El Candombe reivindicador de Ruben Rada
Queda colocado en una lista escasa, la de los polifacéticos, pues Omar Ruben Rada Silva fue músico, cantante, humorista, conductor televisivo, compositor, percusionista, actor y un ser humano excepcional, consecuente con sus convicciones.
Ruben Rada, embajador de la música afro uruguaya
27 de agosto de 2026 Hora: 10:12
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Mirar las impresionantes imágenes de los uruguayos en Montevideo saliendo por miles a las calles para rendir tributo a la vida, memoria y legado de Ruben Rada indicó a las claras que ese ser sembró y sembró muy bien en el alma propia de su país, país que siempre lo encontró reivindicando la historia, la música, la riquísima cultura que es inherente a la hermana nación.
Esas imágenes nos llevaron de vuelta a una vivencia similar.

En Cuba
Aquella fue una impresión muy grande para el público que había plenado el Anfiteatro de Varadero, Cuba en 1985. Para miles fue una sorpresa ver a un uruguayo negro y además de eso, apreciar la inmensidad de aquellos tambores que jamás se habían visto por estos lados del Caribe. Allí estaba Ruben Rada, invitado expresamente por Pablo Milanés para ese festival internacional.
Al término de su presentación varios corrimos para conocerlo y a quien escribe solo se le ocurrió preguntar por aquella batería percutiva. Preguntó de dónde era y dije que era venezolana. “Ustedes saben de percusión, pero esta batería es poco conocida por esos lados” y explicó que se trataba de la batería de tambores con el que se hacía el Candombe, una de las expresiones mas representativas de la negritud uruguaya y más allá. “Se llaman Chico, Repique y Piano y tienen un solo parche de cuero, diferente a los de tu país, y además los colgamos porque con ellos marchamos en comparsas… y cuando sea necesario”.
Botija de mi país
Con los años, en Montevideo y haciendo un programa para TeleSUR no se le pudo localizar. No estaba en su país, pero si le vimos par de veces mas en Caracas cuando viajó en tareas de promoción discográfica y luego para acompañar al Centro Venezolano Uruguayo en la campaña de recolección para que los uruguayos pudieran viajar a votar por Tabaré. Y volvimos a conversar.

“Juntos repiqueteen las manos”
Para comprender mejor el intenso y poco visibilizado tránsito socio político de Ruben Rada, Ricardo Pose, uruguayo, investigador y compañero en TeleSUr, amplía el contexto:
«Rada no formó parte del Movimiento de la Canción Protesta (MCP) de los años 60 – 70 (Zitarrosa, Los Olimareños, Daniel Viglietti, etc.), pues su búsqueda estaba en lo musical, revolucionando el género candombe y ofreciendo una alternativa con una nueva sonoridad (instrumentos eléctricos) y una nueva armonización para la cultura uruguaya, inspirada en el Jazz y la Bossa Nova del Movimiento Popular Brasilero (Caetano, Chico Buarque, etc.)
Su carrera que durante los años 70 – 80 se consolidó en el exterior del país, sin que se lo asociara a los músicos uruguayos exiliados, estaba generando una revolución en la sonoridad de la múscia popular uruguaya, así como Jaime Ross con el género murga.
Esa “revolución silenciosa”, costó en ser comprendida y asimilada por buena parte de la izquierda uruguaya, que, en los últimos años de la vida del Negro Rada, abrazó su arte, y el fenómeno de masas que el músico era, coincidía con los triunfos electorales del Frente Amplio.
Rada integró como mención la lista de un sector de la izquierda política uruguaya (la Vertiente Artiguista) y empezó a participar de los actos del Frente Amplio.
El público no iba como con el MCP a buscar el mensaje de los textos, pero tímpanos más atentos, hallaron en la sutileza textual del Negro Rada, su compromiso con la situación social de la comunidad afro uruguaya.
En su canción Biafra, (quizás la más explícita textualmente), Rada denuncia los horrores del racismo en África: “quiero darle un tirón de orejas al hombre/ que piensa en la política y no responde (…) porque Biafra estaba muerta, muerta de peste mortal, por unos negros que mueran/a quien le puede importar”.
Sin embargo su “cruzada contra el racismo” no era confrontativo, sino que apelaba a la empatía de los blancos; esto está presente en canciones como Sudáfrica, una vieja canción tradicional del país africano, que Rada actualiza: “Ama ramalaya a maní con te/ Leche de coco Rosca y café/ Hermanito blanco, no se olvide que/ yo tengo la sangre igualita a usted/Hermanito blanco, que feliz seré/ cuando el hombre olvide su color de piel/ Que negros y blancos, canten de una vez /la canción deseada, de la sensatez”.

«En ese camino, reivindica los trabajos de blancos, como el famoso pintor Pedro Figari, que entendió la alquimia de la cultura afro a la cultura uruguaya, y dice Rada en Candombe para Figari: “Don Figari compañero de la vida/ Luchador de la hermosura/ por toda la tierra mía /Don Figari compañero de la vida/ Hay que ver con qué dulzura/ pintó usted la raza mía”
En textos dirigidos a su comunidad, alentaba a la rebeldía de la raza negra expresada culturalmente en el candombe y en la preservación de las religiones, como por ejemplo en su canción Negro: “Si ves que ya no sirve tu humildad/ ¿Por qué seguís con esa paz?, si te haces mal/
Si ves que no consigues la verdad/ Busca un camino pero ya, y tendrás paz”.
El público en conciertos masivos empezó a entender parte de ese mensaje a veces demasiado sutil, librado a la interpretación, pero que pretendía evidenciar la represiva sociedad uruguaya antes de la dictadura militar, bajo la dictadura y los primeros duros años de la recuperación democrática.
Dice en Blumana: “Siempre en los conciertos/ Pasan cosas raras/ Tengo mucho miedo/ Que venga la mala” (la gente cantaba la cana en lugar de la mala, en alusión popular a la policía), o en la popular canción Dedos: “Así es mi tierra, que se resfría/ y está engripada, de hace mil días/ ¿Cuándo sanará y caminará? /¿Cuándo cambiará y podrá cantar?”
Ya entrado el siglo 21 y en un mundo dominado por la Globalización, Rada en su trabajo “Rada para niños”, aludirá inteligentemente al tema en un lenguaje infantil, respondiendo cantando a un niño que pregunta que es la globalización, en Un Globo espectacular.
Finalmente, en uno de sus mejores textos, Botija de mi país, Rada vuelve en un mensaje directo a su comunidad, por un lado, enfatizando la importancia de no perder las raíces, y de enfrentar a la represión (presente en los cuerpos policiales uruguayos, fundamentalmente contra la comunidad afro: “Botija de mi país si un día te recibís/ déjate embriagar por los tambores, sólo dejate llevar
y nunca lo olvidarás/ tu vida será siempre un candombe/si libre quieres vivir/ no dejes de hablar con tus hermanos/Si te quieren reprimir júntate con cinco mil y juntos repiqueteen las manos”.

Polifacético
Queda colocado en una lista escasa, la de los polifacéticos, pues Omar Ruben Rada Silva fue músico, cantante, humorista, conductor televisivo, compositor, percusionista, actor y un ser humano excepcional, consecuente con sus convicciones.
Estuvo en grabaciones de grupos en los que participaba, pero que no eran su grupo. Así, el nacido en Montevideo el 16 de julio de 1943 ya había pasado entre 1958 y 1962 por el grupo The Hot Blowers con el pseudónimo de Richie Silver, y participado en tres producciones discográficas de esa banda de jazz. Seguiría en 1965 con el importante grupo El Kinto con el cual comenzó a delinear sus intenciones musicales. Con esta agrupación participó igualmente en tres producciones.
En 1969 participó representando a su país, Uruguay en el IV Festival Mundial de la Canción de Río de Janeiro, con el tema Si te vas. Ese mismo año Rubén Rada grabó su primer álbum como solista, volcando en esa producción todo el horizonte musical que había configurado. Candombe, bossa nova, pop, aires de tango. Él mismo lo dijo en una oportunidad: “No tengo estilo yo, me mantuve toda la vida cantando de todo”. Lo reconfirmó cuando señaló que trataba de no escuchar mucha música porque todo se le pegaba.
Mi país
Es en este álbum, titulado sencillamente “Rada” donde aparece grabado por primera vez el tema que lo dio a conocer internacionalmente: “Las Manzanas”, una pieza sacada de la nada ante la petición de un tema nuevo por parte de su amigo, el también músico Eduardo Mateo. Rada salió a la calle y con el aire de Montevideo Las Manzanas volaron hacia él. Es todo un clásico uruguayo y latinoamericano que nos muestra el abanico vocal del ‘Groni’, y su sentido del humor llevado a profundidades filosóficas.
El legendario álbum “Rada” fue grabado y editado por el sello “Sondor” que en un inicio, hacia 1938 era sencillamente Son d’Or (sonido de oro, en francés). Con los años se quedó Sondor. Fue el primer sello discográfico de Uruguay por cronología y por lo calificado de los músicos orientales a los que grabó. Para este primer álbum, Rubén Rada contó con los arreglos y Dirección musical de Manolo Guardia y la Producción de Enrique Cuadrado Gambardella, quien además hizo la nota de la contraportada. Otros colaboradores fueron Daniel Lercina y Federico García. Integrantes del movimiento de la Moderna Música Popular de Uruguay.
“Rada” el disco, salió amarrado al éxito previo del tema Las Manzanas. Otros temas del álbum son Ahora sí puedo gritar, Amigo, Nunca le compres una guitarra a tu novia, Aquél payaso, Que tonto soy, Solo me he de quedar, Escapa, Dámelo, Parlame de amore y el popurrit de Guantanamera y Una Lágrima tuya.
A partir de esa importante experiencia la carrera de Rubén Rada ratificó las extraordinarias condiciones que tuvo para la creación, el canto y el escenario con el Candombe ahí, llevado por su calidad a los cinco continentes, porque Rada giró por todo el planeta con su país en alto, en la frente.

Siempre Rada
El músico uruguayo tenía 83 años y había permanecido internado durante aproximadamente un mes por una neumonía bilateral y sus complicaciones. Había sido hospitalizado el pasado 5 de agosto. Su familia se encargó de la divulgación noticiosa: “Con muchísimo dolor les comunicamos que hoy miércoles 26 de agosto a las 15:30 se fue y ahora descansa en paz nuestro querido esposo, padre y abuelo, después de pelear un mes contra una neumonía y sus complicaciones. Gracias a todos por los mensajes de preocupación y el amor de hoy y siempre. Infinitas gracias al equipo profesional que hizo todo lo posible y más”.
Apenas se conoció el lamentable deceso Montevideo se volcó masivamente a las calles a rendir tributo a su vida y legado. El epicentro de la multitudinaria manifestación popular fue el histórico Barrio Sur y también el Palermo. Cientos de personas de todas las edades se reunieron con tambores, bailes y cantos para despedir al máximo ícono del candombe beat, transformando el dolor en una celebración musical en honor a su deseo de ser recordado con alegría.
Quién va a cantar
Duelo oficial y Honras de Estado
El Gobierno de Uruguay decretó duelo oficial para este jueves por el fallecimiento de Ruben Rada, por lo que la Bandera Nacional permanecerá a media asta durante toda la jornada. La decisión se tomó mediante un decreto ley que también establece que se tributen honores fúnebres al cantante, percusionista y compositor, quien será velado en el Palacio Legislativo de Montevideo. Las honras tendrán como sede el Salón de Los Pasos Perdidos en el Palacio Legislativo entre 2:00 y 9:00 pm (hora local) con acceso libre a la ciudadanía por la entrada principal del recinto legislativo.
Las manifestaciones de reconocimiento a Rada a través de las redes sociales comenzaron a llegar desde todas partes del mundo. El presidente de Uruguay fue de los primeros en manifestarse: «Gracias por tu creatividad, por tu alegría, por tu generosidad. Por hacernos disfrutar de tus historias y hacernos reír tanto», escribió el presidente Yamandú Orsi.
La UNESCO desde su oficina en Montevideo expresó: «Desde sus comienzos en las comparsas montevideanas hasta su consagración en los principales escenarios de América Latina, Rada desempeñó un papel esencial en la visibilidad, el reconocimiento y la proyección internacional de la cultura afrouruguaya. Su obra llevó al candombe, patrimonio cultural inmaterial de la humanidad, más allá de fronteras y lo puso en diálogo con el rock, el jazz, la música brasileña y el pop, acercándolo a públicos y generaciones diversas. Su trayectoria artística contribuyó a preservar y renovar una expresión cultural profundamente vinculada con la memoria, la identidad y la resistencia de la comunidad afrouruguaya».
Fue una figura central en la evolución del candombe, el rock y la música popular así como en la solidaridad y la mano extendida ante los pueblos y las causas sociales. Y no solo eso: Rubén Rada visibilizó y dio prestancia sólida a la cultura de su país y fue un fuerte pilar en la reivindicación del elemento negro, africano como parte de esa cultura.
Muriendo de Plena
Autor: Lil Rodríguez
Fuente: TeleSUR




