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La gente lleva carteles durante un mitin en el edificio Elihu Harris en Oakland, California, 1 de septiembre 2015 .

La gente lleva carteles durante un mitin en el edificio Elihu Harris en Oakland, California, 1 de septiembre 2015 . | Foto: Reuters

Publicado 11 septiembre 2015

Los políticos juegan con la idea de la reforma penitenciaria. Hasta que no dejemos de hacer dinero con las prisiones, no pueden haber soluciones reales.

"El encarcelamiento masivo le hace daño a nuestro país y tenemos que hacer algo al respecto", dijo el presidente Obama, aparentemente alejándose un poco de una presidencia experta en ataques con drones a un "más amable y gentil" vistazo a un tema político candente. Obama se refirió al tema de la brutalidad policial, finalmente, diciendo que es una "crisis de lento desarrollo”.Obama conmutó las sentencias de 46 delincuentes encerrados por drogas para limpiar el polvo de su imagen y poner algo de brillo en su legado. Demócratas y Republicanos apilados en un año electoral. Al parecer, el voto Negro sigue contando. El movimiento #BlackLivesMatter puede tener algo que ver con este momento, cuando políticos egoístas deciden defender a las víctimas de abusos por un sistema de justicia estadounidense crónicamente corrupto e injusto. El continuo malestar en Ferguson también puede haber significado un impulso.

El presidente finalmente lo admitió, "En demasiados lugares, niños negros y hombres negros, niños latinos y hombres latinos, experimentan lo que es ser tratados de manera diferente ante la ley". Así que ahora que Obama ha dirigido su atención al problema de la injusticia racial y del sistema de justicia penal, mi respuesta sería simplemente. ¿Porque te demoraste tanto?

"No deberíamos estar tolerando hacinamientos en la cárcel. No deberíamos estar tolerando actividad de pandillas en prisión. No deberíamos estar tolerando violaciones en la cárcel... Y no deberíamos estar haciendo bromas al respecto en nuestra cultura popular. Eso no es broma. Estas cosas son inaceptables", dice el presidente.

Es una declaración loable apelando a los sentimientos morales y la decencia, pero hay cuestiones más concretas en disputa. En lugar de seguir nuestras fibras sensibles y hacer lo correcto, vamos a seguir el dinero.

Si el presidente quiere limpiar al "criminal" en el criminal sistema de justicia penal, tiene que buscar en su propio patio trasero, donde los congresistas se están engrasando las manos con dinero de la prisión corporativa. Según el Washington Post, el candidato presidencial republicano Marco Rubio es el mayor benefactor, por mucho, del cabildeo a favor de las prisiones corporativas.

Hay alrededor de 130 prisiones privadas en todo el país. GEO y Corrections Corporation of Americareciben la mayor parte del dinero de los contribuyentes. Su subsidio anual es de US $ 3,3 billones de dólares. Desde 1989, US $ 10 millones han ido a los bolsillos de los candidatos políticos, y el presupuesto de cabildeo de la CCA fue de US $ 21,2 millones a partir de 2014. De 2000 a 2010 las ganancias de la industria de prisiones privadas se disparó y la población carcelaria en el sector privado se duplicó. El Huffington Post informa que la mitad de todos los infractores de inmigración están en las garras de estos especuladores de Wall Street.

El crimen es un gran negocio y en última instancia, muy político

La década de 1980 fue "dura con el crimen", la era de la Guerra Contra las Drogas, cuando leyes draconianas aumentaron la población carcelaria hasta el techo. El hacinamiento en la cárcel se convirtió en un problema en 1984 y la prisión privada se convirtió en solución cuando la CCA ganó el primer contrato con el gobierno. Aunque a los republicanos son vistos como los culpables por endurecer las medidas contra la delincuencia, la presidencia de Bill Clinton fue la responsable delaumento de la población carcelaria más que nadie. Este demócrata excedió el entusiasmo del republicano Ronald Reagan por el encarcelamiento con 235 mil reclusos. Bajo Clinton, la población carcelaria creció en 673 mil detenidos. Bill Clinton ha hecho un débil "mea culpa" para limpiar su récord contra el crimen en los años 90. Que fue un verdadero "mea culpa" de hecho.

El gobierno vendió la quimera que las prisiones corporativas serían más eficientes y rentables. Esa fue la muy publicitada línea que no permitía a los votantes hacer la pregunta obvia de cómo los miembros de su familia podrían recibir rehabilitación en una industria con fines de lucro que solamente se ocupa del resultado final y de sus accionistas.

El mito de la eficiencia ha comenzado a agotarse

El Proyecto de Sentencias hizo un estudio e informaba, "Ninguna evidencia de la investigación definitiva llevaría a la conclusión de que los servicios de los reclusos y la calidad de reclusión han mejorado significativamente en los centros de gestión privada". También un estudio realizado por James Austin, comparando las prisiones privadas y públicas, reveló que en las prisiones privadas había 65% más de violencia entre internos y un 49% más de ataques al personal. Las tasas de reincidencia son más altas en las prisiones corporativas.

En cuanto a los jóvenes, el Departamento de Justicia puso una demanda al Centro de Justicia Juvenil de Jena, Luisiana, por usar "métodos inapropiadamente duros y brutales para controlar la conducta, incluyendo palizas físicas, abuso verbal y el uso indiscriminado de gas pimienta en aerosol".La corporación que dirigía el establecimiento era la Wackenhut que más tarde se reagruparon y cambiaron de nombre porque tenían una mala reputación.

Los especuladores de prisiones privadas que comercian el futuro de nuestros jóvenesen Wall Street se infiltran en las organizaciones políticas públicas como el  ‘American Legislative Exchange Council’, que desarrolla políticas legislativas. El cuarenta por ciento de los miembros de ALEC provienen del complejo industrial de prisiones corporativas. Miembros que ayudan a crear leyes favorables para mantener sus instituciones llenas y con un alto margen de beneficio.

Los candidatos presidenciales están haciendo ruido en la reforma penitenciaria, pero nadie, excepto el Independiente Bernie Sanders, ha puesto al descubierto el negociado de las prisiones privadas. El senador de Vermont tiene un paquete de reformasa la justicia racial que incluye legislación para poner fin a las prisiones privadas. Al parecer, la contingencia Black Lives Matter está de acuerdo con sus propuestas.

La mayoría de los candidatos presidenciales parecen preferir pequeños cambios a plataformas sustanciales de reforma penitenciaria. El Demócrata Martin O'Malley, sin embargo, ha ofrecido amplias medidas para reformar las prisiones y los departamentos de policía, pero no ha dicho nada sobre las prisiones privadas. Hillary Clinton ha topado el tema; sin embargo, Corrections Corporation of America y The Geo Group son algunos de los principales auspiciantes de su candidatura.

El ex Gobernador y aspirante presidencial, Jeb Bush, ha recibido cientos de miles de dólares de las prisiones privadas. El Senador de Texas, Ted Cruz, está implicado en sórdidos escándalos llamados "niños por dinero", donde se pagaba a los jueces para que envíen a jóvenes a los centros de detención privados. Cruz también tiene fuertes vínculos con ALEC que influye en la legislación a favor del sector privado. El “consejero más cercano y confidente” del candidato republicano, Chris Christie, era cabildero de una de las peores instituciones privadas de Nueva York, los Centros de Educación de la Comunidad. Luego, este cabildero, Bill Palatucci, se convirtió en presidente de la campaña de reelección de Christieen 2013. Aunque el gobernador de Texas, Rick Perry, propugna la reforma penitenciaria, se enamoró de las prisiones privadas cuando los grupos de cabildeo empezaron a llenar sus arcas.

La pregunta sobre las prisiones corporativas es poco probable que entre en el debate de la reforma penitenciaria. El cabildeo de las prisiones privadas es el elefante silencioso en un cuarto trasero muy ruidoso. Incentivar la criminalización de la opinión pública estadounidense es un delito en sí mismo. El Independiente Bernie Sanders tiene la idea correcta, pero a pesar de su aumento en las encuestas, la última vez que un Independiente ganó una elección presidencial, fue George Washington.

A los políticos les encantan las promesas que se desgastan a la luz del escrutinio. Una fuente desconocida dijo: "Las promesas son como bebes: Divertidos de hacer pero difíciles de mantener"


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