Yamandú Orsi ratifica ante la ONU compromiso pacifista y multilateral de Uruguay

El presidente uruguayo defendió la igualdad entre naciones y la urgencia de reorientar el desarrollo al bienestar humano.

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El presidente Yamandú Orsi reafirmó la vocación pacifista y multilateral de Uruguay durante su intervención ante las Naciones Unidas. Foto: ONU.


24 de septiembre de 2026 Hora: 15:29

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El presidente de la República Oriental del Uruguay, Yamandú Orsi, reafirmó ante la Asamblea General de las Naciones Unidas el compromiso histórico de su país con la paz, el diálogo, el multilateralismo y el estricto respeto al derecho internacional. En su discurso, iniciado con un saludo al pueblo estadounidense por los 250 años de su independencia, el mandatario sostuvo que la política y la economía deben orientarse al bienestar ciudadano, destacando que Uruguay es una nación de convicciones firmes que entiende la gobernanza como la búsqueda constante de la dignidad humana.

Durante su intervención, Orsi reivindicó la participación uruguaya en las misiones de paz de la ONU y ratificó la disposición de su Gobierno para mantener dicho apoyo operativo ante la comunidad internacional. El jefe de Estado enfatizó que la paz no debe concebirse únicamente como la ausencia de conflictos armados, sino como una construcción permanente que exige no hacer distinción sobre el sufrimiento de las personas, condenando por igual el impacto destructivo del crimen organizado, la represión, el terrorismo y los bloqueos económicos prolongados como el que afecta a Cuba.

En consonancia con los principios de su política exterior, rechazó la lógica de tomar partido en las confrontaciones globales para evitar la profundización de las brechas diplomáticas. Asimismo, Orsi apeló a la humildad como un eje estructurador de las relaciones internacionales, recordando la máxima popular uruguaya de que “nadie es más que nadie” para argumentar que ningún Estado posee el monopolio de las soluciones ni tiene el derecho de imponer modelos políticos sobre otras naciones.

Orsi reclama una profunda reforma del sistema multilateral y el fin de los privilegios geopolíticos

El presidente situó las necesidades humanas básicas en el centro del debate sobre el progreso global, advirtiendo que los avances en inteligencia artificial, transición energética y economía carecen de sentido si no resuelven la pobreza, el hambre y la falta de vivienda. Bajo esta perspectiva, afirmó que la tecnología y la política solo se justifican cuando amplían las libertades reales de la población y transforman la realidad social para generar felicidad en las comunidades.

En materia de gobernanza global, Orsi exigió una actualización urgente de las instituciones multilaterales para volverlas más eficaces, representativas y austeras ante los desafíos contemporáneos. El jefe de Estado cuestionó que el orden internacional continúe condicionado por la voluntad de un reducido número de potencias, señalando que la humanidad no puede permanecer rehén de las decisiones de unos pocos países e instando a garantizar que las resoluciones aprobadas sean de obligatorio cumplimiento.

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El discurso presidencial también incluyó una crítica directa a la polarización geopolítica y al maniqueísmo con el que se juzgan las disputas mundiales, rechazando la simplificación de los conflictos entre “malos y buenos”. Orsi defendió la inviolabilidad de las fronteras nacionales como garantía fundamental para preservar las identidades locales y subrayó la interdependencia inevitable entre las sociedades, asegurando que ninguna nación puede edificar su prosperidad mediante el aislamiento o la confrontación.

El llamado de Uruguay a superar las acusaciones unilaterales para priorizar el entendimiento pacífico

Al abordar los desafíos del desarrollo institucional, el gobernante remarcó la importancia de fortalecer la democracia y la soberanía mediante obras perdurables que garanticen el acceso universal a la educación y a las oportunidades. Orsi planteó que la experiencia uruguaya, fundamentada en la convivencia democrática entre ideologías diversas, constituye un aporte valioso para una comunidad internacional fragmentada que necesita recuperar la confianza en la acción colectiva.

En el tramo final de su discurso, el presidente instó a los líderes mundiales a no utilizar la tribuna de la Organización de las Naciones Unidas para emitir acusaciones unilaterales o avivar tensiones que impidan la solución de controversias. El mandatario concluyó que la verdadera eficacia del organismo depende de abandonar la inercia política y canalizar todos los esfuerzos internacionales hacia la consecución de una estabilidad duradera basada en el respeto mutuo.

La delegación uruguaya reiteró así su voluntad de consolidar un orden global justo que priorice la cooperación regional y la protección efectiva de la dignidad de cada ser humano. Con estas palabras, el Estado suramericano cerró su participación en el plenario general reafirmando su vocación pacifista dentro del concierto de las naciones.

Autor: TeleSUR - alr - JDO

Fuente: ONU