• Telesur Señal en Vivo
  • Telesur Solo Audio
  • google plus
  • facebook
  • twitter
El promedio del recorrido en los otros denunciados fue de 96 días, más del doble de los 42 que tardó el caso del exmandatario. 

El promedio del recorrido en los otros denunciados fue de 96 días, más del doble de los 42 que tardó el caso del exmandatario.  | Foto: EFE

Publicado 25 agosto 2017

Expertos en derecho señalan que en la tramitación de la sentencia del expresidente brasileño podría existir una eventual acción para acelerar el juicio.

Desde la sentencia del juez Sergio Moro, en julio de este año, hasta este miércoles 23, en que se concretó el inicio de la tramitación en el Tribunal Federal Regional (TFR) contra el expresidente de Brasil, Luiz Inácio "Lula" da Silva, sólo transcurrieron 42 días; convirtiéndose en el trámite -de este aspecto- más rápido en el caso de Lava Jato en Curitiba. 

La eventual condena, en segunda instancia, impediría la candidatura de Lula para postularse en las elecciones presidenciales de octubre del próximo año.

Pese a que el proceso del transcurso desde la sentencia hasta la tramitación está estipulado para concretarse a cabo entre 42 y 187 días, el promedio del símil recorrido en los otros denunciados fue de 96; más del doble de lo que tardó el caso del exmandatario. 

Expertos en derecho señalan que en la tramitación de la sentencia de Lula podría existir una eventual acción para acelerar el juicio. "Si es intencional, es bastante preocupante y muestra el voluntarismo de la justicia en protagonizar otros papeles que no son los de meramente juzgar un caso. Querer interferir de otras formas en la vida política y social del país es algo venenoso", aseguró Fábio Tofic Simantob, presidente del Instituto de Defensa del Derecho y abogado de otros investigadores de Lava Jato.

Otros abogados afirmaron que existen varios factores que interfieren en la tramitación, incluso externos a la voluntad del juez o de las partes. "No existe una regla procesal que determine el plazo de encaminamiento", señaló Carlos Eduardo Scheid, doctor en derecho. Algunos es estos factores serían la complejidad del caso, el número de embargos presentados por la defensa y el tiempo necesario para el análisis por el juez, según comentó Scheid. 

Sin embargo, uno de los argumentos más recordados por quienes aseguran que existe intencionalidad contra el líder social, responde a las declaraciones del presidente del Tribunal Federal Regional, Carlos Thompson Flores, quien tras la sentencia emitida en julio pasado, afirmó que la apelación de Lula será juzgada en un plazo no mayor a un año, y que la proximidad de las elecciones presidenciales podrían influir en el trámite.


Comentarios
0
Comentarios
Nota sin comentarios.