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La construcción de un muro en la frontera sur de EE.UU. no tendría gran impacto en la inmigración de mexicanos.

La construcción de un muro en la frontera sur de EE.UU. no tendría gran impacto en la inmigración de mexicanos. | Foto: EFE (archivo)

Publicado 9 noviembre 2016

Edificar un muro que separe por completo EE.UU. y México, más que un proyecto político es una campaña ideada por Trump para captar el apoyo de un sector conservador. 

Donald Trump, presidente electo de EE.UU., ha planteado como parte fundamental de su programa de Gobierno la construcción de un muro para separar esa nación de México e impedir el paso de inmigrantes. Sin embargo, esta edificación no es algo nuevo entre ambas naciones que comparten una frontera de tres mil 200 kilómetros.

En la actualidad, un tercio de la frontera está separada por vallas de acero y concreto, al que se suman cámaras infrarrojas, sensores, aviones, dirigibles y otros mecanismos.

Otra parte del territorio es considerada desértica, pero Trump plantea completar el muro y eso podría convertirse en una prioridad para su gestión, lo que podría tener efectos económicos, bilaterales y ambientales en ambas naciones, pero además, encontraría impedimentos para su ejecución.

Al respecto, el académico y analista político, Miguel Tinker Salas, en entrevista para teleSUR, aseguró que se trata de un mito que vaya a construir una muralla. Será “una muralla simbólica”, porque Trump ha usado esta idea para manipular un sentimiento que existe en un sector reducido de la población estadounidense.

Asimismo, Tinker Salas consideró que su planteamiento “simboliza una postura racista, xenofóbica, antiinmigrante, antilatina” y de “prejuicio contra la población de inmigrantes” que conforman un sector importante de la población en EE.UU.

Efectos en la economía


La polémica idea del mangante estadounidense va más allá de la construcción de un muro en la frontera sur de EE.UU., pues también amenaza con bloquear los 24 mil millones de dólares en remesas anuales que los inmigrantes mexicanos envían a su país, lo que podría afectar considerablemente la economía de México.

El líder republicano bloquearía parte de los fondos de los mexicanos a través de las transferencias de efectivo, conocidas como remesas.

“Una muralla no va a detener el comercio a través de la frontera”, advirtió el analista y añadió que resulta imposible bloquear estos recursos porque afectarían a las empresas que se benefician directamente de esta actividad. Por otro lado, Tinker Salas explicó que si existiera tal bloqueo, las remesas regresarían a su forma habitual, la que tenían antes del sistema electrónico.

Trump además olvida que gran parte de ese dinero es conseguido legalmente con trabajos que los estadounidenses no quieren realizar.

El dato: Aunque algunos estadounidenses aseguran que los 11 millones de inmigrantes indocumentados que viven en Estados Unidos le quitan oportunidades de empleo, sectores industriales han demostrado que no aceptan esos trabajos.
Asimismo, hay estadounidenses que se niegan a hacer trabajos que impliquen esfuerzo físico por el pago que reciben los inmigrantes.

La propuesta de Trump parece que no ha sido tomada muy en serio por las compañías. De hecho, la Ford, considerada la segunda empresa de automoción de EE.UU., ha anunciado recientemente que invertirá mil 600 millones de dólares en la construcción de una nueva fábrica en la localidad mexicana de San Luis Potosí, en la que trabajarán alrededor de dos mil 800 personas, en su mayoría mexicanas.

Efectos ambientales


Completar la muralla entre EE.UU. y México podría tener efectos sobre el medio ambiente y la supervivencia de especies que habitan en la zona.

En cuanto a la fauna, representaría una barrera al apareamiento entre especies que habitan de ambos lados de la frontera, por lo que reduciría la variedad genética de muchos animales, haciéndolos vulnerables a enfermedades.

El dato: Los mamíferos cruzan la frontera entre México y EE.UU. desde entre tres y 20 millones de años atrás.
La Norma Oficial Mexicana y la Ley para la Preservación de Especies estadounidense enlistan las especies amenazadas por las actividades humanas, de ellas, unas 60 habitan en la región fronteriza.

Por otro lado, la flora también sufriría con esta edificación. Así quedó demostrado luego de la construcción de la Gran Muralla China, que quebró el flujo genético de las especies de plantas que habitaban a ambos lados.

Otro efecto directo en el medio ambiente fronterizo tiene que ver con posibles inundaciones, que con el actual muro ya han estado presentes. En el año 2011, en la ciudad mexicana de Nogales hubo fuertes lluvias que dejaron inundaciones, por el bloqueo parcial de un desagüe que cruza la frontera.  

También sobre el flujo de afluentes naturales, un acuerdo de fronteras de 1970, regula la construcción de estructuras a lo largo de los ríos Colorado y Bravo en la frontera mexicana. Según el texto, las estructuras no pueden perturbar el flujo de los ríos, que pasan por Texas y Arizona.

Ante todos estos escenarios, Tinker Salas señaló que “seguramente grupos ambientalistas irían a los tribunales a indicar que esto sería dañino”. Además, los grupos indígenas se verían involucrados al verse impedido su cruce libremente.  

Efecto simbólico


De acuerdo con el analista, el proyecto de Trump solo manipuló un sentimiento racista para garantizar el apoyo de una base conservadora en ese país.

Señaló que las consecuencias de esta manipulación podrían permanecer aún más allá de la campaña política del republicano y quedarse en la sociedad.

Tinker Salas aclaró que los motivos que alude Trump son “un chivo expiatorio”, pues ha señalado a la comunidad de inmigrantes mexicanos que reside en EE.UU. como el causante de los problemas, sin embargo, no menciona las grandes contribuciones que hacen.

"El discurso de odio de Trump ya se está sembrando; ya no solamente es frente al otro de rostro distinto o de color distinto", dijo en marzo el presidente del Senado de México, Roberto Gil.

Agregó que “hoy podrá ser Trump, pero mañana, si esa irritación social se mantiene puede ser cualquier otro".

Sobre la inmigración


El efecto directo de la construcción de un muro entre estos dos países no tendría gran impacto en el que sería su principal motivo: detener la inmigración. Sobre esto, Tinker Salas precisó que la migración desde México hacia EE.UU. está en cero. “Hay el mismo número de personas que está entrando y saliendo” debido a las deportaciones.

Recordó que durante la gestión de Barack Obama se registró una cifra histórica de deportaciones de 2.8 millones.


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