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Historiadores y expertos consideran que el acuerdo contribuyó al desencadenamiento de trastornos políticos, sociales y culturales en la región.

Historiadores y expertos consideran que el acuerdo contribuyó al desencadenamiento de trastornos políticos, sociales y culturales en la región. | Foto: EFE

Publicado 23 mayo 2016





Se cumplen cien años del acuerdo Sykes-Picot firmado por Reino Unido y Francia para repartirse la región.

Hace cien años Reino Unido y Francia establecieron un acuerdo que ha definido las fronteras de Medio Oriente hasta el día de hoy.

Es el tratado secreto más trascendental de la historia de Medio oriente. Firmado un 16 de mayo de 1916, congelaba la rivalidad entre Londres y París, especialmente en relación con la sucesión del imperio otomano, el cual se evidenciaba próximo a su fin.

La rebelión árabe y el acuerdo con los británicos

El medio Oriente estaba aún en los primeros años del siglo XX bajo el dominio del imperio otomano. La influencia que éste ostentaba años atrás alcanzaba incluso gran parte del este de Europa, pero para ese momento solo se limitaba a la Turquía actual y los países árabes que se encontraban en su entorno.

Para evitar que los árabes buscaran su independencia intentaron no perder su presencia en la zona creando relaciones más estrechas con los habitantes del Medio Oriente.

A pesar de todos los intentos de los otomanos, los árabes querían diferenciarse de estos destacando su cultura. Este sentimiento cultural pronto se ve transformado por reivindicaciones políticas y comienza a gestarse el denominado “nacionalismo árabe”.

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En el marco de la Primera Guerra Mundial, el imperio otomano se unió a Alemania y Austria frente a los aliados franceses, británicos y rusos.

La rebelión árabe contra el imperio otomano fue alentada por los británicos, que junto a Francia, Rusia y otros aliados buscaba derrotar a los otomanos.

Edward Lawrence, arqueólogo, oficial militar y diplomático, conocido como Lawrence de Arabia, fue quien permitió la conexión entre Ejército británico con las tropas árabes del emir y jerife de la Meca Faisal Ibn Husein, de la dinastía Hashemita para planear la insurgencia árabe.

Lawrence y los británicos estaban seguros de un triunfo de la rebelión árabe y apoyaba la creación de un Estado árabe con capital en Damasco, este ideal le fue presentado a Husein bin Ali, padre de Faisal.

Se estableció un primer contacto a través de la correspondencia que intercambiaron Husein y Sir Henry McMahon, el alto comisionado británico en Egipto, entre 1915 y 1916.

Allí, Reino Unido garantizaba reconocer la independencia de los árabes si estos los ayudaban a luchar contra los otomanos.

Los árabes consideraron estas cartas como un acuerdo. Lo que no se imaginaban era que, de manera clandestina, británicos y franceses habían firmado un pacto para dividirse Oriente Medio y someterlo a su control y dominio.

Diplomacia excluyente

Este pacto secreto se conoce como Acuerdo Sykes-Picot, oficialmente llamado de Asia Menor, firmado por  Mark Sykes, diplomático de la Oficina Británica de Guerra, miembro del Partido Conservador, y François George-Picot, diplomático francés. En el mismo no tuvo  participación ningún país árabe.

En el tratado se acordaban los territorios árabes que ejercerían influencia. Se establecía también un control internacional en Palestina y se le entregaba una pequeña parte a sus aliados rusos. Estos se convirtieron en los terceros firmantes del acuerdo.

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A los rusos se les otorgó Constantinopla, los estrechos, Armenia y el Kurdistán, aunque nunca controlaron estos territorios, debido a que en febrero de 1917 detonó la Revolución Rusa.

En noviembre de 1918 finaliza la Primera Guerra Mundial con la victoria de la denominada la Triple Entente  (Reino Unido, Francia, Rusia) y sus aliados, entre ellos Estados Unidos, contra Alemania, el imperio austrohúngaro, el imperio otomano y Bulgaria.

La victoria provocó el fin del imperio otomano.

Fronteras arbitrarias

Uno de los grandes problemas de las fronteras dibujadas a partir del acuerdo fue su tendencia hacia la línea recta las cuales no concordaban con las realidades de la población.

El resultado fue la creación de nuevos países (Siria-Irak) que no se correspondían a las distinciones religiosas, tribales o étnicas.

Es considerado el acuerdo que le dio forma a la región como se conoce en la actualidad. Pero es visto como un punto discordante en las relaciones entre Occidente y el mundo árabe ya que la promesa que se les hizo a los árabes sobre la creación de un Estado árabe en el área de Siria, nunca se cumplió.

Nóvosti Alan Baker, experto en derecho internacional del Jerusalem Center for Public Affairs, señaló a Spunitk que "Las fronteras creadas eran falsas, basadas en líneas dibujadas sin tener en cuenta las nacionalidades o los intereses culturales y demográficos”, acotó el experto.

El acuerdo fue el fin de las aspiraciones árabes. "Es una de las razones básicas por las que hoy tenemos esta tormenta en Oriente Medio", agregó.

El dato
En el año 2014  Abu Bakr al Baghdadi, líder del Daesh (acrónimo árabe que designa al autodenominado Estado Islámico), aseguró al anunciar un califato en los territorios sirios e iraquíes bajo su dominio que había llegado "el final de Sykes-Picot".

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