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Los diputados del MAS están dispuestos "a poder darle la paz que necesita en estos momentos el pueblo boliviano", dijo Sergio Choque.

Los diputados del MAS están dispuestos "a poder darle la paz que necesita en estos momentos el pueblo boliviano", dijo Sergio Choque. | Foto: wikipedia.org / Rodrigo Achá

Publicado 11 noviembre 2019





Sergio Choque, del MAS, pidió a la Policía Boliviana y a la oposición garantizar la seguridad de los diputados oficialistas para asistir a la sesión del Parlamento.

La Asamblea Legislativa Plurinacional (Parlamento) de Bolivia recibió este lunes la carta de renuncia del presidente Evo Morales y del vicepresidente Álvaro García Linea y se espera que realice una sesión para debatir la dimisión y determinar un nuevo gobierno nacional.

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El jefe en el Parlamento del Movimiento Al Socialismo (MAS), Sergio Choque, hizo un llamado a garantizar la seguridad de los diputados de su partido y sus familias para asistir a la sesión y solucionar la crisis política del país.

"Ante los hechos vandálicos que hemos sufridos la población de Bolivia, paceña particularmente, los parlamentarios electos a través del voto popular les decimos que nosotros estamos predispuestos a cumplir con lo que dice la Constitución Política del Estado (CPE) a la cual hemos jurado el día de nuestra posesión", indicó mediante un video publicado en redes sociales.

Choque instó a la Policía a "cumplir su rol fundamental" en la Plaza Murillo. "Pedimos a la Policía que lo libere para que nosotros podamos ingresar de manera totalmente libre para poder participar en la convocatoria que nos puedan hacer llegar", enfatizó.

Asimismo, que no tienen miedo "a los grupos que hoy por hoy han causado daño al país", pero "el país necesita apaciguarse". Agregó que los diputados del MAS están dispuestos "a poder darle la paz que necesita en estos momentos el pueblo boliviano".

Evo Morales renunció a la Presidencia de Bolivia este 10 de noviembre, tras una fuerte ola de violencia en el país, promovida por los dirigentes opositores Carlos Mesa Luis Fernando Camacho, después de las elecciones del 20 de octubre. Ambos se negaron a reconocer la victoria del mandatario indígena.

Ante la violencia en el país, el Gobierno de Morales solicitó a la Organización de Estados Américanos (OEA) realizar una auditoría electora, cuyo informe preliminar fue revelado este domingo. El texto indicó supuestas irregularidades, sin mostrar evidencias. La OEA reconoció la victoria de Morales en primera vuelta, pero aseguró que no alcanzó los diez puntos de ventaja que necesitaba para evitar una segunda vuelta.

Sin embargo, la OEA recomendó repetir los comicios en vez de llamar a convocar una segunda vuelta electoral. El presidente Morales aceptó, pero los opositores Mesa y Camacho continuaron con los planes golpistas, que se concretaron cuando los jefes de las Fuerzas Armadas y la Policía de Bolivia sugieron al mandatario renunciar para buscar la estabilización de la nación.

El país se mantiene en incertidumbre debido a la falta de una sucesión clara en el poder, tras las renuncias de Morales, el vicepresidente García Línea, así como la presidenta del Senado, Adriana Salvatierra, quienes podían ponerse al frente de la Presidencia.

Por su parte, la segunda vicepresidenta de la Cámara de Senadores, la opositora Jeanine Áñez, anunció que asumiría provisionalmente la Presidencia de Bolivia y ya se encuentra en el Parlamento.


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