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  • El naufrago salvadoreño se encuentra en constante evaluación médica debido a sus ataques de miedo al mar (Foto:PrensaGráfica.sv)

    El naufrago salvadoreño se encuentra en constante evaluación médica debido a sus ataques de miedo al mar (Foto:PrensaGráfica.sv)

Publicado 17 febrero 2014

El salvadoreño José Salvador Alvarenga, quien naufragó por más de un año en el océano Pacífico, fue hospitalizado por prescripción médica por al menos seis meses en el centro de asistencia José Rafael Tecla en El Salvador.

El especialista que atiende a Alvarenga, Yeerles Ramírez, explicó que este debe permanecer alejado del mar."Vamos a recomendar a la familia evitarle cualquier cercanía con el océano. No solamente mirarlo sino también el sonido e incluso el olor del mar puede hacerle un 'flashback' (retrospectiva), traer los recuerdos de toda la tragedia que él sufrió", precisó.

Alvarenga, por su parte, dijo estar indispuesto "no quiero presión de los medios, no quiero hablar con ellos. Quiero estar tranquilo, que mi familia esté tranquila", expresó desde su cama del hospital en el mensaje grabado en vídeo.

Por su parte, el psiquiatra Angel Fredi Sermeño, indicó que una vez que Alvarenga salga del hospital, estará en tratamiento con antidepresivos y ansiolíticos, determinó que Alvarenga presenta ataques de miedo al mar.  Divulgaron un manuscrito en el que el superviviente relató: "el primer día (en el mar) me dio miedo, pero yo le pedía a Dios y Dios me escuchó", dijo alvarenga.

Además un médico cirujano evaluó una resonancia realizada en la parte en zona lumbar y visualizó que el naufrago padece de "un estrechamiento" entre un par de vertebras lumbares, aunque no es de urgencia para practicar cirugía, en tanto recomendará calmantes, agregó Ramírez. Según los médicos que evaluaron a Alvarenga, “se encuentra en perfecto estado”, a pesar de haber sobrevivido en condiciones infrahumanas.

De acuerdo a lo relatado por el náufrago, quien vivía indocumentado en México, salió en diciembre de 2012 de la costa mexicana del Pacífico a pescar tiburones junto a un colega, pero la embarcación se averió dejándolos abandonados en alta mar.

Alvarenga cuenta que sobrevivió comiendo gaviotas y pescado crudos y bebiendo sangre de tortuga y su propia orina; pero que su compañero de pesca murió a los cuatro meses por no ser capaz de soportar esa dieta.

El pasado 30 de enero, el náufrago apareció en el atolón Ebon, en las Islas Marshall (región de Micronesia) próxima al lugar de donde zarpó. El pasado 11 de febrero el naufrago fue deportado a El Salvador, donde fue internado de emergencia para realizarle estudios médicos.


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