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La adjudicación de una sede para la Copa del Mundo es competencia exclusiva de la Federación Internacional de Fútbol Asociado. (Foto: Archivo)

La adjudicación de una sede para la Copa del Mundo es competencia exclusiva de la Federación Internacional de Fútbol Asociado. (Foto: Archivo) | Foto: Archivo

Publicado 27 julio 2014

Autoridades gubernamentales consideran que la administración de Vladimir Putin no cuenta con suficiente estabilidad política como hospedar la cita internacional que reúne a las 32 selecciones clasificadas.

El viceprimer ministro británico, Nick Clegg, propuso este domingo la posibilidad de que la Unión Europea incluya dentro de las sanciones contra Rusia la Copa del Mundo del 2018; competencia que se encuentra en manos de la FIFA.

De acuerdo con las declaraciones del funcionarios, el incidente ocurrido en Donetsk (este de Ucrania) que ocasionó la caída de un vuelo comercial de Malaysia Airlines donde 298 personas perdieron la vida es razón suficiente para tomar la mencionada medida.

“Después de este terrible incidente, es esencial que la Unión Europea tome una posición dura hacia el presidente Putin. Es impensable que pueda tener el privilegio de celebrar la Copa del Mundo de 2018. Este bello juego es incompatible con la fea agresión de Rusia en la frontera con Ucrania” sentenció el segundo de David Cameron en declaraciones recogidas por el diario The Sunday Times.

La propuesta de Clegg fue respaldada por el expresidente de la Federación de Fútbol de Inglaterra (FA); David Triesman, quien apoyó la candidatura británica cuando la FIFA abrió el período de postulaciones.

“La Copa del Mundo supondría un impulso para Rusia y una ganancia personal para Putin” consideró Triesman, quien también respaldó la iniciativa de Clegg para evitar que la primera carrera de Fórmula 1 en territorio ruso, propuesta que rechaza Bernie Ecclestone, responsable de la máxima categoría del automovilismo.

Clegg tampoco descartó tomar represalias contra las inversiones rusas dentro del campeonato de fútbol local; en específico contra Roman Abramovich, propietario del Chelsea y Alisher Usmanov, uno de los accionistas mayoritarios del Arsenal.


Comentarios
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Comentarios
Es ridículo que esos oportunistas, aprovechándose de los conflictos de Rusia -que ellos junto al imperio han creado- traten ahora de pescar en mar revuelto.
Nota sin comentarios populares.