• Telesur Señal en Vivo
  • Telesur Solo Audio
  • facebook
  • twitter
La Base Naval de Guantánamo ocupa un poco más de 170 kilómetros cuadrados en torno a la bahía de igual nombre.

La Base Naval de Guantánamo ocupa un poco más de 170 kilómetros cuadrados en torno a la bahía de igual nombre. | Foto: Portal de la Radio Cubana

Publicado 23 febrero 2021


Blogs



El territorio ilegalmente ocupado por Estados Unidos ha sido escenario de innumerables violaciones a Derechos Humanos.

 

La Base Naval de Guantánamo fue institucionalizada el 23 de febrero de 1903, con la firma del Tratado de Arriendo de Bases Navales y Carboneras entre los Gobiernos de Estados Unidos y Cuba. Dicho acuerdo tuvo fundamento en la Enmienda Platt, apéndice de la Constitución cubana de 1901.

LEA TAMBIÉN:

Médicos cubanos han atendido casi a un tercio de la humanidad

¿Cómo surgió este enclave? ¿Cuál es su supuesta legitimidad? ¿Qué ha pasado allí a lo largo de más de un siglo de existencia? Conozca, a 118 años de su surgimiento, las claves de lo que Fidel Castro llamó "un puñal enclavado en el corazón de la tierra cubana".

¿Cómo surgió la Base Naval de Guantánamo?

Con la justificación de la explosión del buque Maine frente a las costas de La Habana, y alegando supuestos "temores" por los peligros que corrían los estadounidenses que vivían en Cuba, debido a la Guerra de Independencia que se libraba por entonces, los Estados Unidos decidieron intervenir en la contienda.

Fue una decisión que Lenin, algunos años después, llamó la primera acción de guerra imperialista de la historia, entendiendo que los objetivos de ampliación territorial y de influencias superaban, para EE.UU. los legítimos deseos de proteger a sus ciudadanos y apoyar la causa cubana.

Concretada la victoria sobre España, que ya era cuestión de tiempo antes de los desembarcos estadounidenses, la potencia del Norte se las arregló para arrebatar el triunfo a los cubanos y hacerse con el control del archipiélago.

La ocupación estadounidense se extendió por más de tres años, durante los cuales las autoridades norteñas adoptaron todas las medidas para consolidar el poder real sobre la futura república, que nacería bajo una nueva forma de colonia, es decir, neocolonizada.

En esa estrategia se insertó la Enmienda Platt, una formulación legal que Estados Unidos obligó, bajo amenaza de no reconocer la independencia de Cuba y no retirar a sus tropas, a que se adicionara a la Constitución redactada en 1901, como antesala de la fundación de la República.

La Enmienda Platt preveía la total subyugación de los poderes cubanos a EE.UU.: El vecino del norte mantenía la facultad de intervenir militarmente en la Isla, Cuba no podría suscribir tratados con Gobiernos extranjeros, y se obligaba a arrendarle territorios a Estados Unidos para bases navales y carboneras.

Menos de un año después de fundada la República (20 de mayo de 1902), Estados Unidos hacía efectiva la Enmienda Platt, en lo que a bases navales se refiere, con la firma del Tratado de Arriendo, en febrero de 1903 (el 16 lo firmó Cuba y el 23, EE.UU.). Otros instrumentos legales, del mismo corte, se firmaron al pasar de los años.

Originalmente se pensaba construir bases en una media decena de territorios cubanos: las bahías de Guantánamo, Bahía Honda, Cienfuegos, Nipe, entre otras. Finalmente, sólo la primera se concretó.

Base Naval de Guantánamo impuesta

La posición de Cuba, al postular la ilegalidad de la Base, se fundamenta en que su origen está en un acuerdo impuesto a Cuba mediante coacción. Esta circunstancia (coacción) es un motivo de nulidad de cualquier acuerdo o tratado, a la luz del Derecho Internacional actual, convertido en norma en la Convención de Viena sobre el Derecho de Tratados de 1969.

La posición contraria estriba en que, al momento de la firma del Tratado de Arrendamiento (1903), la negociación mediante coacción no era ilegal, ya que ningún pronunciamiento de Derecho Internacional así lo prohibía. Es una posición defendida, como es natural, por representantes de los poderes coloniales y neocoloniales, pasados y presentes.

La legitimidad (o ilegitimidad) de la Base es menos discutida. La mayoría de los expertos aceptan que el enclave existe en virtud de un acuerdo impuesto. Funciona, pues, como un recordatorio más de que los poderosos están dispuestos a todo en nombre de sus intereses.

¿Para qué ha servido la Base en estos más de 100 años?

De tener un objetivo esencialmente militar, el enclave ha pasado a tener un fin esencialmente político, aunque no ha perdido totalmente su interés como territorio ocupado.

Desde la Base ejercieron presión las tropas estadounidenses, cada vez que en Cuba existía alguna situación que pudiera perjudicarlos. Miles de soldado yanquis, partiendo desde la estación naval, ocuparon posiciones en territorio cubano cuando la Revolución de los Independientes de Color (1912) y la Sublevación de La Chambelona (1917). 

Después del triunfo revolucionario en enero de 1959, la Base ha sido punta de lanza en las provocaciones contrarrevolucionarias. Los soldados cubanos Ramón López Peña en 1964; y Luis Ramírez López, en 1966, fueron asesinados por disparos provenientes de territorio ocupado. Otros han resultado heridos.

Por otra parte, a lo largo de la historia de la contrarrevolución cubana varios de sus planes han incluido la intervención de las tropas acantonadas en la Base, ya sea ordenado por su jefatura, o bien provocándolas simulando un ataque de las fuerzas cubanas.

No debe olvidarse, además, que la Base sirvió de trampolín a las intervenciones militares estadounidenses en Centroamérica; dígase México, Haití, El Salvador, Guatemala, Honduras, República Dominicana y Granada.

Más recientemente, la Base Naval ha funcionado como penitenciaría para recluir a ciudadanos de cualquier parte del mundo acusados de terrorismo. El cómo ha funcionado esta prisión, le ha dado la vuelta al mundo en forma de testimonios e imágenes: maltratos, vejaciones y torturas a la orden del día.

Y es que la Base le funciona a las mil maravillas a Estados Unidos para esto: al no formar parte oficial de su territorio, no está sujeto a sus leyes, pero tampoco a las de Cuba, pues no es un enclave bajo control de la Isla, por lo que, legalmente, la estación está en un limbo jurídico que permite que allí pase casi cualquier cosa.

No obstante, Cuba ha señalado la responsabilidad directa de Estados Unidos por todo lo que ha ocurrido y ocurre en la Base, incluyendo particularmente las violaciones de Derechos Humanos que, notoriamente, se han registrado allí. Es una opinión compartida por incontables voces, tanto en Estados Unidos como en la arena internacional.

Cuba ha dejado claro en todos los escenarios que no cejará en su empeño de que se le restituya el territorio de la Base Naval de Guantánamo, ilegal e ilegítimamente ocupada hace este martes 118 años.


Comentarios
0
Comentarios
Nota sin comentarios.