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Residentes sirios esperan recibir ayuda alimentaria distribuida por la Agencia Ayuda y Socorro de las Naciones Unidas (OOPS).

Residentes sirios esperan recibir ayuda alimentaria distribuida por la Agencia Ayuda y Socorro de las Naciones Unidas (OOPS). | Foto: Reuters

Publicado 6 octubre 2015

La resolución a la crisis de los refugiados requiere entender el desplazamiento y la migración como elementos centrales de la lucha anticapitalista, antirracista y anti-colonial.

El Secretario General de las Naciones Unidas, Ban Ki-moon, ha convocado una reunión de alto nivel sobre los movimientos migratorios y de refugiados en la sede de la ONU.

Si bien la ONU ha sonado la alarma sobre la crisis de los refugiados en curso desde hace décadas, en última instancia, refuerza el derecho de los poderosos países Occidentales para gestionar y controlar los movimientos de los migrantes y los refugiados a través de cuotas, sistemas de detección de intrusos, deportaciones expeditas y migrantes que son tratados como mercancías para satisfacer las necesidades del mercado.

Migración Gestionada

Una de las propuestas de los Altos Comisionados Para Refugiados de la ONU (ACNUR) antes de la Cumbre de la UE la semana pasada fue la de fortalecer los mecanismos de deportación (o lo que ellos llaman "retorno humano") para los que se considere que no necesitan protección. Mientras las políticas migratorias en Europa y América del Norte se vuelven más excluyentes y las tasas de criminalización y detención están en aumento, esta propuesta refuerza la división entre merecedores y no merecedores y entre refugiados y los llamados migrantes económicos falsos.

Como anota el escritor nigeriano estadounidense Teju Cole, "Los migrantes son bienvenidos. Algunos de los refugiados se convierten en migrantes una vez que el peligro inmediato ha pasado. Algunos migrantes se convierten en refugiados, atrapados en un vórtice inesperado de malicia. No se deje atrapar por un lenguaje de odio y exclusión, en ese tenso momento en el que se considerará que está bien apoyar a los refugiados, pero condenar a los migrantes. Digo refugiado, digo migrante, digo vecino, digo amigo, porque todo el mundo merece dignidad".

Mientras piden a los países industrializados que acepten más refugiados, la ONU también ha presionado por una mayor financiación y apoyo estructural a los países del Sur Global para, esencialmente, evitar que los refugiados salgan a Occidente. Uno de los pocos compromisos concretos que salieron de la Asamblea General de la ONU no es cualquier cambio de política sistémica, sino un compromiso para aumentar los fondos de las agencias humanitarias. Diecinueve países están donando US $ 1,8 mil millones a las agencias de la ONU con un énfasis en trabajar para mejorar las condiciones básicas en los campamentos de refugiados.

Más importante, el secretario general de la ONU, Ban Ki-Moon, ha hecho en varias ocasiones observaciones sobre la necesidad de compromisos a largo plazo para "gestionar" la migración y "gobernar" los movimientos de refugiados de una manera eficiente. Esto es parte del modelo de migraciones gestionadas de la ONU y la Organización Internacional Para Migraciones (OIM), que es facilitar la "migración ordenada, segura, regular y responsable". Mientras que la seguridad no está definida, lo de ordenada y regularmente está definido como la migración que se mantiene dentro de los canales legales prescritos e incluye la implementación de sistemas de gestión de identidad, medidas para asegurar mejor las fronteras y la apertura de vías legales para la migración que “compagine” con las necesidades del mercado laboral.

Este énfasis en la migración legal nos ayuda a entender por qué la crisis de refugiados, aunque incluyendo tasas sorprendentes de víctimas mortales en la última década, de repente es una crisis de Occidente debido a la escala de los que se desplazan de manera irregular, sin sanción, hacia el Oeste.

El humanitarismo como Imperialismo

El humanitarismo de la ONU está a la altura, no sólo en su liberalismo superficial, sino que en realidad crea más refugiados.

Tomemos, por ejemplo, la adopción de las Naciones Unidas de la Doctrina de Responsabilidad de  Proteger del 2005. Encabezada por Canadá en los últimos 15 años, la doctrina legitima y legaliza la intervención estatal diplomática, financiera y militar.

Ejemplos destacados de la Doctrina de Responsabilidad de Proteger incluyen la participación extranjera en el golpe de Estado en Haití, el despliegue de las tropas de paz de la ONU a Sudán, y los ataques de la OTAN contra Libia.

Esta doctrina es, por supuesto, asimétrica; la Responsabilidad de Proteger es una justificación utilizada por Estados poderosos que persiguen sus intereses geopolíticos en los países del Sur global. El investigador de Oxford, Chris Abbott señala:

"Los estados políticamente y militarmente más débiles de África, y los estados de importancia estratégica de Oriente Medio, son los que enfrentarán la amenaza de intervenciones ‘humanitarias’". O como el autor Anthony Fenton lo explica más claramente, "La Responsabilidad de Proteger (R2P) es un nuevo nombre para el viejo concepto de intervención humanitaria, o imperialismo humanitario".

Más recientemente, la Responsabilidad de Proteger se ha movilizado para intervenir en Siria, incluyendo Estados Unidos, Canadá y los ataques aéreos de Arabia Saudí. Sin embargo, los trabajadores humanitarios en la región señalan lo obvio - que los ataques aéreos matan y desplazan más personas. Casi la mitad de la población de Siria ha sido desplazada, con más de 4 millones de refugiados sirios en los países vecinos y 7,6 millones de desplazados internos.

En lugar de abrir las fronteras a los refugiados, los líderes políticos en el Reino Unido, Francia, Australia y Canadá están ofreciendo una escalada de acciones militares como solución humanitaria a la crisis de los refugiados.

Resolviendo las raíces de la crisis

Hay 59.5 millones de personas desplazadas en todo el mundo, el más alto nivel de personas desplazadas que se haya registrado. Los patrones de desplazamiento y la migración revelan las relaciones desiguales entre ricos y pobres, entre el Norte y el Sur, entre lo blanco y el resto.

No es una coincidencia que los desposeídos y desplazados de sus hogares, tierras, comunidades y familias son los que cargan con la peor parte de las fuerzas imperialistas y el capitalismo global. No es una coincidencia que los que mueren a lo largo de las costas de la Fortaleza Europa, a lo largo del desierto abrasador de la frontera México-Estados Unidos, o en centros de detención de todo el mundo, son los considerados ilegales, indeseables y desechables por el color de su piel, identidad de género, y la incapacidad para asimilar una forma de vida hegemónica.

(Por todas partes, y rastrera, autosuficiente, digámoslo, fascismo, cómo más decir, frontera, y el consumo militante de todo, el campamento del aeropuerto, el afán

de ser todos iguales, para reducir biografías a algunas frases exactas, alguna exacta y tóxica genealogía). 

-Dionne Marca, ‘Inventory’

Para resolver la crisis de los refugiados y la migración, por lo tanto, se requiere la comprensión del desplazamiento y la migración como el elemento central de las luchas anticapitalista, antirracista, anticolonialista, y anti-opresivas. La propuesta de la ONU para una mejor gestión de la migración no va a resolver esta crisis. Luchar contra la desposesión para que nadie se vea obligado a abandonar sus hogares y entrar por fronteras fortificadas y que la gente pueda migrar de forma segura en búsqueda de la igualdad es la única solución justa.

Así como los funcionarios de alto nivel discuten en sus reuniones sobre cuotas para nuestros cuerpos y humanidades, debaten cómo gobernar mejor nuestra miseria, posturas sobre que drones matarán más eficientemente y que paredes son más altas, nosotros debemos afirmar una visión para nuestra autodeterminación. Una visión para la autodeterminación en el que podamos vivir libres de jaulas, militares, fronteras, reservaciones, segregación, industrias tóxicas, empresas y fábricas de explotación. Una visión de autodeterminación que desmantele las jerarquías basadas en raza, clase, género, sexualidad, ciudadanía y capacidad. Una visión para la libre determinación sobre nuestros propios cuerpos, vidas, culturas, tierras y mano de obra. Ser amigo de los migrantes y refugiados es afirmar la libre determinación de los desposeídos, no la soberanía de los estados poderosos.


teleSUR no se hace responsable de las opiniones emitidas en esta sección
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