Colombia: Gobierno de De la Espriella reconoce soberanía de Marruecos sobre Sáhara Occidental
El paso de De la Espriella entronca con el viraje de política exterior hacia EE.UU. e Israel. Al condenarlo, el Frente Polisario lo calificó como «desafortunada puesta en escena de un pacto transaccional».
De la Espriella y su viepresidente, José Manuel Restrepo. El abogado derechista ha declarado entre los pilares de su política la estrecha colaboración con la Administración Trump y relaciones cercanas con Israel. En ese eje se inserta el guiño a la ocupación marroquí en el Sáhara Occidental. Foto: EFE.
8 de agosto de 2026 Hora: 22:43
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El Gobierno de Abelardo de la Espriella ha oficializado este sábado el reconocimiento de Colombia a la soberanía de Marruecos sobre el Sáhara Occidental, territorio no autónomo pendiente de descolonización y bajo ocupación marroquí en contra de la voluntad del pueblo saharaui, un paso que el vicepresidente José Manuel Restrepo insertó en la voluntad de revitalizar relaciones con Rabat, aliado estratégico de EE.UU. e Israel en el norte de África.
«Es un placer decirle a Colombia y a Marruecos que vamos a construir un nuevo comienzo en la relación entre ambos países. Esto significa fortalecer nuestra relación política y económica, incluida la posibilidad de un tratado de libre comercio (TLC) con Marruecos, así como fortalecer la inversión proveniente de Marruecos hacia Colombia», dijo Restrepo tras la reunión entre el canciller Omar Bula y su par marroquí, Nasser Bourita.
Colombia reconoció la soberanía de Marruecos sobre el Sáhara Occidental.
— Cancillería Colombia (@CancilleriaCol) August 8, 2026
El anuncio se dio durante el primer encuentro del vicepresidente José Manuel Restrepo (@jrestrp) y el canciller Omar Bula (@omarbula) con el Ministro de Asuntos Exteriores del país africano.
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La posición colombiana sobre el Sáhara Occidental había cambiado al comienzo del Gobierno de Gustavo Petro, quien asumió la Presidencia en agosto de 2022. Tres días después de la asunción de Petro, Bogotá restableció relaciones diplomáticas con la República Árabe Saharaui Democrática (RASD), congeladas desde 2001 bajo la Presidencia del derechista Iván Duque.
Con esa decisión, el Gobierno de Petro retomó un reconocimiento que se había establecido inicialmente en 1985 y marcó un giro respecto a la política exterior de la Administración precedente de Duque. A la par, mantuvo Embajada e intercambios diplomáticos con Rabat.
Al anunciar el reconocimiento a la soberanía marroquí sobre el Sáhara Occidental, la Cancillería señaló que la decisión fue tomada «sobre la base de una visión a largo plazo y con la convicción de que el acercamiento bilateral servirá plenamente a los intereses del pueblo colombiano».
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Durante su campaña electoral y ya proclamado presidente electo, De la Espriella mencionó entre sus pilares el reforzamiento de la cooperación con EE.UU. y el restablecimiento de relaciones diplomáticas y profundización de vínculos con Israel.
Entre los momentos de su ceremonia de toma de posesión destacados en medios y redes sociales estuvo la participación del rabino David Michaan, Gran Rabino de la Comunidad Hebrea Sefaradí, quien leyó versículos del Antiguo Testamento y terminó su discurso al grito de «Viva Colombia y viva Israel».
Previamente a la jornada de asunción, De la Espriella se reunió en Barranquilla con el ministro de Asuntos Exteriores de Israel, Gideon Sa’ar, quien dijo en sus redes sociales que encuentro se centró en asuntos de cooperación política, seguridad y desarrollo económico.
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«Mi amigo Abelardo De la Espriella, quien asumirá mañana como presidente de Colombia, es un líder decidido e inspirador. Su elección es una gran noticia para su país, pero también para la relación entre Israel y Colombia», afirmó Sa’ar el jueves.
La monarquía de Marruecos es un estrecho aliado de la Administración Trump y del Gobierno de Benjamin Netanyahu en el norte africano, una condición que trajo nuevamente al interés público internacional la reciente crisis por una irrupción masiva de migrantes en Ceuta.
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Marruecos, designado como «aliado principal extra-OTAN» por la Administración Bush en 2004, es sede del African Lion, mayor ejercicio anual del Comando de Estados Unidos para África.
A finales de 2020, en el primer mandato de Donald Trump, Rabat logró el reconocimiento estadounidense a su soberanía sobre el Sáhara Occidental.
Esa transacción política y diplomática incluyó que en diciembre de ese año Marruecos se sumara a los Acuerdos de Abraham, mediados por EE.UU., que implican normalizar lazos entre Estados árabes e Israel y preconizan cooperación económica y en seguridad. El paso de finales de 2020 convirtió a Rabat en un importante cliente de la industria militar israelí.
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Hoy, EE.UU. e Israel son los dos principales proveedores de armas a la monarquía marroquí. Entre 2021 y 2025, EE.UU. suministró a Rabat un 60% de los grandes sistemas de armamento adquiridos por el país africano, seguido de Israel (24%), según datos del Instituto Internacional de Estudios para la Paz de Estocolmo (Sipri).
De acuerdo con otras fuentes, que citan datos del Ministerio de Defensa israelí, en 2025, Marruecos, Emiratos Árabes Unidos, Baréin y Sudán (todos firmantes de los Acuerdos de Abraham) fueron destino del 15% de las exportaciones de armas de Israel, que ascendieron en ese año a 19.200 millones de dólares.
Según esas fuentes, desde el acercamiento de 2020, Rabat ha comprado a Tel Aviv sistemas de defensa, drones y otro equipamiento militar por 2.000 millones.
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Los Acuerdos de Abraham tienen su sucedáneo para América Latina en los Acuerdos de Isaac, firmados por Netanyahu y Milei en Jerusalén en abril de 2026 y que buscan estrechar lazos entre Israel y países con Gobiernos afines en el hemisferio occidental.
En julio pasado, legisladores, embajadores, líderes religiosos y políticos de 12 países latinoamericanos, incluidos Argentina, Chile, Colombia, Ecuador, Honduras, Paraguay, Bolivia y Panamá, se reunieron en Buenos Aires para abordar el avance de los Acuerdos de Isaac.
El evento fue organizado por la Fundación Israel Allies (IAF) en cooperación con los Amigos Americanos de los Acuerdos de Isaac (AFOIA) y tuvo entre sus principales oradores a Milei —muy cercano a De la Espriella— y el ultraderechista candidato presidencial brasileño Flávio Bolsonaro.
En este contexto de avance de la ultraderecha regional, con una agenda que pone en plano estratégico la cooperación con la Administración Trump, la adopción de su doctrina de seguridad nacional y las relaciones con Israel, se enmarca el paso dado por el Gobierno de De la Espriella al condonar legalmente una ocupación colonial.
Frente Polisario: De la Espriella contradice Constitución y reta derecho internacional
El apoyo de EE.UU. a Marruecos ha llegado también a la ONU. En un golpe a los derechos del pueblo saharahui, en 2025 el Consejo de Seguridad (con abstenciones de Rusia y China y no votación de miembros no permanentes como Argelia) adoptó la Resolución 2797, un espaldarazo a la «propuesta de autonomía de Marruecos» como solución aceptable para el Sáhara Occidental, siguiendo un plan presentado por Rabat en 2007.
Las críticas señalaron un paso que representa la condonación de una situación colonial en el ámbito del multilateralismo y un intento de remodelar el problema mediante presión política y no vía el derecho internacional.
El Sáhara Occidental, en la lista de Territorios No Autónomos del Comité Especial de Descolonización de la ONU desde 1963, cuenta con unos 612.000 habitantes y una importante riqueza natural que incluye pesca, reservas de fosfato y recursos energéticos renovables.
En junio de 2026, en una reunión del Comité de Descolonización, Sidi M. Omar, en nombre del Frente Polisario, recordó que «durante más de seis décadas, el pueblo saharaui ha estado esperando que la ONU asuma plenamente su responsabilidad en la descolonización del Sáhara Occidental».
«Más de cinco décadas de brutal ocupación, represión y terrorización de Marruecos no han hecho más que fortalecer la inquebrantable determinación de nuestro pueblo para defender su soberanía y sus legítimas aspiraciones nacionales», afirmó y subrayó que «al pueblo saharaui se le debe conceder la oportunidad de ejercer su derecho a la autodeterminación e independencia mediante un proceso libre y democrático».
Este sábado, al condenar el paso dado por el Gobierno de Colombia, el Frente Polisario calificó la decisión de reconocer la soberanía marroquí sobre el Sáhara Occidental como «una desafortunada puesta en escena de un pacto transaccional».
«El Sáhara Occidental es un territorio no autónomo pendiente de descolonización. Su estatuto definitivo solo puede determinarse mediante el ejercicio libre y genuino del derecho del pueblo saharaui a la autodeterminación e independencia», recordó el embajador representante del Frente Polisario para América Latina, Mohamed Zrug.
«El reconocimiento de la pretendida soberanía marroquí constituye, por tanto, una decisión contraria a los principios del derecho internacional», añadió.
El Frente señaló que la decisión del Gobierno de De la Espriella contribuye a «legitimar una situación derivada de una ocupación militar a un territorio pendiente de descolonización» y contradice el artículo 9 de la Constitución Política de Colombia, que establece que las relaciones exteriores del Estado se fundamentan en el reconocimiento de la autodeterminación de los pueblos y el respeto a los principios del derecho internacional.
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El círculo de influencias y alianzas se celebra siempre con homenajes y alabanzas. No por gusto, recientemente el rey Mohamed VI confirmó haber nombrado «Presidente Donald J. Trump» (Donald J. Trump Highway) una autopista de más de 1.000 km que une Tiznit, en Marruecos, y Dakhla, en el Sáhara Occidental, que Rabat considera ilegalmente «sus provincias del sur».
Es un remanente colonial en pleno siglo XXI que ahora De la Espriella acaba de condonar ignorando que decenas de Estados reconocen oficialmente a la República Árabe Saharaui Democrática (RASD). Entre ellos, hasta este sábado, estaba Colombia.
Autor: teleSUR - DE
Fuente: Agencias - ONU




