Entrevista a Martin Guerra: Perú a 3 meses de la presidencia de Keiko Fujimori

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Por: Ricardo Pose

28 de octubre de 2026 Hora: 15:48

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El periodista Jorge Gestoso conversa con el Catedrático y Sociólogo Marín Guerra quien nos expone y describe los primeros 3 meses de gobierno de Keiko Fujimori y sus planes de gobierno para Perú.

Jorge Gestoso: ¿Qué tal? Les habla Jorge Gestoso. En el programa de hoy, Perú a 3 meses de la presidencia de Keiko Fujimori, con otro notable invitado: Martín Guerra, sociólogo y catedrático, directamente desde Lima. Martín Guerra, una cálida bienvenida al programa.

Martín Guerra: Saludos, Jorge. Qué gusto estar una vez más contigo.

Jorge Gestoso: Martín, lleva 3 meses en la presidencia Keiko Fujimori y los niveles de aprobación de su gestión ya están rozando el 50%. ¿Qué está pasando?

Martín Guerra: Bueno, el problema a nivel de dirección del gobierno —empecemos por ahí— se nota una dirección errada y errática. Errada porque el pueblo no reconoce en las medidas que se están tomando o que se pretenden tomar una conducción adecuada a los problemas que se tienen en el país, que son muy graves, ¿no? No solamente los que ya están de inseguridad ciudadana, de insuficiencia en materia laboral —no hay trabajo para las personas— sino los que vienen con el fenómeno de El Niño, que va a ser uno de las experiencias de este fenómeno más graves que se han vivido en el país y en la región en general. No hay una previsión para esto, y entonces el pueblo siente que no hay medidas tomadas con inteligencia.

Pero además, la persona de la señora Fujimori parece ser una política errática, porque tanto hablar durante años que estaba preparada, que tenía un gran equipo, cuando llega al gobierno no tiene ese gran equipo. Lo que hace es reciclar personajes de la derecha y de la ultraderecha, inclusive algunos que habían sido adversarios de ella —cómo habrá sido esa cooptación, no sabemos, porque eran adversarios que decían muchísimas cosas hasta ofensivas para el personaje, pero hoy son ministros—. Ha armado un gabinete que es como una especie de rompecabezas que no tiene ningún sentido y que no son personas que tienen experticia en los cargos que se les ha otorgado.

Y al mismo tiempo, ella se dedica más a las redes sociales, a estar comunicándose con sus seguidores por las redes, hablando cualquier cosa menos de la política nacional, lo cual hace que el pueblo la vea cada vez más alejada. Ella piensa que las redes son utilizadas por todo el pueblo para ese tipo de comunicaciones, pero no necesariamente es así; la gente está trabajando. Hay un sector, probablemente, que tiene más tiempo —y también es un sector etario— para estar en las redes. Entonces, no tiene una noción ni un balance de lo que significa el pueblo peruano, o tal vez no le interesa, lo cual sería peor aún para su perfil, ¿no?

Entonces vemos que hay una desaprobación inmensa, y eso, Jorge, nos hace pensar en cómo se ganaron esas elecciones, porque en tres meses se va a desmontar tantos votos, ¿no? Por eso es que la tesis del fraude en los votos hechos fuera del país cada día adquiere más características de certidumbre.

Jorge Gestoso: Bueno, justamente Roberto Sánchez, que fue su rival —su rival de izquierda—, cuestiona justamente los resultados o la veracidad de la elección. Claramente dice que hubo un fraude. Acá estamos hablando de votos del exterior que habrían sido los decisivos para darle —entre comillas— el triunfo a esta señora, que en su tercer intento hizo… en su cuarto intento, mejor dicho, logró la presidencia. Pero quiero que me ayudes a entender ese fenómeno que se repite, que estuvo, según las denuncias, también en el Perú, que es este asesor político Cerimedo, que como hemos visto ayudó a Milei en la Argentina, ayudó al fraude en Honduras, habría ayudado al fraude en Colombia y también habría estado en el Perú. ¿Qué nos puedes contar del factor Cerimedo en esta elección que se caracteriza como fraudulenta por muchas denuncias? Y en definitiva, ¿cuánto pesó el fenómeno Cerimedo —y probablemente en Chile, ¿no?—? Este personaje y las acciones que realizaba representan por lo menos dentro del Perú que hay un insuficiente proceso electoral o no hay una muy buena dirección, no hay una planificación del proceso electoral, probablemente porque así conviene, ¿no?, porque se han hecho muchas críticas, se han hecho propuestas, pero no se toman en consideración. Sin embargo, se difunde la idea de que el proceso pues está muy bien custodiado y que no hay forma de filtración de ningún tipo de fraude, eso por el lado del fraude que hablábamos hace un rato.

Ahora, por el caso del señor Cerimedo, con las granjas de bots que dirigía —que esto no puede ser hecho solamente por una persona, eso hay que decirlo—, los medios, la concentración mediática, si tocan el tema —porque rara vez lo tocan—, se concentran en la persona del señor Cerimedo y, como lamentablemente se dio este caso del atentado contra su esposa, entonces lo llevan por ese lado. Obviamente hay que esclarecer lo que pasó con la señora, nadie dice que no, pero lo llevan por el lado del tema familiar, de un drama familiar, de una disputa, de un acto criminal que tiene el señor. Pero se olvidan de que una granja de bots no la puede administrar una sola persona, que se requiere un capital —¿quién da ese capital que se requiere?—, de logística —¿cómo se adquiere esa logística?—, nadie vigila esa logística, nadie vigila el establecimiento de estas granjas.

Este señor pues actúa con un plan internacional, y lo que ha hecho es, por supuesto, utilizar lo que ahora todo el mundo utiliza para el debate político, ante la quiebra de los medios de comunicación concentrados, entonces la gente se informa por las redes. Viendo ese poder de las redes, entran estas granjas con los falsos perfiles, tanto en Instagram como en Facebook como en TikTok, para comenzar la demolición de candidatos que no les convienen. Y lamentablemente, Jorge —y eso ya será materia de un análisis por especialistas en Latinoamérica y en el mundo en general—, con este retroceso en la formación educativa de los jóvenes, hay una gran presión, no solo de los jóvenes, ah, en general de la sociedad, hay una gran presión por lo que dicen los demás. Siempre existió esta cuestión de más o menos plantear mi opinión respecto a lo que dicen otros, mal que bien, pero ahora es masivo.

Entonces, que aparezcan 10, 20 personas o trolls, como se les llama, diciendo algo contra un candidato, muchos caen y comienzan a reproducirlo, y estos ya no son sembrados, sino son personas que buenamente, ingenuamente o tal vez por no dejar de estar en la cresta de la ola comienzan a opinar contra tal o cual candidatura, y entonces se genera una corriente de opinión falsa. Y esa corriente de opinión falsa, sin pruebas, sin comprobaciones de ningún tipo sobre algunos hechos políticos o de corrupción, comienzan a opinar y generar una ola de postulados que no tienen nada que ver con el análisis directo de la realidad política, y bueno, pueden inclinar votaciones, son miles, ¿no?

Entonces el señor ha hecho eso, y tiene relación con el círculo íntimo de la señora Fujimori, y ya hemos visto lo que ha pasado en Bolivia con quienes han pretendido investigar a este señor, ¿no? Entonces hay un poder ahí que probablemente sea el brazo imperialista que ve la manera también de colocar sus alfiles a través de la manipulación de la lucha electoral.

Jorge Gestoso: Acá estamos hablando de la hija de un dictador que durante 10 años manejó los destinos de Perú, que incluso practicaba lo que se podría llamar la persecución de los opositores. ¿Te acuerdas que ustedes manejan esa palabra del «terruqueo»? Entonces todo aquel que está en contra del gobierno o critica el gobierno —o en ese caso la dictadura de Fujimori— le ponían esa etiqueta, lo terruqueaban, era entonces objeto incluso hasta legal de persecución, porque era un terrorista. Era estampar de terrorista a todo opositor. En el caso de la hija de este dictador, ¿estamos hablando de que se abre una nueva etapa en la historia del Perú o empieza a aplicar la misma receta de que a todo lo que sea oposición lo pone en la lista negra de terrorista o de lo que tú nos cuentes y automáticamente los descalifican y los sacan de circulación?

Martín Guerra: En dos partes te respondo a esa pregunta. La primera: el fujimorismo nunca se fue. La élite peruana que lo combatió en los momentos finales, la élite liberal —lo combatió porque ya había una organización de masas a nivel nacional que estaba protestando con gran fuerza—, entonces temerosos de que la población tuviera una alternativa a las medidas políticas neoliberales, lo que hicieron fue sumarse a estas protestas y aparecer como una derecha inteligente, una derecha organizada, una derecha dialogante. Nada de eso es cierto, porque en la verdad de los acontecimientos esa derecha cogobernó con Fujimori y muchas veces se hizo de la vista gorda frente a los atropellos.

Sin embargo, como no podían tener la hegemonía cuando cae Fujimori —el fujimorismo se debilita en la siguiente elección, pero a partir de la subsiguiente comienza a crecer y comienza a cogobernar—, entonces nunca se fue. Ha habido intentos por judicializar a la señora Fujimori por notorios actos, por lo menos de presunción de corrupción, que no se han llevado a buen puerto, y ellos han mutado, han cambiado, han cooptado personajes que eran críticos, inclusive durante el gobierno que tú muy bien señalas como una dictadura, ahora trabajan con la señora Fujimori. Entonces tiene una capacidad de transformarse, de mutar, ¿no?, para sobrevivir y no se fue.

La segunda parte: el macartismo o terruqueo, como se le conoce aquí, trabaja mucho con eso que ahora le llaman la posverdad. Ellos acusan a todos los presidentes que le sucedieron al señor Fujimori de excarcelar personajes que fueron acusados por subversión; sin embargo, el que más excarceló fue Fujimori, ¿no? Acusan a los presidentes de ser presidentes comunistas —no ha habido aquí ningún presidente comunista, ¿no?—; algunos que han hecho una que otra medida social, ellos la consideran por supuesto una medida terrorista, porque para ellos ser progresista, socialista, comunista, subversivo, guerrillero y terrorista es todo absolutamente lo mismo: terrorismo.

Entonces, con el discurso que manejan, sí lo están usando, como tú muy bien señalas hoy en día, ¿no? A los diputados y senadores que se han opuesto a la pedida de facultades que ha hecho la señora Fujimori —facultades para legislar al Congreso—, los están acusando… primero fueron suaves, los acusaron de obstruccionistas, después los acusaron de antidemocráticos y ahora ya algunos medios de comunicación han comenzado con el terruqueo a señalar como que tienen nexos con el terrorismo, que no existe en el Perú por cierto, ¿no?, por lo menos el terrorismo que ellos señalan, ¿no?

Terrorismo de Estado sí, se ejecutan jóvenes en protestas, no hay ninguna solución legal a estos asuntos, se tortura, se apresa, eso sí, pero el terrorismo que ellos señalan no existe y sin embargo ya lo comenzaron a utilizar, Jorge, con las carátulas de los periódicos, ponen el rostro de los congresistas que le son adversos la prensa concentrada y, a través de la manipulación de la palabra, los señalan como los culpables del freno del país. Es decir, si el Congreso no hace lo que le da la gana —y disculpa la expresión— a la señora Fujimori, entonces es un congreso obstruccionista y un congreso terrorista.

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Jorge Gestoso: Continuamos hablando con Martín Guerra directamente desde Lima. Martín, sociólogo y catedrático, estamos hablando de Perú a 3 meses de la llegada a la presidencia de Keiko Fujimori. Y Martín, en días recientes vimos precisamente a la presidenta Keiko Fujimori recibir al presidente de Ecuador, estamos hablando de Daniel Noboa, ambos miembros de este nuevo «escudo de las Américas». Oficialmente la versión de Estados Unidos es una lucha conjunta de países latinoamericanos con Estados Unidos para combatir lo que han rebautizado —antes era el narcotráfico, ahora es el narcoterrorismo—, y las denuncias de los críticos es que en realidad esto es solamente una fachada para entrar en la vida política y controlar la vida política de todos esos países latinoamericanos. ¿Dónde está entonces Keiko Fujimori en relación a todo esto, al escudo de las Américas, a la relación con Estados Unidos, a la relación con Noboa y compañía?

Martín Guerra: Bueno, hay 15 países en el escudo de las Américas, y la forma en que se ha planeado desde la camarilla Trump-Rubio es excluir a Canadá —y ya sabemos las pretensiones de Trump de que Canadá forme parte de la Federación estadounidense, ¿no?— y excluir a México y Brasil, que en términos económicos son dos de las, valga la redundancia, economías más fuertes de América, ¿no? Entonces además hay otros países que no están: Guatemala, Jamaica, ¿no?, Uruguay, y por supuesto Venezuela, Nicaragua y Cuba. Pero en general tienen, con la exclusión de Brasil y de Uruguay, casi toda la América del Sur.

Entonces, ¿qué es el escudo de las Américas, que parece un poco sacado de los cómics, no? Da a veces vergüenza ajena la forma en que se ha planteado y los diseños de los logos, hay mucho de pensamiento muy pueril si queremos decirlo así, Jorge, en este planteamiento, pero lamentablemente es el signo de los tiempos, ¿no? Y el neofascismo tiene estas características también. Entonces, ¿qué plantea el escudo de las Américas para el Perú? Lo que tú señalaste muy bien, ¿no?: entre comillas, un intercambio de información, unir fuerzas contra el narcoterrorismo. Porque además de todo lo que señalábamos en el segmento anterior, tenemos que sumar que, en la visión de ellos, el narcotráfico es aliado de todos estos socialistas, comunistas, progresistas, etcétera, ¿no? Entonces, yo no entiendo, si son tan poderosos, ¿por qué no gobiernan el continente?

Claro, en la posverdad que ellos manejan, Milei, Bukele, el señor De la Espriella, la señora Fujimori y Kast, entre otros, han surgido justamente para quitarles el control de los dineros de la población y del control político a esta izquierda que gobernaba terriblemente América Latina, lo cual sabemos que no es cierto. Pero en todo caso, la señora Fujimori está coordinando totalmente con la camarilla Trump-Rubio, y esto es preocupante, porque más allá de lo que se dice en términos generales de relación con el señor Noboa o con el escudo de las Américas —de seguridad nacional y combate contra el narcotráfico, narcoterrorismo y etcétera—, lo que hay en el fondo es una serie de acuerdos que son económicos y que son de entrega de recursos naturales, participación de capital norteamericano ya directamente en la explotación de los recursos naturales.

Y algo que está ligado con la petición de facultades en el Congreso, Jorge, que ha pasado desapercibido, ¿no?, casi ningún analista lo ha señalado, pero está el tema de privatización del servicio penal, imitando la forma estadounidense de la privatización de las cárceles, lo cual significa mercantilizar el aspecto punitivo del Estado, y eso puede terminar muy mal, ¿no? Que puede darse una razia indiscriminada. Pero además hay otras cosas escondidas entre las facultades sobre seguridad que tiene que ver con el escudo de las Américas: ¿a quién le vamos a comprar las armas? ¿cuántas armas vamos a comprar? ¿por qué se está destinando presupuesto alto para la compra de aviones, por ejemplo, cuando hay otras necesidades fundamentales como lo que se viene con el fenómeno de El Niño?

Entonces hay todo un tema de acercarnos a la OTAN además, ¿no?, a través de la compra de armas —hace mucho tiempo ya que la OTAN recomienda al gobierno peruano dónde comprar armas, pero en los nuevos planes del escudo de las Américas esto ya sería pues extensivo, ¿no]—. Entonces la señora Fujimori va por ahí, está entregando el país a los intereses estadounidenses como lo hace Milei en Argentina y otros personajes.

Jorge Gestoso: Martín, hay un tema también muy singular en el caso del Perú, y es la presencia de China, que principalmente Estados Unidos en esta nueva etapa de la doctrina Monroe 2.0 quiere casualmente limitar o barrer toda posibilidad de la presencia o la influencia de China en la región, lo mismo que eventualmente Rusia e Irán. Y ustedes tienen el puerto de Chancay, el más grande, una obra realmente monumental en donde hubo inversión china. Definitivamente Estados Unidos, preocupado por la presencia de China en el Perú, ¿cómo se ha manejado y cómo se está manejando? ¿Y qué planes respecto a inversión para frenar, entre comillas, la presencia de China?

Martín Guerra: En el fondo el plan tiene ese objetivo, ¿no?: frenar, impedir que el Perú pueda comerciar, digamos, de manera estable y constante con China, para ellos encargarse pues de no solamente traer sus productos aquí, sino especialmente llevarse los recursos naturales en minerales raros, por ejemplo, en gas y el cobre y otras cosas que les interesa decididamente. De eso se ha hablado en el escudo de las Américas.

Entonces va por ahí, pero no lo dicen abiertamente, porque Estados Unidos sabe que China tiene una política muy sólida en materia de relaciones internacionales y su economía está creciendo, no tiene momentos de retroceso, no así la de los Estados Unidos, ¿no? Entonces por el momento abiertamente no se señala nada. Aquí el gobierno ha dicho que al Perú le conviene hacer negocio con ambos países y estar en relaciones muy buenas con ambos países, pero eso se puede decir… en la práctica, al estar en el escudo de las Américas hay toda una orientación geopolítica y de negocios, ¿no?, que se abre pues muy sonriente ante los intereses estadounidenses, ¿no?

Pero el puerto existe y ahí va a ser una lucha económica. Pensamos que la principal confrontación entre China y Estados Unidos en el Perú se va a dar a través de la lucha económica. Ya tendremos que decidir políticamente las orientaciones, ¿no?, tanto el pueblo en sus reivindicaciones, en sus luchas, en sus programas, como el gobierno, a ver cómo se establece una política internacional, porque no va a poder estar con Dios y con el diablo. Eso en este momento en el mundo es muy complicado, y referente a la camarilla Trump-Rubio, más complicado aún, porque ellos exigen lealtad al 100% dando poco. Y hemos visto, por ejemplo, cómo Trump ha tenido una posición respecto por ejemplo al tema de las Malvinas contraria a la que tenía, primero abandonando al señor Milei, que era pues su principal festejante, ¿no?

Entonces el gobierno de los Estados Unidos en este momento ofrece poco y quita mucho. Frente a eso, el gobierno peruano va a tener que tomar decisiones de qué es lo que conviene mejor para el pueblo en materia económica.

Conocemos a la señora y a su grupo, sabemos que esas decisiones no van a ser las correctas. Con solo leer la petición de facultades observamos que de los 66 puntos que pedían habían muchísimos para cambiar las reglas en materia laboral contra los trabajadores, por supuesto, ¿no?, a favor entre otros aspectos, ¿no?, que se han bloqueado, pero hay otros que sí se han aprobado. Y esos otros que se han aprobado —siete de los cuales los han sacado más allá de las reglas— ya hay una tendencia ahí autoritaria de burlar las reglas del mismo Congreso, sobre todo en materia de seguridad, Jorge, y qué es lo que lo liga con el escudo de las Américas: en materia punitiva, en materia de armamento, en materia de control de cárceles, en materia de control de disturbios, en materia de, por ejemplo, categorizar a las asociaciones criminales, están planteando revisar eso.

Entonces como lo hagan, puede terminar siendo, por ejemplo, un activista político un terrorista, puede terminar siendo una jornada de protesta una jornada contra la estabilidad del Estado tildada también de una actitud terrorista, y pueden ir presos. De hecho, ya hay leyes que criminalizan la protesta. Entonces todas estas facultades en materia de represión que van de acuerdo con el escudo de las Américas —es la línea bajada por el escudo de las Américas— van para reprimir población, coaccionar, etcétera, ¿no? Entonces es bastante preocupante, también el tema este de la relación con China, porque obliga al gobierno a profundizar más aún los lazos con los Estados Unidos desde la perspectiva de la presión estadounidense.

Jorge Gestoso: Quiero terminar, Martín, trayendo a tu atención el tema del presidente del Perú, estamos hablando de Pedro Castillo, un maestro rural que a pulso llegó a la presidencia ganando una segunda vuelta. Y esta señora Fujimori, primero, cuando gana Pedro Castillo, pasa por lo menos un mes negando el triunfo de Pedro Castillo, después no tuvo más remedio, le torcieron tanto el brazo que tuvo que aceptar que sí ganó. Llega entonces a la presidencia Pedro Castillo, dura un año y medio, y desde antes de llegar precisamente al palacio presidencial ya le venían golpeando duramente, llega entonces, prácticamente no lo dejan gobernar porque permanentemente lo único que hacen es que lo están acusando y le quieren sacar de la presidencia.

Resulta de que desde el Congreso —precisamente manejado, según todos los analistas, por el fujimorismo que estaba allí, la presidenta hoy Fujimori— le tratan de dar un golpe de Estado, y le dan un golpe de Estado, y en 48 horas lo sacan del poder, ese congreso liderado por el fujimorismo. Y hoy, y lo venden… perdón, y lo venden como que el golpista, el malo de la película, es el bueno, y el bueno es el malo de la película, como dice Galeano, el mundo al revés. Y el hombre que trata de evitar el golpe del lawfare, el golpe parlamentario, está hoy preso. ¿Y qué dice la presidencia? ¿Qué dice la población? ¿Qué dice que es el futuro entonces de Pedro Castillo, que sigue preso, y el juicio —de acuerdo a sus abogados— no tiene absolutamente nada de validez y nada de respeto al mecanismo judicial?

Martín Guerra: Antes de responder, Jorge, quiero agradecerte, porque tú has sido uno de los periodistas en América Latina y en el mundo en general que siempre tuvo una visión de los hechos concretos respecto al presidente Pedro Castillo, inclusive muchos medios alternativos no querían tocar el tema y asumían el discurso oficial del Estado peruano tratando a Pedro Castillo como un golpista, siendo medios alternativos. Pero tú siempre has tratado el tema como debe ser, con veracidad. Te agradezco a nombre del pueblo peruano —me atrevo a eso— y del presidente Castillo señalando eso.

Frente al punto, ¿no es cierto?: el que intentó frenar el golpe, el lawfare hecho instalado en el Congreso, en el Poder Judicial y en los medios de comunicación —a quienes el presidente Castillo nunca les dio un sol, como decimos en el Perú, en materia de publicidad estatal, y por eso también, además de su criterio de clase, se sumaron a la lucha contra el gobierno del presidente Castillo— le dieron el golpe a él y le han dado 11 meses de prisión por golpe de Estado, pero hay otros casos que no le han podido comprobar todavía, ¿no?, desde el año 2022 hasta la fecha, de corrupción. Pero quieren darle más tiempo, están midiendo la respuesta política de la población.

Recordemos que gran parte del voto de Roberto Sánchez y Juntos por el Perú —de la opción de izquierda que, según nosotros, ganó las elecciones, pero bueno, fueron por el apoyo político del presidente Castillo— se ve hasta en los simbolismos, ¿no?: Roberto Sánchez usando el sombrero de Pedro Castillo era como una continuidad, como decir: «Aquí estamos, no nos lograron golpear». Pero la población lo sabe, la población quiere a Pedro Castillo, entonces pensamos que están midiendo para no sumarle tantos años de prisión de frente, ¿no?, pero ya son 11.

El fujimorismo no perdona, Jorge. Recordemos que Alejandro Toledo —que no es santo de nuestra devoción, y hay que investigar bien su participación en actos de corrupción—, pero le han dado 20 años y 13 años. Tiene más de 80 años de edad. A Martín Vizcarra, que también se opuso al fujimorismo y cerró un congreso fujimorista, le dieron 14 años. Ollanta Humala estuvo por opositor a Fujimori —tampoco santo de nuestra devoción—, pero estuvo 25 meses y lo acusaban de muchísimas cosas; han tenido que retroceder y parece que no había nada ahí, parece, ¿no?, y está ya libre.

Pero fíjate, todos los presidentes que tuvieron alguna participación contra la camarilla Fujimori terminan presos: están presos el presidente Castillo y los expresidentes Toledo y Vizcarra. Y también ha estado con arresto domiciliario Kuczynski, pero como es un tipo de las oligarquías, ha estado 3 años en prisión domiciliaria a diferencia de los demás; ya le dieron, le levantaron el impedimento de permiso de salida del país, él tiene la ciudadanía norteamericana. Pero inclusive ni a él se le perdonó haberle ganado las elecciones a la señora Fujimori.

Resumiendo: todos los que le ganaron elecciones a la señora Fujimori están presos, ¿no? Entonces eso dice mucho de cómo se piensa la política del fujimorismo, ¿no?: como una vendetta, no como un desarrollo del país, no como el planteamiento de un programa político para robustecer la industrialización, para dar trabajo. No, aquí es aprovecharse de las riquezas del país con los aliados extranjeros que puedan permitir esto y librarse de las acusaciones judiciales que se le presenten en el camino. Ese es el programa que existe, y esa es la política de la derecha peruana actual; no hay un modelo de país claro, salvo el que les permita enriquecerse y enriquecer a la élite que representa.

Jorge Gestoso: Martín Guerra, muchísimas gracias por estar con nosotros.

Martín Guerra: Gracias a ti, Jorge.

Autor: Jorge Gestoso

Fuente: TeleSUR

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