OIM: llegada de migrantes a Europa experimenta caída pero mayor riesgo
El informe advierte que las dinámicas migratorias se han desplazado hacia vías alternativas mucho más extensas y peligrosas elevando de manera alarmante el riesgo de naufragios y desapariciones en alta mar.
Migrantes zarpan ahora desde las costas de Gambia, Guinea y Guinea-Bisáu. Foto: EFE
13 de octubre de 2026 Hora: 19:16
🔗 Comparte este artículo
La Organización Internacional para las Migraciones (OIM) reveló este martes que durante el primer semestre de 2026, las llegadas a Europa por mar de ciudadanos procedentes de Mali, Senegal, Guinea y Gambia experimentaron una caída abrupta del 59 % en comparación con el mismo periodo del año anterior, registrando un total de 4.566 personas.
Los expertos advierten que este descenso numérico no refleja una mejoría en las crisis estructurales que empujan a miles de jóvenes a abandonar sus hogares.
El informe de la OIM advierte que las dinámicas migratorias se han desplazado hacia vías alternativas mucho más extensas y peligrosas elevando de manera alarmante el riesgo de naufragios y desapariciones en alta mar.
La ruta atlántica de África occidental continúa consolidándose como la arteria principal del fenómeno, abarcando el 83 % de las llegadas de estos cuatro países entre enero y junio. No obstante, las estadísticas revelan una diversificación hacia el norte del continente, con incrementos notables en el Mediterráneo occidental, que escaló al 21,9 %, y en el Mediterráneo central, que alcanzó el 10,5 %.
LEA TAMBIÉN:
OIM: Muertes en el Mediterráneo se multiplican pese a descenso del flujo migratorio
Uno de los datos más relevantes que aporta el organismo internacional se concentra en el archipiélago español. Aunque el flujo de personas hacia las Islas Canarias se redujo drásticamente, las muertes y desapariciones en esa misma travesía apenas descendieron un 4 %, pasando de 1.215 a 1.172 casos trágicos.
Este fenómeno responde directamente al endurecimiento de los controles fronterizos implementados en las tradicionales zonas de salida de Marruecos, Mauritania y Senegal. Dicha presión institucional ha forzado a las redes de tráfico y a los propios migrantes a buscar puntos de partida más meridionales.
Como consecuencia directa de esta vigilancia estricta, las embarcaciones zarpan ahora desde las costas de Gambia, Guinea y Guinea-Bisáu. Algunas de estas travesías obligan a recorrer hasta 2.200 kilómetros en mar abierto, lo que representa unos 750 kilómetros adicionales en comparación con las rutas tradicionales y expone a los viajeros a fatales episodios de deshidratación y naufragio.
Ante esta alarmante crisis humanitaria, la directora general de la OIM, Amy Pope, enfatizó que ningún Estado puede afrontar este desafío de manera aislada. Por ello, hizo un llamado urgente a la comunidad internacional para blindar la protección de los migrantes, fomentar oportunidades socioeconómicas reales para la juventud africana y consolidar una cooperación transfronteriza eficaz que priorice el rescate de vidas humanas por encima del control fronterizo.
Autor: teleSUR - mb - JB
Fuente: Agencias




