• Señal en Vivo
    • Solo Audio
  • google plus
  • facebook
  • twitter
  • La transnacional estadounidense derramó 16,8 millones de galones de petróleo en el ecosistema (Foto:Archivo)

    La transnacional estadounidense derramó 16,8 millones de galones de petróleo en el ecosistema (Foto:Archivo)

Publicado 24 mayo 2014

El presidente de Ecuador, Rafael Correa, invitó este sábado al Tribunal de Arbitraje de La Haya a verificar el daño ambiental en la Amazonia dejado por la empresa transnacional Chevron-Texaco; que intenta que esa corte obligue al Estado ecuatoriano a asumir la indemnización de nueve mil 500 millones de dólares.

"Volvemos a invitar al mundo entero, comenzando por los árbitros de La Haya, a venir a nuestra selva a meter sus manos en las piscinas tóxicas dejadas por Chevron-Texaco", dijo el mandatario al presentar un informe anual de gestión en el Congreso.

Agregó que "esas manos, 30 años después de que la compañía dejó el país, saldrán llenas de residuos de petróleo; es la mano sucia de Chevron".

Durante 26 años, entre 1964 y 1990, la estadounidense Chevron-Texaco explotó crudo en Ecuador, en lo que hoy son las provincias amazónicas de Sucumbíos y Orellana. Tras su salida del país, la empresa dejó en aquella zona pasivos ambientales contabilizados en más de 18 millones de galones de desechos tóxicos vertidos en ríos y riachuelos.

El Jefe de Estado de Ecuador, afirma que en la Amazonía ecuatoriana existen más de mil piscinas llenas de crudo como la de Aguarico 4, que nunca fueron remediadas por Chevron; además, que la contaminación provocada por la transnacional estadounidense es 85 veces superior a la del derrame de la British Petroleum en el golfo de México en 2010.

La empresa petrolera se niega a acatar el fallo de un tribunal local, que en 2011 la condenó a pagar una indemnización de nueve mil 500 millones de dólares a los más de 30 mil pobladores amazónicos, afectados por las malas prácticas extractivas que utilizó su filial Texaco en esa zona entre los años 60 y 90 del siglo pasado.

El proceso de reivindicación incluye limpieza de los suelos, instalación de sistemas de agua e implementación de sistemas de salud para la zona.

Chevron, sin embargo, demandó al Estado ecuatoriano ante los tribunales internacionales, alegando que este debía hacerse cargo de reparar el daño. Por lo menos ocho lobbies fueron contratados para ejercer presión sobre miembros del Congreso y del Departamento de Comercio de Estados Unidos con el objetivo de desacreditar al gobierno y proteger sus intereses económicos.

Según las autoridades ecuatorianas, durante los casi 30 años que operó en la Amazonía, Chevron-Texaco derramó 16,8 millones de galones de petróleo en el ecosistema, vertió otros 18,5 mil millones de galones de aguas tóxicas en los suelos y ríos, y quemó 235 mil millones de pies cúbicos de gas.


Comentarios
0
Comentarios
Nota sin comentarios.