Violencia e impunidad: colonos israelíes aceleran la limpieza étnica de Cisjordania

Desde 2023, el Ejército israelí y los colonos han matado a más palestinos en ese territorio que durante los 17 años anteriores en conjunto, para impedir la creación de un Estado palestino.

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El terror no es espontáneo: utiliza la coordinación y la protección de los soldados ocupantes para concretar agresiones contra viviendas y propiedades, incendios, disparos, robo de ganado, destrucción de cultivos y vandalización de sitios de culto. Foto: AA


28 de agosto de 2026 Hora: 10:20

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La situación en la Cisjordania ocupada continúa agravándose pese a que la Corte Internacional de Justicia (CIJ) declaró hace dos años que la ocupación israelí es ilegal. La expansión de los asentamientos, la violencia de los colonos y el desplazamiento forzado de comunidades palestinas forman parte de una estrategia de limpieza étnica destinada a exterminar a la población.

El asedio sionista se ha extendido por Cisjordania, donde las comunidades palestinas enfrentan crecientes ataques de colonos. Tras la Operación Diluvio de Al-Aqsa (7 de octubre de 2023), el «terrorismo judío» se ha intensificado, en un escenario marcado por violaciones de DD.HH., arrestos, operaciones militares, restricciones de movimiento y el crecimiento de los ilegales asentamientos.

La violencia no se limita a los enfrentamientos armados. Comunidades enteras han sufrido agresiones contra viviendas y propiedades, incendios provocados, disparos, lanzamiento de piedras, robo de ganado y destrucción de cultivos. Sitios de culto y otras instalaciones civiles también fueron atacados.

Ante esta escalada, Naciones Unidas exige a la entidad sionista que impida las agresiones y garantice que los responsables sean llevados ante la justicia. Sin embargo, las fuerzas de seguridad detienen a cientos de palestinos, con lo cual confirman que las agresiones se producen mediante la actuación coordinada de colonos y la ocupación.

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Las restricciones a la circulación de los palestinos en su tierra empeoran las condiciones. Ravina Shamdasani, portavoz de la oficina de DD.HH. de la ONU, alertó que los controles y limitaciones para desplazarse dificultan que los palestinos accedan a servicios esenciales y desarrollen su vida cotidiana. También expresó preocupación por las declaraciones de dirigentes israelíes que quieren reproducir en Cisjordania los niveles de destrucción provocados en Gaza.

El terror de los colonos no es espontáneo

De acuerdo con la Oficina de Coordinación de Asuntos Humanitarios (OCHA), de las Naciones Unidas, al menos 117 aldeas de Cisjordania experimentaron desplazamientos totales o parciales tras ataques de colonos. Entre enero de 2023 y diciembre de 2025, unas 5.910 personas fueron forzadas a abandonar sus hogares.

El caso de Zanuta permite dimensionar cómo opera esta dinámica sobre el terreno. En esta aldea han vivido durante generaciones comunidades beduinas palestinas, pero en 2021 colonos israelíes establecieron, a un kilómetro del poblado, un puesto de avanzada ilegal conocido como Meitarim Farm. Ello incrementó la presión sobre los habitantes y constituye un ejemplo de la expansión de los asentamientos sobre territorios donde permanecen comunidades palestinas.

La Organización Mundial de la Salud (OMS) informó que entre el 1ro de enero y el 31 de julio de 2026 los ataques de la ocupación y los colonos provocaron 87 víctimas fatales (de ellas 22 menores de edad) y 1.693 heridos.

Se registraron 98 ataques contra los servicios médicos, la mayoría de ellos (83) contra ambulancias que transportaban a pacientes palestinos. Estos incidentes provocaron la muerte de 4 personas y heridas a otras 33. En 92 ocasiones se obstruyó el acto de brindar atención médica.

La violencia se traduce en un aumento de las víctimas y los desplazamientos. De acuerdo con la Oficina de Naciones Unidas para la Coordinación de Asuntos Humanitarios (OCHA), se registra una media de seis ataques con víctimas cada día.

Desde el 7 de octubre de 2023, más de 2.300 palestinos, incluidos más de 1.000 niños, fueron desplazados debido a la violencia de colonos y a las restricciones de acceso. La escalada brutal con un deterioro cada vez mayor de las condiciones de vida. Un informe de Oxfam señala que, desde 2023, el Ejército israelí y los colonos han matado a más palestinos en ese territorio que durante los 17 años anteriores en conjunto, acciones que buscan desplazarlos e impedir la creación de un Estado palestino.

En Hebrón, los colonos israelíes ocupan desde hace décadas sectores del centro histórico, donde las restricciones impuestas a la población palestina han limitado incluso el tránsito por algunas de sus principales calles.

Para el activista palestino Issa Amro, «se trata de violencia y terrorismo patrocinados por el Estado», ya que los grupos actúan con el respaldo financiero y político de miembros del Gobierno y reciben apoyo de medios de comunicación y del Parlamento israelí.

En lugar de condenar sus acciones, numerosos operadores políticos las justifican y promueven, como ocurre con los ultras Itamar Ben-Gvir y Bezalel Smotrich, ministros de Seguridad Nacional y de Finanzas, respectivamente. Cuando le preguntaron sobre el tema ante el Consejo de Seguridad, el embajador israelí ante las Naciones Unidas, Danny Danon, dijo que ocurrieron 325 ataques terroristas palestinos en abril y 348 en mayo de 2026, además de 408 ataques terroristas que fueron frustrados antes de que llegaran a producirse.

Amro describe su vida cotidiana como una situación «casi como una cárcel»: asegura que no puede desplazarse libremente, que teme por su seguridad y que sus familiares y amigos encuentran obstáculos para visitarlo. También denuncia la ausencia de servicios esenciales y sostiene que unas 1.000 familias palestinas viven prácticamente aisladas.

Asentamientos ilegales, otra herramienta para colonizar

La expansión de los asentamientos se desarrolla especialmente en la denominada zona C, que representa más del 60% de Cisjordania y permanece bajo control administrativo y militar israelí en virtud de los Acuerdos de Oslo. El acuerdo contemplaba la negociación de un arreglo definitivo que nunca llegó a concretarse. En esta área todavía viven entre 130.000 y 300.000 palestinos, aunque miles han sido afectados ya por procesos de desplazamiento forzoso.

La política de expansión territorial se ha acelerado durante el actual Gobierno de Benjamín Netanyahu. Desde su llegada al poder en diciembre de 2022, las autoridades israelíes han aprobado 102 asentamientos ilegales, cifra que representa un incremento del 80%, de acuerdo con Peace Now.

Paralelamente, Israel ejerce de facto el control sobre más del 82% de Cisjordania, según los datos citados.
A esta expansión se suma la proliferación de puestos de avanzada, instalaciones informales que suelen constituir el paso previo a la creación de asentamientos posteriormente reconocidos por Israel.

Actualmente existen más de 360 en el territorio ocupado. El ritmo de establecimiento de estos enclaves ha aumentado de forma pronunciada: frente a los siete registrados en 2022, fueron 32 en 2023 y 62 en 2024. Solo durante 2025 se instalaron 86 nuevos puestos de avanzada y se aprobaron 54 asentamientos adicionales.

De acuerdo con Peace Now, desde 2023 el Ejecutivo encabezado por Benjamín Netanyahu ha canalizado hasta 103 millones de shekels hacia granjas de colonos y proyectos destinados a establecer y consolidar puestos de avanzada en territorio palestino. Israel ya controla para su propio uso alrededor del 60 por ciento del territorio y las autoridades han dejado claro que buscan ampliar aún más ese dominio.

Asedio a campamentos de refugiados: más de 40.000 desplazados

Las consecuencias de las operaciones militares son visibles en los campamentos de refugiados de Yenín, Tulkarem y Nur Shams. Desde el año pasado, más de 40.000 personas, incluidos niños, fueron desplazadas mientras viviendas, medios de subsistencia y servicios básicos quedaron destruidos.

A finales de junio Israel anunció su intención de intensificar su ofensiva contra los campamentos con fuerzas previamente destinadas a invadir Líbano. El despliegue elevó la presencia total de las fuerzas del régimen usurpador a alrededor de 26 batallones.

Detenciones y castigos colectivos contra mujeres palestinas


Las autoridades israelíes han detenido desde comienzos de este año a al menos 130 mujeres y niñas palestinas de Cisjordania y Jerusalén Este, según un registro elaborado por el Centro Palestino de Estudios sobre los Presos.

En un comunicado, la organización denunció que las fuerzas de ocupación mantienen una política de persecución contra las mujeres palestinas mediante arrestos, malos tratos e interrogatorios realizados incluso sobre el terreno. Esta situación se suma a las condiciones adversas que enfrentan las mujeres recluidas en cárceles israelíes.

El centro señaló que las detenciones se han incrementado de manera considerable desde el 7 de octubre de 2023 y que desde entonces se han contabilizado alrededor de 800 casos. Estas acciones responden a una política de represalia y castigo colectivo, mientras que muchas de las acusaciones formuladas contra las detenidas carecen de precisión y están relacionadas, entre otros motivos, con publicaciones en redes sociales que las autoridades israelíes califican como actos de «incitación».

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Los datos no incluyen a las mujeres detenidas procedentes de la Franja de Gaza, debido a la ausencia de información suficiente para establecer una cifra confiable y a la persistencia de casos de desaparición forzada. La organización sostuvo que las liberaciones esporádicas de algunas detenidas permiten inferir que aún existen mujeres gazatíes privadas de libertad cuya identidad y paradero no han sido esclarecidos.

Las campañas de arrestos, añadió el centro, han alcanzado a mujeres de distintos grupos y condiciones, entre ellas adultas mayores, menores de edad, embarazadas, personas enfermas, estudiantes universitarias, periodistas y amas de casa. También se han producido detenciones dirigidas específicamente contra familiares de palestinos encarcelados o fallecidos, incluidas esposas y hermanas.

Autor: teleSUR: idg - JDO

Fuente: Agencias