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Existe evidencia que confirma que la primera vuelta electoral fue una jornada transparente

Existe evidencia que confirma que la primera vuelta electoral fue una jornada transparente | Foto: Reuters

Publicado 30 marzo 2017

Mientras que el candidato derechista Guillermo Lasso afirma que el gobierno de Correa está arreglando las elecciones, los observadores internacionales han rechazado rotundamente tales alegatos.

A pocos momentos del inicio de lo que fue una estrecha primera ronda en la carrera presidencial ecuatoriana entre los candidatos Lenín Moreno y Guillermo Lasso, la oposición conservadora comenzó a promover la afirmación infundada de que las autoridades electorales del país estaban cometiendo fraude a favor del candidato de izquierda de Alianza PAIS.

La fantasiosa afirmación se produjo a pesar de que 200 observadores electorales estuvieron presentes en los colegios electorales de todo el Ecuador. Lasso y su compañero de carrera Andrés Paez acusaron a Juan Pablo Pozo, Presidente del Consejo Nacional Electoral, de supervisar personalmente el presunto fraude, a raíz de la negativa de los funcionarios electorales a declarar la segunda vuelta electoral.

"El señor Pozo es un caballero bien educado y educado, pero sólo responde a los intereses de su jefe", dijo Lasso refiriéndose al presidente saliente Rafael Correa.

En varias ruedas de prensa, Pozo habría dicho que debido a lo apretado de la carrera, el consejo tomaría su tiempo contando votos y resolviendo "irregularidades" antes de anunciar los resultados oficiales finales, un proceso que podría tomar hasta tres días después de la votación.

Pero para el banquero y el ex ministro de Hacienda, esos tres días equivalían a un intento "desvergonzado" por parte del gobierno y del consejo de "meter la mano" en los resultados electorales.

Moreno terminó la primera ronda con el 39.2 por ciento de todos los votos, justo por debajo de la diferencia de 40 por ciento requerido para evitar una segunda vuelta pese a superar los 10 puntos de diferencia pues Lasso se quedó en segundo lugar con casi 28.3 por ciento de los votos.

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Apenas se supo que Moreno había ganado esta votación pero que enfrentaría una segunda vuelta con Lasso como contendiente, las misiones de observación electoral comenzaron a divulgar información sobre la votación, descartando rotundamente cualquier sugerencia de fraude y felicitando la transparencia del proceso.

"La Misión no ha observado evidencia de fraude", dijo Clara González Zunzarren, especialista del Departamento de Cooperación y Observación Electoral de la Organización de Estados Americanos, a teleSUR este miércoles, agregando que "cualquier alegato de fraude debe estar apoyado por alguna evidencia". La campaña de Lasso no ha podido hacerlo.

Zunzarren señaló además que el Consejo Nacional Electoral (CNE) "ha tomado medidas, algunas recomendadas por la OEA, para mejorar el proceso y hacerlo más confiable y transparente".

También después de los resultados de la primera ronda, la misión electoral de la Unión de Naciones Suramericanas, Unasur, rechazó las declaraciones de fraude en la voz del jefe de la misión, Alexander Vega, quien señaló que el retraso en la publicación de los resultados finales es un procedimiento normal de conteo de votos. Asimismo, llamó al público a la calma y a esperar los resultados finales.

Vega también aclaró que a pesar de las afirmaciones de Lasso a los partidarios y los medios de comunicación, este no presentó un reclamo formal ante las autoridades electorales.

"Nadie ha reclamado fraude", dijo Vega el 21 de febrero y agregó "es difícil creer que el Consejo Nacional Electoral haya invitado a más de 200 observadores para cometer fraude".

Agregó que el sistema ecuatoriano es "tan transparente que sin importar quien gane podrá descargar las transcripciones, sumar los votos y obtendrá el mismo resultado".

La misión electoral de la OEA también emitió un informe elogiando al gobierno y a la autoridad electoral por la transparencia del proceso y las medidas tomadas para la mejora del mismo.

Leonel Fernández, jefe de 66 observadores electorales de la OEA, en rueda de prensa en la capital Quito el 23 de febrero compartió con los reporteros las conclusiones de su misión: "El día de las elecciones, los observadores de la OEA visitaron 375 centros de votación en 17 provincias del país".

"A pesar de algunos inconvenientes durante las elecciones, la misión observó progresos en la organización y administración de las elecciones y reconoce los esfuerzos realizados por funcionarios del Consejo Nacional Electoral (CNE) encabezados por su presidente Juan Pablo Pozo".

Además, elogió las medidas adoptadas para ampliar el ejercicio de los derechos políticos de todos los ecuatorianos "a través de mecanismos como votar desde casa y votar en las cárceles" y "la asistencia especial para personas con discapacidad, ancianos y embarazadas".

El informe de la OEA también cerró cualquier reclamo de fraude subrayando que las acusaciones de boletas electorales marcadas eran incidentes aislados y que se han presentado solo tres personas en relación con estos casos.

"Aunque en las redes sociales se hacen eco de esta situación, la verdad es que estos fueron casos aislados y estos votos no se contaron", dijo el expresidente de la República Dominicana.

Existe evidencia que confirma que la primera vuelta electoral fue una jornada transparente, Lasso y Páez han continuado reiterando sus alegatos e incluso han amenazado con revocar la elección de los legisladores de Alianza PAIS una vez en el cargo.

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Estas acciones persistentes de los políticos de la oposición han suscitado preocupación de que volverán a reclamar fraude en la segunda vuelta, a pesar de la falta de pruebas, en un esfuerzo por reunir a sus partidarios.

Durante un taller del CNE con representantes de las misiones electorales en Quito el 20 de marzo, Vega dijo que era "imposible" que hubiese fraude en la próxima vuelta electoral el 2 de abril, señalando que las advertencias de la oposición sobre un posible fraude en esta vuelta serían "imprudentes" e instando a todos los actores políticos actuar con calma y responsabilidad.

Mientras que el fraude está fuera de la cuestión en la próxima votación, los observadores dicen que como en la primera ronda se esperan irregularidades.

En la primera vuelta, el partido gobernante Alianza PAIS había presentado quejas ante las autoridades electorales en relación con estos incidentes, que según los observadores son parte común de cualquier elección y fundamentalmente diferentes del fraude.

Zunzarren definió irregularidades como "errores" o "delitos electorales aislados, como la compra de votos", agregando que tales incidentes ocurren en cada proceso electoral. "Estos son normalmente aislados y no tienen el alcance y la amplitud para alterar los resultados de una elección".

Cuando ocurren tales incidentes y son detectados por observadores en las estaciones de encuesta "informamos de cualquier irregularidad que observamos y entregamos las quejas que recibimos a las autoridades electorales competentes".

Si bien las irregularidades son eventos aislados, el fraude es "la intención sistemática de alterar los resultados y la voluntad de la gente", argumentó el especialista electoral.

Se le preguntó cuándo una misión de observación comienza a preocuparse por las irregularidades y respondió que cuando "se generalizan y existe una intención clara y sistemática de alterar los resultados de las elecciones, entonces podemos hablar de fraude".

Tal situación podría ser fácilmente descubierta en las elecciones ecuatorianas porque "está siendo muy observada por los partidos políticos, los medios de comunicación, las organizaciones de la sociedad civil y los observadores nacionales e internacionales", concluyó.


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