El día en que conocí a Piero
Por esas cosas de la vida, me entero del fallecimiento del cantautor argentino Piero, una de las grandes figuras de la música popular latinoamericana, quien falleció en Buenos Aires el 7 de octubre de 2026, a los 81 años
9 de octubre de 2026 Hora: 09:59
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No pudo ser mejor, cuando llegamos hasta Piero al cierre del 30 aniversario de la Feria Internacional del Libro de Colombia FILBO 2017. Con el realizador y amigo colombiano Iván Acosta, charlaba sobre la obra que presenté en varias librerías y en Filbo, con excelente acogida, «Daniel Santos: La Habana que hay en mí». Fue entonces que la algarabía nos llevó al Auditorio repleto y enérgico, donde de nada me valió ni la credencial de expositora.

Con esa suerte del azar y gestión propia, logramos estar en la primera fila frente a Piero, este gran cantautor, admirado en todo el mundo. Este tema solicitado, ´Para el pueblo, lo que es del pueblo´, publicado en 1973, cuestiona las desigualdades y el poder militar, y terminó convertido en una de las canciones de protesta más populares de aquella etapa.
Supimos más, porque la prensa colombiana comentó todo el tiempo acerca del ciudadano ilustre: “… volvió y miles de hombres y mujeres fueron a escucharlo a la Media Torta en Bogotá. Una delegación de estudiantes de la Universidad de los Andes lo invitó a dar un recital y desde un balcón en un tercer piso cantó con beneplácito ante un patio central repleto de admiradores. Los estudiantes de la Universidad Nacional quisieron llevarlo a la Plaza Che Guevara, pero el DAS lo prohibió por considerarlo una “intromisión política”.
Para entonces, llegaba de ser ovacionado en el Madison Square Park de Nueva York por más de 35.000 personas, pero no pudo cantar en la Nacional, ni en la Universidad de Antioquia o el parque El Salitre. Al final fue escoltado por el DAS hasta el aeropuerto El Dorado. En octubre de 1973 regresó, pero el DAS no le permitió pasar de la terminal aérea”.
De forma presencial escuchamos su narración de cómo en Italia -donde nació en 1945- escapó a los tres años de su escuelita y pretendió llegar a Las Américas donde estaba su padre, por el cual preguntaba cada día.
Sobre el progenitor, su madre le contaba en una magnífica narración infantil: de aquí tomamos un ómnibus, debes viajar a Génova, abordar un barco y después está América´.
Tomando aquello al pie de la letra, el niño quiso llevarlo al hecho. Fue gracias a una vecina, quien mientras planchaba logró verlo por la ventana e interceptarlo, con el aliciente de que cuando terminara esta labor, lo acompañaría a su destino. En eso llegó la madre, cuatro horas después de su primer intento.

También de su pueblo argentino de vida sencilla, logró escapar, esta vez consentido por su padre. Llegó hasta un Seminario para Curas. Pero su objetivo era, claramente, cantar en Buenos Aires. Encontró el apoyo de los prelados, quienes además le colaboraron después, hasta en la composición.
Una de las canciones que marcó la primera etapa de la carrera de Piero, en la que comenzó a alejarse de las canciones románticas con las que había dado sus primeros pasos para acercarse a un repertorio con mayor contenido social. Esta fue la canción con la que el cantante representó a la Argentina en el Festival Internacional de la Canción de Río de Janeiro en 1970.
Luego vino la impronta en la televisión, con bastante miedo escénico, echó a volar hecho canción. Fue en Buenos Aires, donde debutó como cantante en enero de 1964 en el programa televisivo ‘Remates musicales’.

Junto al amigo José Tcherkasi, a quien conoció en 1968, cada jornada de 2 a 8 de la noche, aprovechando que la esposa de éste salía a trabajar, la pequeña pieza de vida, era el centro de la creación. Formaron una dupla que produjo éxitos en toda América y Europa, como ‘El jardín de los sueños’.
Surge también de esta forma, hecha ternura: «Mi viejo». Que no estaba dedicado a su padre, de 48 años entonces, ni al de José, ya fallecido; sino al padre héroe de cada casa, figura institución para cada hijo.
Sólo faltaba que su padre lo escuchara. Insistió hasta que llegó a casa, descolgó el teléfono, evitando interrupciones y se sentó frente a él. Cantó.
Al finalizar, dos lágrimas rodaban por la mejilla de su padre, a quien nunca antes había visto llorar. Piero hijo sollozaba. Piero padre se levantó, caminó mientras limpiaba los espejuelos de leer, meditativo, hasta que las primeras palabras salieron de su boca, aún emocionado: – ´La puta madre que te parió, yo no camino lento´.
Allí en Bogotá surgió esa canción de forma natural, entre una narración y la otra. Así me apropié del conmovido homenaje, que por esas causalidades de esta vida, estaba ofreciéndole a mi papá en la distancia, justo en el día de su cumpleaños 81.
Por esas cosas de la vida, me entero del fallecimiento del cantautor argentino Piero, una de las grandes figuras de la música popular latinoamericana, quien falleció en Buenos Aires el 7 de octubre de 2026, justamente a los 81 años. Los mismos que le celebré a mi padre frente a él.
«Con profundo dolor, comunicamos el fallecimiento de nuestro querido Piero, a sus 81 años. Su voz, sus canciones y su mensaje de paz quedan para siempre con nosotros. Su luz va a seguir brillando en cada rincón donde su música siga llegando», señaló su familia en un comunicado publicado en redes sociales.

El legado
Algunas reseñas dan cuenta de otros detalles. Piero Antonio Franco De Benedictis nació en Galípoli (Italia) el 19 de abril de 1945 y a los 3 años llegó a Argentina con su madre y su hermana, siguiendo a su padre que se había instalado en la localidad bonaerense de Banfield. En 1951 se mudó con su familia a la ciudad de Allen, en la sureña provincia argentina de Río Negro, donde se inició en la música.
En 1968, obtuvo el Primer Premio en el Tercer Festival de la Canción de Buenos Aires, con su tema ´Como somos´.
Luego de haber publicado dos de sus canciones de protesta más populares -‘Para el pueblo lo que es del pueblo’ y ‘Que se vayan ellos’- , Piero debe exiliarse a comienzos de 1976, tras el golpe militar en Argentina.
La popularidad de Piero en muchos países de la región se dio gracias al disco infantil «Sinfonía inconclusa en la mar», de 1976, en las que interpretó muchas canciones populares y con las que han crecido varias generaciones.
Después compra cerca de Madrid un molino abandonado rodeado de una pequeña finca para vivir y posteriormente se muda a Bogotá, dando a inicio a un estrecho vínculo con Colombia. No fue hasta finales de 1981, que regresó a Buenos Aires, donde presentó el disco ‘Calor humano’.

Se aleja de los escenarios para crear la Fundación Buenas Ondas, de ayuda a la niñez, y la adolescencia. Retomó su actividad como cantautor en el 2000 y en 2001 editó el disco ‘Canciones blindadas’. También realizó una gira por Estados Unidos y algunos países de Latinoamérica, con cerca de 150.000 espectadores.
Durante los últimos años, Piero se mantuvo activo haciendo giras y llevando sus canciones al teatro.
Recordamos que la carrera de Piero estuvo íntimamente relacionada con la de otros grandes de la canción protesta de los años 70, incluyendo a Mercedes Sosa. Grabada en 1981, con música de Piero y letra del poeta uruguayo Luis Ramón Igarzábal, se convertiría en uno de los himnos de Sosa «Soy pan, soy paz, soy más», popular en el fervor de la caída de la dictadura militar argentina, en 1983.
En 2018, hizo una serie de presentaciones sinfónicas de «Sinfonía inconclusa de la mar» y su música se usó recientemente en un desfile de Yves Saint Laurent, en la Torre Eiffel.
Menos de una semana antes de su partida, el cantante italo argentino compartió un emotivo mensaje para rememorar el tema:Yo vengo, la canción que narró los orígenes humildes en medio del glamour parisino.»La música tiene esos puentes que abrazan caminos tan diversos», escribió a inicios de octubre el músico. Y sí, al menos Piero es una muestra de ello.
Piero celebró -el 19 de abril- su 81 cumpleaños en su amada Colombia, país con el que mantuvo una relación muy cercana y que lo adoptó formalmente como uno de sus hijos ilustres al otorgarle la nacionalidad colombiana en 1994.
Muestra de ello fueron sus actuaciones en diferentes territorios y ciudades, así como su apoyo a las víctimas del paramilitarismo y los crímenes de estado. Igualmente respaldó los acuerdos de paz en la región y la campaña por Gustavo Petro como presidente de Colombia. Quiso la vida que fuera allí, su último onomástico.
Les comparto imágenes de la gran acogida presenciada en 2017, durante la charla con la periodista Maureen Maya, autora de ‘Piero, mi querido Piero’, con el prólogo del editor general de El Espectador, Jorge Cardona. Después que el cantautor hizo un repaso por su carrera artística, a través de una inolvidable entrevista cantada, se agruparon cientos de lectores para recibir su autógrafo.
Precisamente ahora, sus seguidores cautivados por su profundidad humana, política y la delicadeza espiritual en sus composiciones, seguirán recordándolo y escuchando su música. Mientras, continúan las redes sociales dando muestras de cariño a nivel popular, como de los grandes artistas que lo admiran y compartieron el escenario con él.
Es y será para siempre ´un gran chico, mi viejo Piero´. En particular, hoy celebro su vida y la de mi padre, quien recientemente se ha marchado de este plano terrenal. Es que»La música tiene esos puentes que abrazan caminos tan diversos».
Autor: Rosa María Fernández
Fuente: TeleSUR




