 2003, limitando la capacidad del Ejecutivo Nacional para la ejecución de sus planes y programas.

En el artículo EE.UU., petróleo y golpes de Estado en Venezuela publicado en el Correo del Orinoco, Andrés Maldonado, afirma que "históricamente, todos los golpes de Estado en Venezuela han sido promovidos por Estados Unidos, motivados por la necesidad de controlar nuestra producción y reservas petroleras consideradas por el imperio recurso clave y estratégico de seguridad nacional, ya que es necesario para sostener y financiar su enorme poderío militar y su alta capacidad de consumo”.

El dato --> EE.UU. consume el 25% de la energía mundial pese a que su población respecto al mundo sólo represente el 5%

Venezuela posee las mayores reservas probadas de gas en América Latina y también las mayores reservas de hidrocarburos líquidos del mundo con 297 mil millones de barriles superando al resto de países productores como Arabia Saudita (264 mmb), Canadá (174 mmb), Irán (136 mmb), Iraq (115 mmb), África (75 mmb), Rusia (72 mmb) y el resto de América (63 mmb).

Fuente: Christopher Schenk (USGS, 2009) “An Estimate of Recoverable Heavy Oil Resources of the OHOB

El petróleo es, por tanto, el recurso natural más importante para el modelo de crecimiento económico capitalista.

El doctor en Economía y Director del Centro Estratégico Latinoamericano de Geopolítica (Celag), Alfredo Serrano, señala que esa es la razón por la que Estados Unidos se preocupa de ordenar al mundo de tal forma “que siempre pudiera gozar del petróleo necesario para su modelo de acumulación”.

Y que por eso busca, a su juicio, de evitar cualquier política de soberanía en países poseedores de recursos petroleros. Para ello, “usa infinitas vías: institucionales, económicas, políticas y bélicas".

¿Qué pasaría si PDVSA deja de estar en manos del Estado venezolano?


Ya lo estuvo durante el sabotaje petrolero y dejó secuelas tanto para la corporación como para la sociedad venezolana. Se perdería la soberanía nacional sobre los recursos energéticos y su renta petrolera. Se daría paso a la desnacionalización y política de internacionalización hacia el capital petrolero transnacional.

Durante las escasas horas que duró el gobierno de facto en 2003, la Ley de Hidrocarburos recién promulgada durante la gestión de Chávez fue derogada por decreto y el acuerdo bilateral de suministro de petróleo a Cuba fue suspendido.

El Gobierno venezolano a través de esta empresa mantiene convenios con gobiernos de otros países del mundo, principalmente latinoamericanos y del Caribe, como Petrocaribe que establecen el suministro de crudo en un nuevo esquema de intercambio favorable, equitativo y justo.

La privatización generaría un impacto del precio del barril en las economías, se marcarían las carencias de infraestructura en Latinoamérica, se perdería la integración económica y de mercados que ha devenido en beneficios para los menos favorecidos en Venezuela y fuera de ella, especialmente en el Caribe.

Además, la visión de la economía sería nuevamente rentista y no de inversión social.

En relación con el impacto del precio del barril de petróleo en la economía, la petrolera venezolana ha sostenido que deben ser los países productores los que establezcan, a través de la alianza entre las naciones integrantes de la Organización de Países Exportadores de Petróleo (Opep) y no Opep.  
 
Venezuela propone aplicar un mecanismo de recortes progresivos de producción para controlar los precios, estableciendo un primer piso de cada barril de crudo en 70 dólares y un tope de 100.

Lee aquí →  ¿Cuál es la propuesta de Venezuela a los países OPEP y no OPEP? 
 
Esto permite a los países productores defenderse de la técnica de extracción de petróleo empleada por EE.UU. llamada “fracking”, que tiene un enorme impacto ambiental y además afecta el mercado petrolero mundial.
 
El fracking estadounidense inunda el mercado petrolero con millones de barriles extraídos de forma agresiva, lo cual provoca la caída del precio del barril afectando directamente a otros países productores como Rusia y Venezuela.


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