¿Hay vinculación entre el Escudo de las Américas, los bombardeos de Ecuador y las elecciones en Colombia?

La presencia militar de Estados Unidos en Ecuador y la agresión económica y militar de parte del gobierno de Noboa a Colombia en proceso electoral, no parece casual.

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Operativo conjunto de fuerzas militares de Estados Unidos y Ecuador en territorio colombiano. Foto EFE


18 de marzo de 2026 Hora: 15:17

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El 18 de marzo del 2026, el Presidente de Colombia Gustavo Petro, denunció que una bomba caída en territorio colombiano pertenece al ejército de Ecuador, solicitando se investigue si hubo intencionalidad, en un contexto donde ambos países sostienen una «guerra arancelaria».

Estas son las primeras imágenes del sitio en el que fue hallado un artefacto explosivo, que según el presidente@petrogustavo habría sido lanzado desde un avión militar ecuatoriano. Según los campesinos e indígenas habitantes de la zona, la bomba habría caído en ese lugar el pasado 3 de marzo. El sitio es la vereda Amarraderos, corregimiento de Jardines de Sucumbíos.

Esta agresión militar por parte de Ecuador, se ubica en un momento en que Colombia se encuentra en una campaña electoral cuyo resultado puede determinar que el gobierno electo siga el camino de soberanía de Gustavo Petro, o se transforme en una pieza más del tablero geopolítico de Estados Unidos.

Desde principios del 2026, se arrastra además un conflicto comercial que se intensificó en marzo luego de que el Gobierno de Daniel Noboa aplicara aranceles a productos colombianos, generando una respuesta equivalente .

Desde entonces, gremios empresariales y autoridades regionales han manifestado su preocupación, y algunos han propuesto que el tema sea abordado en instancias como la Comunidad Andina de Naciones (CAN), mientras sectores económicos de ambos países piden mecanismos de diálogo urgentes para frenar el impacto.

Los impactos más significativos se concentran en las operaciones relacionadas con el comercio exterior, entre la provincia de Carchi (Ecuador) y Nariño (departamento colombiano); los actores del sector calculan que la actividad comercial y de transporte cayó hasta en un 90 %, reflejándose en la reducción de camiones de carga, mercancías y personas que atraviesan la frontera cada día.

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Bajo el pretexto también utilizado por Estados Unidos, de combate a los grupos de narcotráfico, el ecuatoriano Daniel Noboa ha llevado adelante una serie de acciones militares que han comprometido la soberania colombiana.

Una investigación de la Revista Raya, arroja que tres laboratorios de cocaína fueron bombardeados en Nariño, dejando decenas de muertos calcinados en lo que parecen ser ejecuciones sumarias como las llevadas adelante contra lanchas en el océano, por lo cual podría apreciarse la «mano de Estados Unidos» en Ecuador.

Según Raya, «una explosión ocurrió en la víspera de la visita del presidente Gustavo Petro a Llorente, el 23 de enero pasado», donde «el mandatario anunció la  entrega de tierras a comunidades afrocolombianas e indígenas de Nariño, así como avances en los acuerdos de sustitución y erradicación voluntaria de cultivos de uso ilícito, pactos logrados en el marco de la negociación de paz con la Coordinadora Bolivariana, una de las mayores disidencias del país» .

RAYA confirmó, con fuentes de alto nivel enteradas de las negociaciones con la Coordinadora Bolivariana, que «en esa mesa de diálogos se trató el tema de la explosión de Llorente. Según tres fuentes diferentes, los voceros de esa disidencia atribuyeron el  hecho a un posible ataque de militares norteamericanos o en alianza con militares ecuatorianos.  La hipótesis no ha sido confirmada ni desmentida oficialmente por el Estado colombiano, ni por los Estados Unidos. Dos ataques de precisión similares habrían ocurrido en los dos días siguientes a la visita de Petro a Llorente, en parajes del litoral pacífico nariñense». 

La presencia militar de Estados Unidos en Ecuador se viene desarrollando de manera acelerada durante el gobierno de Noboa, al que un resultado electoral de un referéndum, le prohíbe oficialmente volver a instalar bases militares del ejército estadounidense.

A pesar de éste resultado, el presidente ecuatoriano Daniel Noboa, viene realizando actividades militares con fuerzas extranjeras, como la contratación del mercenario norteamericano Erik Prince para adiestrar a las fuerzas armadas ecuatorianas en un supuesto combate contra las bandas de narcotraficantes.

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Erik Prince  fue el fundador de Blackwater, uno de los ejércitos mercenarios que jugó un papel sangriento en Irak. En 2009, Blackwater cambió su nombre a Xe Services LLC tras una serie de crímenes de guerra en territorio iraquí, en particular la masacre de la plaza Nisur en Bagdad dos años antes, aunque quienes cometieron los asesinatos fueron indultados por Donald Trump durante su primer gobierno.

El 18 de julio del 2025 Erik Prince, ahora fundador de la empresa de seguridad Academi, volvió a Ecuador por tercera vez en el año, donde el Gobierno de Noboa lo contrató para realizar formaciones y capacitaciones a fuerzas de seguridad, confirmado por el ministro Interior, John Reimberg. Sin embargo, hasta el momento se desconocen los términos del contrato y cuánto le costarán al país las capacitaciones.

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El presidente ecuatoriano Daniel Noboa se reunió el 11 de marzo de 2025 con el mercenario Erik Prince. Foto: Presidencia de Ecuador

​En una acción que confirma la profundización de la presencia militar estadounidense en Suramérica, el Comando Sur de los Estados Unidos y el Ejército de Ecuador ejecutaron el pasado 3 de marzo del 2026, la destrucción de un campamento de entrenamiento en la provincia amazónica de Sucumbíos, zona fronteriza con Colombia.

​Según el informe oficial, el objetivo era una base de los «Comandos de la Frontera», grupo disidente de las extintas FARC, con capacidad para albergar a unas 50 personas. 

La operación se realizó bajo las órdenes del comandante general Francis L. Donovan, quien calificó la intervención como un «éxito estratégico» para el hemisferio, bajo la narrativa del combate al narcoterrorismo.

​El Comando Sur fue explícito al describir la intervención en sus redes sociales, señalando que el Departamento de Guerra de EE.UU. ejecutó una «acción dirigida» a pedido de Ecuador para realizar «operaciones cinéticas letales».

El portavoz militar estadounidense, Sean Parnell, afirmó que esta acción envía un mensaje contra las redes criminales, mientras que el Ministerio de Defensa ecuatoriano justificó la incursión dentro de los acuerdos bilaterales de seguridad.

Junto a otros Presidentes de derecha del continente, el ecuatoriano Daniel Noboa participó del encuentro que dio lugar al Escudo de las Américas, una estrategia de militarización de Trump en la región bajo el argumento de que los cárteles son un «cáncer» que amenaza la seguridad nacional de Estados Unidos, debido al tráfico de drogas y personas. Expertos en derecho internacional han señalado que el tráfico de drogas es un delito penal y no una justificación aceptada para actos de agresión militar.

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Noboa junto a otros presidentes de derecha del continente en la firma de creación del Escudo de las Américas. Foto Presidencia Estados Unidos.

En el programa de TeleSUR Conexión Global, el docente universitario, John Freddy Gómez, se refirió a cómo el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, lleva a cabo una estrategia monroísta en la frontera de Colombia y Ecuador, donde el gobierno de Noboa utiliza la excusa de combatir el narcotráfico para bombardear la frontera.

El 31 de mayo Colombia elige su gobierno; La uribista Paloma Valencia es la gran apuesta de la estrategia Donald Trump que de ganar le asegura una importante región bajo gobiernos de derecha y por lo tanto al servicio de su política exterior: Chile, Argentina, Paraguay, Bolivia, Perú y Ecuador.

Sobre Iván Cépeda y las fuerzas progresistas, cae la responsabilidad de continuar con un gobierno progresista, que establezca alianzas con gobiernos de signos contrarios a las políticas de Estados Unidos como son en el continente Venezuela, Brasil y Uruguay.

El combate al narcotráfico en la frontera entre Colombia y Ecuador, es la excusa perfecta para generar en plena campaña electoral un clima de tensión que impacte de alguna manera en los resultados electorales, «agenda del miedo», que en su momento se impuso como «agenda de seguridad ciudadana» y permitió el retorno de gobiernos de derecha en varios países.

La revista Raya denuncia aparentes operaciones de contrainteligencia o de Falsa Bandera en la frontera. La denuncia detalla que, «un grupo aún no identificado en el corregimiento de La Victoria, en Ipiales, justo en la línea fronteriza con el Ecuador, ha despertado las alertas sobre la posibilidad de que nuevos actores ilegales transnacionales están reconfigurando el panorama del conflicto en la frontera colombo-ecuatoriana».

Agrega que «El grupo se ha presentado con brazaletes de diferentes actores armados, pero las autoridades ecuatorianas atribuyen el control de la minería ilegal, al lado de su frontera, a facciones del ELN que, no obstante, no operan en esa región, lo que hace pensar en una fachada falsa para engañar a las autoridades. 

El ex canciller ecuatoriano Guillaume Long ha declarado que , «Noboa está jugando un juego muy peligroso que podría saldarse en un conflicto fratricida entre naciones hermanas. Bombardear a territorio colombiano no es como asaltar a la embajada de México. El asalto a la embajada nos aisló y nos estigmatizó. México rompió relaciones. Fue sin duda terrible para nuestro posicionamiento en el mundo. Pero esto es mucho más riesgoso. Puede saldarse en un conflicto de verdad y con un vecino con capacidades militares muy superiores. Los ecuatorianos no queremos ser los tontos útiles de fanáticos que buscan incendiar nuestra región. No queremos ni guerra ni muertos por culpa de los caprichos infantiles de un tiranuelo oligarca.»

Autor: teleSUR Ricardo Pose

Fuente: agencias