Rebeldes toman aeropuertos en Tigray y escalan la tensión en Etiopía

Fuerzas insurgentes asumen el control de las terminales aéreas en Mekelle, Axum y Shire, aumentando el riesgo de un nuevo conflicto armado.

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El despliegue de las unidades insurgentes interrumpió las operaciones comerciales y desplazó al personal de la Policía federal encargado de la seguridad fronteriza e interna de las instalaciones aéreas. Foto: EFE.


23 de septiembre de 2026 Hora: 13:22

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Las Fuerzas de Defensa de Tigray, bajo la dirección del Frente Popular de Liberación de Tigray (FPLT), tomaron el control operativo de los tres aeropuertos estratégicos de la región septentrional de Etiopía, ubicados en la capital regional de Mekelle y en las localidades de Axum y Shire.

El despliegue de las unidades insurgentes interrumpió las operaciones comerciales y desplazó al personal de la Policía federal encargado de la seguridad fronteriza e interna de las instalaciones aéreas. La acción armada provocó la suspensión inmediata de todas las rutas aéreas procedentes y con destino a la región por parte de la aerolínea estatal Ethiopian Airlines.

El bloqueo del espacio aéreo regional evidencia un grave deterioro en las relaciones entre el mando tigrino y las autoridades gubernamentales de Adís Abeba, reactivando los temores de un enfrentamiento directo tras el período de cese al fuego abierto en 2022.

Testimonios locales y fuentes de las fuerzas del TPLF confirmaron el bloqueo de los accesos principales a las instalaciones aeroportuarias desde las primeras horas de la jornada.

Unidades armadas impidieron el ingreso de transporte civil y de pasajeros en Mekelle, argumentando la cancelación indefinida de los vuelos provenientes de la capital etíope. Informes desde el lugar señalaron la presencia de efectivos de la Policía federal retenidos en el interior de los complejos aéreos por las fuerzas tigrenses.

El mando militar insurgente justificó la toma como una medida estratégica necesaria, omitiendo detalles sobre la situación de los funcionarios estatales desarmados o el alcance de las nuevas posiciones operativas.

El control de los aeropuertos ocurre en respuesta a una serie de fricciones acumuladas tras el desconocimiento del mandato de la Administración Provisional de Tigray por parte del TPLF, estructura fijada tras el acuerdo de paz suscrito en Pretoria en noviembre de 2022.

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Las autoridades de la región norteña acusan al Gobierno central de incurrir en violaciones sistemáticas al pacto mediante la realización de bombardeos aéreos recientes sobre su territorio.

Por su parte, la administración del primer ministro Abiy Ahmed señala al FPLT de reorganizar alianzas militares con sectores opositores y fuerzas fronterizas de Eritrea para desestabilizar la autoridad federal. La conformación de una nueva coalición opositora integrada por siete organizaciones armadas busca forzar la salida del Ejecutivo central, profundizando la crisis institucional en el cuerno de África.

La escalada militar en el norte etíope amenaza con reabrir un escenario bélico en una región devastada por dos años de enfrentamientos armados que dejaron un saldo superior a 600.000 víctimas mortales y el desplazamiento masivo de la población civil.

El estancamiento en la entrega de recursos, la desmovilización de combatientes y la restitución de servicios básicos mantiene a la población de Tigray en condiciones de vulnerabilidad social y alimentaria.

El deterioro de la seguridad en Tigray coincide con focos de insurrección activos en otras demarcaciones de Etiopía, como la región de Oromía, donde prosiguen los combates entre el Ejército federal y grupos insurgentes locales.

La falta de cumplimiento de los acuerdos multilaterales y la proliferación de disputas étnicas y territoriales ponen en riesgo la estabilidad del Estado etíope y la paz en el conjunto de la región.

El control insurgente de la infraestructura de transporte en el Tigray confirma el colapso del esquema de gobernanza acordado en 2022. La respuesta militar ante las diferencias políticas posterga las demandas de reconstrucción social y consolida la fragmentación territorial en perjuicio de las mayorías trabajadoras etíopes.

Autor: teleSUR - lf - JML

Fuente: Agencias