El visitante del cielo en Cuba
Después de completar la misión espacial, el «visitante del cielo» fue recibido con gran entusiasmo por poblaciones enteras de 20 países, durante los tres años que duró la Misión de paz terrenal de Yuri Gagarin.
Yuri Gagarin
22 de julio de 2026 Hora: 10:32
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La deslumbrante sonrisa de Gagarin, el hombre más popular del mundo en ese momento, se convirtió en la portada principal de la diplomacia cultural soviética en plena guerra fría. El cosmonauta soviético, protagonista del primer vuelo espacial tripulado a bordo de la nave espacial Vostok 1, viajó durante 108 minutos en una única órbita alrededor de la Tierra, hecho que lo convirtió en el primer ser humano en el espacio y en un héroe internacional.
Los principales medios mundiales publicaron una foto de Gagarin en las portadas y proporcionaron información detallada aquel 12 de abril de 1961. Durante la misión terrestre, Gagarin visitó Cuba, el Reino Unido, Italia, Alemania, Finlandia, Canadá y Japón entre varios países.

Washington no tenía prisa por invitar al primer cosmonauta. En su camino de México a la República Democrática Alemana (RDA), Yuri Gagarin visitó EEUU -16 de octubre de 1963- donde sostuvo una breve reunión con el Secretario General de la ONU y una conferencia de prensa de 40 minutos. Parecía impostergable esta exposición pública, esta vez junto a la primera mujer cosmonauta, Valentina Tereshkova, quien había dado 48 vueltas alrededor de la Tierra durante tres días, desde el 16 de junio de 1963, a bordo de la nave Vostok 6.
Fue un anuncio electrizante aquel vuelo de Gagarin, realizado cuando ya estaba en el espacio. Después se conocieron los detalles, como también su alegría antes de partir desde el cosmódromo de Baikonur, cuando pronunció una frase que se hizo famosa: “¡Vamos allá!”.
Cuba
Yuri Gagarin llegó a Cuba apenas pocos meses después de su gran hazaña. En las primeras horas de la tarde del lunes 24 de julio de 1961, una lluvia torrencial rompió el cielo como bienvenida al aterrizaje en el Aeropuerto Internacional “José Martí” de La Habana.
Ante la avalancha del aguacero, ni el pueblo, ni sus líderes, encabezados por Fidel Castro, se movieron de su sitio. Obviamente a Gagarin le ofrecieron un impermeable antes de bajar del avión Ilushin-18 (conocido como Il-18), pero se negó a ponérselo en plena empatía con quienes lo esperaban con tanto entusiasmo, un hecho que aumentó la admiración de los cubanos por el héroe soviético.

A poco más de dos años del triunfo de la Revolución cubana, la multitud no cesaba de aclamarle, y con él vitoreaba a Fidel Castro Ruz, en aquel momento Primer Ministro; Osvaldo Dorticós Torrado, Presidente de la República; los miembros del Consejo de Ministros y el Cuerpo Diplomático en pleno que acompañaba a Serguei Kudriavtsev, embajador de la Unión Soviética.
Ni la lluvia empañó el apasionante recibimiento. El joven cosmonauta descendió por la escalerilla, con aquella sencillez y sonrisa plena, para abordar tras los saludos, el primero de los doce autos descubiertos donde viajaría la comitiva.
Como el chaparrón no cedía le sugirieron subir la cubierta del vehículo, mientras él respondió de inmediato que nunca defraudaría al pueblo cubano que había acudido a recibirlo. La multitud se apresuró a expresar fervorosas aclamaciones al paso de la caravana, nadie quería perderse el momento y el entusiasmo se acrecentaba como la tempestad sobre una ciudad engalanada con modelos de “Sputkiks” y “Vostoks”, banderas y carteles anegados, mientras eran liberadas bandadas de palomas blancas al paso del Cosmonauta.

“Tributó Cuba un histórico recibimiento a Yuri Gagarin”, señalaron los titulares de los principales periódicos cubanos el 25 de julio de 1961. Para ese día más de 60. 000 atletas e integrantes de instituciones culturales, desfilaron por la Plaza de la revolución en su homenaje; con la espartaqueada quedó instituido en Cuba el Día del Deportista.
El júbilo popular alcanzó la noche en la plaza, todos bailaron al compás de la orquesta del gran músico cubano Benny Moré, en espera de la histórica fecha redentora. Gagarin estaba invitado a la Plaza de la Revolución, para celebrar el VII Aniversario del ataque a los cuarteles Moncada y Carlos Manuel de Céspedes ocurridos el 26 de julio de 1953.
El entonces Teniente general de aviación, Nikolái Kamanin -Héroe de la Unión Soviética y gestor de los vuelos espaciales, que acompañó a Gagarin a La Habana- dijo que en aquella ocasión hubo más de un millón personas en el mitin dedicado al Día de la Rebeldía Nacional, donde el cosmonauta se dirigió al pueblo, agradeciendo el honor como reconocimiento a la amistad entre ambos pueblos en su lucha por alcanzar la paz.
En su discurso, Fidel expresó el concepto que regía a la Revolución cubana, anunció la próxima Campaña de Alfabetización nacional, un plan de desarrollo industrial y dio a conocer la constitución del Partido Unido de la Revolución Socialista.

Entre aplausos delirantes le fue otorgada al primer ser humano en viajar al espacio, la Orden de Playa Girón, creada ese mismo año. Yuri Gagarin se convirtió así en el primer condecorado con tan alto reconocimiento, recibido de manos de Osvaldo Dorticós Torrado, Presidente de la República y con el abrazo admirado de Fidel.Por coincidencias históricas, el ataque contra el pueblo cubano, ocurrió pocas horas después del vuelo de Gagarin.
El propio 26 de Julio de 1961 en horas de la mañana, depositó flores ante la estatua de José Martí en el Parque Central de la Ciudad; posteriormente visitó el Hospital Militar de Marianao (hoy Hospital Militar “Carlos J. Finlay”) lo que le permitió dialogar e interesarse por la recuperación de treinta soldados y milicianos convalecientes de las heridas recibidas en los combates acaecidos dos meses antes en Playa Girón y Playa Larga.
Cuentan que el encuentro de Gagarin con el Histórico Líder de la Revolución Cubana, Fidel Castro Ruz fue un momento memorable. Antes de empezar la reunión, Fidel le preguntó al cosmonauta: “¿En cuánto tiempo dista la vuelta a la Tierra?”. “En una hora y media”, respondió Gagarin. Fidel sonrió y dijo: “Entonces, empieza a contar”. El discurso del líder cubano duró una hora y media; rememoró el sitio web Puerta a Rusia.
Tras la recepción oficial, intercambiaron sus gorras; esta foto se convirtió en un símbolo de amistad entre la URSS y Cuba, apareció en todos los periódicos cubanos que mostraron también el intercambio del cosmonauta con niños pioneros, estudiantes y trabajadores.

Mientras la radio anunciaba la partida de Gagarin hacia Moscú, aún estaba en La Habana. Todo tuvo que ver con que -después de la cena de despedida- Fidel invitó a Gagarin a dar una vuelta por La Habana en total anonimato. El líder cubano decidió “camuflar” al cosmonauta soviético para ver si alguien le reconocía. Gagarin estaba vestido igual que los acompañantes de Fidel.
Durante el paseo, decidieron una primera parada al lado de la Universidad de La Habana, ocasión en que los transeúntes se acercaron a Fidel y nadie prestó atención a Gagarin. Así siguieron hasta La Habana Vieja, donde ocurrió lo mismo, al menos al principio. Hasta que un cubano muy avispado salió de la muchedumbre y gritó: “¡Pero si este es Gagarin!”.
En el Aula Magna de la propia Universidad de La Habana, tuvo lugar una conferencia de prensa el 27 de julio, a las 9:45 p.m., donde participaron, entre otros, los intelectuales Luis Gómez Wangüemert y Raúl Valdés Vivó, así como los profesores universitarios José Altshuler y Abelardo Moreno.

Un grupo de estudiantes, periodistas y otras personalidades asistieron a la trascendente presentación y tuvieron la oportunidad de formular preguntas al admirado navegante del espacio. Gagarin dio detalles del arduo proceso de preparación para el vuelo, y aseguró modestamente: “a mí me parece que de ninguna manera hacía falta considerarme como un súper hombre, y ustedes pueden averiguar esto y probar esto aquí en esta Sala. Yo no soy un súper hombre. Soy un hombre sencillo, como cualquiera de ustedes”. Su intervención cerró con una ovación.
Gagarin agradeció los reconocimientos y auguró premonitoriamente que «llegará la hora en que este pueblo enviará al espacio a su propio cosmonauta». Años más tarde, en 1978 fue seleccionado para integrarse al Programa Intercosmos y se trasladó a la Villa Estelar en la Unión Soviética para cumplir con el entrenamiento. El 18 de septiembre de 1980, el guantanamero Arnaldo Tamayo Méndez despegóen la aeronave Soyuz 38, desde el Cosmódromo de Baikonur, junto al ingeniero soviético Yuri Romanenko.
Che Guevara y Yuri Gagarin también se reunieron en Cuba en varias ocasiones. Todos eran muy jóvenes y ya compartían hazañas indescriptibles. Gagarin tenía 27 años, Che 33 y Fidel aún tenía 34. Según testigos, Guevara preguntó a Gagarin acerca de sus sensaciones en el espacio, mientras a Gagarin le llamó la atención que el guerrillero usaba un inhalador cada 10-15 minutos. Che Guevara había quedado con delicado estado respiratorio, tras el gran esfuerzo realizado en la Sierra Maestra, por lo que respondió que tenía asma desde pequeño y dijo que estaba dispuesto a ir al espacio si esto le permitiría curarse .Junto con Ernesto Che Guevara, Yuri Gagarin fundó en 1964, la Sociedad de Amistad Soviético-Cubana.

Por último, llevaron a Gagarin a las fabulosas playas de Varadero. Se merecía un descanso en las tropicales aguas caribeñas y decidió ir a bañarse en los predios del hotel Internacional. Le llamó la atención una piscina grande con un trampolín muy alto y quiso probarse. Su primer saltó fue recibido con una ovación, aunque todavía nadie sabía quién era. Después del tercer salto alguien empezó a gritar: “¡Gagarin! ¡Gagarin!”. Todos se lanzaron hacia la piscina. Al salir le pedían autógrafos, que Gagarin firmó con mucha simpatía.
Después de tan intensas jornadas, Yuri Gagarin partió de La Habana en horas de la mañana, aquel 28 de julio de 1961. Pasadas la una y treinta de la tarde arribó al aeropuerto de Curazao, en escala rumbo a Brasil. Allí lo esperaba el efusivo pueblo sudamericano, tras una invitación de su presidente Sr. Janio Cuadros.
Despedida
De la significación que tuvieron su vida y su obra, queda como constancia el mensaje que envió Fidel a nombre del pueblo cubano, con motivo del vuelo al espacio exterior realizado por Yuri Gagarin el 12 de abril de 1961, dirigido al entonces Primer Ministro soviético Nikita Jruschov, que quedó como un vigente documento histórico.
«En medio del eco universal de admiración hacia la Unión Soviética por su hazaña extraordinaria, deseo hacer llegar a Usted, al Gobierno y al pueblo soviético nuestra felicitación más calurosa y expresar el júbilo con que nuestro pueblo, al igual que los demás pueblos del mundo, ha recibido la noticia de esa victoria sin precedentes en el campo de la ciencia y de la paz, alcanzada por el pueblo esforzado, creador y tantas veces heroico de la Unión Soviética, y que deja de ser ya una victoria sólo suya para convertirse en una victoria de la humanidad entera, cuyos hombres y mujeres en todos los rincones han recibido con esperanza nunca mayor en un destino de libertad, bienestar y paz.
Fidel Castro Ruz,
Primer Ministro de Cuba ».
Gagarin nunca volvió al espacio, aunque continuó en ejercicio y plenitud de funciones. Fue ascendido a Teniente Coronel en 1962 y en 1963, a Coronel. Se preparó para el primer vuelo de la nave Soyuz en 1967, pero los altos directivos del espacio lo dejaron en tierra, por no arriesgar en otra peligrosa misión, la vida de un héroe de la Unión Soviética.
Apenas siete años después de su visita a Cuba, el 27 de marzo de 1968, sufrió un trágico accidente junto a otro piloto, Vladímir Serioguin; mientras efectuaban un vuelo rutinario en un MiG-15UTI, la aeronave se estrelló a 187 kilómetros de Moscú.
Antes de la hazaña trascendental de su histórico vuelo alrededor de la Tierra a bordo de la nave Vostok 1, Gagarin -previendo cualquier fatalidad- escribió a su mujer, Valentina, una carta que bien podría ser de despedida: “¿Puedo soñar con algo más? ¡Es historia, es una nueva era! Dentro de un día despega mi vuelo. Creo en la técnica completamente. No debe fallar. Pero a veces pasa que un hombre se cae en el lugar más inesperado y se rompe el cuello. Aquí también puede suceder algo. Pero no lo creo. Si pasa algo, te pido, Valiusha, no te mates por el dolor”.
Sus cenizas se depositaron en la muralla del Kremlin en la capital rusa y, en su honor, un cráter lunar y el asteroide 1772 Gagarin, recibieron su nombre. La ciudad natal del cosmonauta fue renombrada en 1968 como Gagarin y muchas calles de Rusia llevan su denominación.

Cerca de Moscúhoy es posible ver la Vostok. El módulo de descenso se conserva en el Museo RSC Energía en la localidad de Korolev, donde aún se aprecian las marcas de quemaduras de la reentrada en su superficie.Tambiénse exhiben en el Museo de Cosmonáutica de la VDNJ en Moscú y en varios otros museos regionales, otras maquetas de tamaño real de la Vostok.
El 12 de abril se celebra el Día de la Cosmonáutica en Rusia y el Día Internacional de los Vuelos Espaciales Tripulados en el mundo, en homenaje al -hasta entonces- piloto soviético Yuri Gagarin,convertido en el primer hombre en llegar al espacio exterior, intrépido iniciador de un nueva era.
Autor: teleSUR Rosa María Fernández
Fuente: Rosa María Fernández




