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Dos horas y media de ejercicios de piernas puede ayudar a prevenir la trombosis venosa en viajes. (Foto. Archivo)

Dos horas y media de ejercicios de piernas puede ayudar a prevenir la trombosis venosa en viajes. (Foto. Archivo)

Publicado 21 abril 2014

Cerca de 36 mil atletas, incluidos keniatas y etíopes situados tradicionalmente entre los más rápidos del mundo, participan en la 118 edición del maratón de Boston que se realiza este lunes.

Los campeones Lelisa Desisa de Etiopía, en la categoría masculina, y la keniata Rita Jeptoo, en la femenina, están entre los corredores más destacados que completarán la carrera de 42,195 kilómetros.

Ambos se enfrentarán a rivales con mejor marca personal: Dennis Kimetto de Kenia, realizó un tiempo de 2:03:45 en la Maratón de Chicago del año pasado y la etíope Mare Dibaba, terminó en 2:19:52 en la maratón de Dubois del 2012.

Ningún atleta estadounidense se subió al podio en la calle Boylston, cercana al lugar donde ocurrieron las detonaciones el pasado año, desde que lo hiciera la corredora de Michigan Lisa Larsen-Weidenbach en 1985. La espera es aún más larga en la categoría masculina: Greg Meyer de Massachusetts ganó 1983.

Son muchas las esperanzas del deporte de Estados Unidos en conseguir un buen tiempo, puestas en Ryan Hall de California, que quedó tercero en 2009 y Desiree Linden, que quedó segunda por sólo dos segundos en 2011.

Los organizadores de la carrera popular incrementaron la capacidad en nueve mil corredores este año, para permitir que los cinco mil atletas, aproximadamente, que no acabaron la carrera tras la explosión de las dos ollas a presión cercanas a la línea de meta, tuvieran una nueva oportunidad de volver a competir.

A medida que los 36 mil maratonistas se preparan para salir a las calles de Boston este lunes, las autoridades tienen su propia tarea maratónica por delante: Intentar mantener seguros los más de 42 kilómetros de curso con tres mil 500 elementos dispersos en la multitud y ayudados por 100 cámaras de seguridad y perros detectores de bombas.

Lo que sucedió en la edición 2013 del tradicional Maratón de Boston es algo que aún permanece en el recuerdo de los seguidores del deporte en el mundo. Aquel lunes 15 de abril, 24 mil corredores daban vida a una competencia que se realiza ininterrumpidamente desde 1897. Todo iba normal, hasta que dos bombazos en la zona de meta cobraron la vida de tres personas y dejaron a otras 264 heridas.

Por esa razón es que la prueba que se corre este lunes estará marcada por las extremas medidas de seguridad. Entre ellas: Nadie podrá acercarse a la competencia con mochilas grandes. Tampoco se podrá correr con botellas de vidrio ni con dispositivos de hidratación que sean grandes. En suma, nada que mida más de 38 centímetros. No se permitirán trajes que cubran la cara y la ropa abultada como chalecos con bolsillos. Y grandes banderas o carteles que superen dimensiones de 11 por 17 pulgadas (27.5 por 42.5 centímetros) también están prohibidos en la salida y meta del maratón, el curso de la ruta, la villa de los atletas y las áreas donde se realizan eventos oficiales.

Los corredores no registrados y los ciclistas que tienen la intención de entrar en la carrera tampoco son bienvenidos este año.


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