Texas retiene fondos del Mundial 2026 para forzar políticas antiinmigrantes en Houston
La ciudad de Houston fue obligada a eliminar sus normativas de «ciudad santuario». La capitulación del Ayuntamiento para garantizar la logística del Mundial 2026 expone cómo este mega evento deportivo está siendo instrumentalizado para imponer una estricta agenda de control fronterizo y colaboración con ICE.
El gobernador Greg Abbott condicionó los fondos de seguridad para el Mundial 2026 a la eliminación de las políticas de protección migrante en Houston. Foto: EFE
13 de mayo de 2026 Hora: 19:43
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La planificación logística y de seguridad para la Copa del Mundo de la FIFA 2026 en Estados Unidos vuelve a estar en el centro de la polémica. El gobernador de Texas, el republicano Greg Abbott, utilizó la retención de fondos públicos como mecanismo para obligar a la ciudad de Houston a modificar sus normativas de protección local y colaborar directamente con el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE).
Para garantizar el despliegue de seguridad que exige un evento de la magnitud de un Mundial, la ciudad de Houston requería el desembolso de más de $110 millones de dólares en partidas estatales destinadas a la seguridad pública. Sin embargo, la administración de Abbott congeló estos recursos económicos, condicionando su entrega a que el Ayuntamiento de la ciudad eliminara sus normativas de «ciudad santuario».
Ante el riesgo financiero y la imposibilidad de cubrir los operativos policiales requeridos por la organización del torneo, las autoridades municipales cedieron a la exigencia del estado. La decisión tiene un efecto inmediato: la policía de Houston ya no tendrá restricciones para compartir información o asistir a las agencias federales en la detención y deportación de personas indocumentadas.
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Esta medida evidencia cómo los presupuestos destinados a la infraestructura y resguardo de eventos deportivos internacionales pueden ser utilizados para doblegar la autonomía de los gobiernos locales, imponiendo normativas que afectan directamente a los sectores más vulnerables de la población.
El caso de Houston sienta un precedente sobre el costo social de ser sede mundialista en contextos de tensión política. Los preparativos para la competencia deportiva han terminado priorizando la agenda de control migratorio del gobierno estatal sobre los derechos humanos de la clase trabajadora que reside en la ciudad sede.
Autor: teleSUR: drs - JB
Fuente: Agencias




