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  • El presidente socialista justificó el recorte de 50 mil millones de euros de gasto público en los tres próximos años, aprobado el pasado martes en la Asamblea Nacional. (Foto: Reuters)

    El presidente socialista justificó el recorte de 50 mil millones de euros de gasto público en los tres próximos años, aprobado el pasado martes en la Asamblea Nacional. (Foto: Reuters)

Publicado 4 mayo 2014

El presidente francés, François Hollande, va a cumplir dos años en el poder con una impopularidad récord en la que se ha superado a si mismo en los niveles de desaprobación por parte del país europeo.

En declaraciones publicadas este domingo por el diario francés Le Journal du Dimanche, el mandatario aseguró que el ajuste anunciado por su nuevo Gobierno marca la segunda fase de su mandato porque con él espera conseguir una recuperación más sólida de la economía y, sobre todo, del empleo.

"Esta fase debe traducirse en un crecimiento más fuerte, una competitividad más importante, una redistribución del poder adquisitivo con una rebaja de impuestos", explicó Hollande

El Presidente justificó el recorte de 50 mil millones de euros de gasto público en los tres próximos años, aprobado el pasado martes en la Asamblea Nacional pese a la abstención de 41 diputados de su partido y a la oposición de los parlamentarios de otros partidos de izquierda.

Hollande insistió en que el giro que supone ese plan, con el que pretende restablecer la competitividad de las empresas gracias a una rebaja masiva de las cotizaciones sociales, va acompañado de "tres principios: la claridad, la visibilidad y la estabilidad" hasta las presidenciales de 2017.

Las últimas encuestas dan por hecho que las listas del Partido Socialista (PS) PS quedarán en tercera posición, a distancia de los conservadores de la Unión por una Mayoría Popular (UMP) y de los ultraderechistas del Frente Nacional (FN), que se disputarán la primera plaza con alrededor del 22-23 por ciento cada uno.

Hollande, quien se convirtió en 2013 en el presidente más impopular de Francia -un indicador de que se agrava su situación en la Presidencia-, consideró que el indicador con el que se le juzgará al término de su mandato en 2017 es el empleo, y el mes pasado asumió públicamente que no volverá a ser candidato si no hay una reducción significativa del número de parados.


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