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El CIMI reiteró una vez más la denuncia sobre la precaria atención médica que reciben los indígenas, especialmente los menores.

El CIMI reiteró una vez más la denuncia sobre la precaria atención médica que reciben los indígenas, especialmente los menores. | Foto: EFE

Publicado 5 octubre 2017

La reducción de la superficie de reservas indígenas, medida aplicada por el Gobierno de facto de Michel Temer, agravó la situación de los indígenas.

Al menos 118 indígenas fueron asesinados en Brasil en 2016. Aunque la cifra fue menor a los 137 casos ocurridos en 2015, los derechos y la propia vida de los indígenas continúan bajo amenaza, denunció este jueves el Consejo Indigenista Misionario (CIMI).

"Los retrocesos políticos que azotan a la mayoría de los brasileños tuvieron como uno de sus focos la apropiación de tierras ancestrales de los pueblos indígenas", dijo el organismo.

En el informe sobre la situación en las aldeas, correspondiente a 2016 y presentado por representantes del CIMI, también menciona las medidas adoptadas por el Gobierno de facto de Michel Temer, que redujeron la superficie de reservas indígenas.

El CIMI reiteró una vez más la denuncia sobre la precaria atención médica que reciben los indígenas, que afecta especialmente a los menores.

Un total de 735 niños menores de cinco años murieron en tierras indígenas en 2016 debido a las deficiencias de las redes de salud pública en esas regiones, frente a los 599 que fallecieron el año anterior.

De acuerdo a datos oficiales, en 2016 se registraron 106 casos de suicidios entre indígenas, 19 más que en 2015. "La mayoría ocurrieron en aldeas situadas en las márgenes de ríos que recorren el estado Amazonas", subraya la publicación.

También hubo 23 intentos de asesinato, 10 casos de amenazas de muerte, 11 de lesiones corporales dolosas, 17 de racismo y otros 13 de violencia sexual.

Las invasiones, las cuales fueron orquestadas por empresarios de la industria de la madera con el objeto de podar árboles en los territorios indígenas, pese a que todas esas tierras constituyen reservas medioambientales, son algunos de los casos de violencia contra el pueblo indígena.  

El CIMI consideró de agravante las invasiones, ya que el año pasado se registraron 59 en todo el país. Respecto a ello, acusó a los organismos oficiales de omitir su deber.


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