Supremo de Israel revoca prohibición de partidos árabes para presentarse en elecciones de la Knesset

Las agrupaciones inicialmente vetadas por el Comité Electoral Central comprenden a la Lista Árabe Unida y a la Lista Conjunta.

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Las elecciones del 27 de octubre definirán la composición de la 26ª Knesset con sus 120 integrantes, además de configurar la nueva coalición gubernamental que sustituirá a la actual Administración. Foto: EFE.


2 de octubre de 2026 Hora: 14:50

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El Tribunal Superior de Justicia de Israel adoptó la decisión unánime de revocar la inhabilitación dictada previamente por el Comité Electoral Central —integrado en gran parte por miembros del partido Likud del primer ministro Benjamin Netanyahu— contra las formaciones políticas árabes que representan a ciudadanos palestinos.

Con este fallo, las listas quedan habilitadas para participar en los comicios del 27 de octubre, donde se elegirán los 120 integrantes de la 26ª Knesset (Parlamento) y se definirá la coalición de gobierno que relevará al actual Gabinete de ultraderecha de Netanyahu, quien busca mantenerse en el cargo por un séptimo mandato.

Las agrupaciones inicialmente vetadas, el pasado 23 de septiembre, comprenden a la Lista Árabe Unida y a la Lista Conjunta —conformada por los partidos Hadash (Frente Democrático para la Paz y la Igualdad), Ta’al (Movimiento Árabe para la Renovación) y Balad (Asamblea Nacional Democrática)—, bajo el argumento del Comité fundamentado en la Ley Básica de la Knesset.

A pesar de que dicha ley contempla la exclusión de candidatos o formaciones por desestimar a Israel como Estado judío y democrático, promover el racismo o respaldar la lucha armada contra Israel por un Estado u organizaciones enemigas, apartar de los comicios a los partidos palestinos constituyó una medida calificada como poco habitual.

Por otro lado, la prohibición impuesta por el Comité Central Electoral al único miembro judío de la Knesset por parte de la Lista Conjunta, Ofer Cassif, fue revocada por el tribunal el viernes, mientras que el presidente de Balad, Sami Abu Shehadeh, retiró su candidatura tras una solicitud presentada por el partido Otzma Yehudit (Poder Judío) en respuesta a un artículo de opinión escrito después de los hechos del 7 de octubre de 2023.

Shehadeh describió el ataque de Hamas a bases y asentamientos militares israelíes como «un acontecimiento histórico importante desde el punto de vista militar, político y estratégico».

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En el caso de Cassif, este fue inhabilitado tras calificar como genocidio las operaciones de Israel en Gaza, solicitar la anulación de la Ley de Retorno —normativa que concede ciudadanía de manera automática a los judíos que migran al país— y abogar por la excarcelación del líder palestino preso Marwan Barghouti.

Frente a esta medida, Cassif argumentó que tales peticiones de exclusión buscan deslegitimar por completo a la sociedad árabe y a la colaboración entre árabes e israelíes, además de perpetuar un régimen totalitario y la tiranía de la mayoría.

Quienes defienden las restricciones sostienen que determinados líderes partidarios incurrieron en manifestaciones o conductas que rebasaron el marco legal. Tratándose de la Lista Árabe Unida, los demandantes aludieron a presuntos lazos entre organizaciones asociadas al partido y entidades vinculadas a Hamás, además de señalar expresiones de su líder, Mansour Abbas, las cuales —según afirmaron— contenían mensajes contradictorios dirigidos por separado a públicos de habla hebrea y árabe.

Asimismo, los pedidos de inhabilitación contra Sami Abu Shehadeh y Ofer Cassif se fundamentaron en dichos y escritos previos que, de acuerdo con sus detractores, equivalían a un respaldo a posturas que vulneran la existencia de Israel como Estado judío.

En esa línea, el partido Likud respaldó el veto argumentando que la Knesset no debe albergar a quienes agreden a los soldados de las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI) o evitan calificar a Hamás y Hezbolá como organizaciones terroristas.

Los políticos de centro en Israel adoptaron posturas divididas, ya que algunos apoyaron la inhabilitación de candidatos concretos, pero manifestaron inquietud ante la exclusión de listas partidarias completas que agrupan a una minoría sustancial.

En el plano legal, la Fiscalía General, liderada por Gali Baharav-Miara, determinó que las evidencias presentadas contra La Lista Árabe Unida y la Lista Conjunta no cumplían con los requisitos legales para su expulsión, aunque sí avaló el veto contra el presidente de Balad, Sami Abu Shehadeh.

Aunque las autoridades electorales han intentado anteriormente vetar a partidos y candidatos árabes, la exclusión simultánea de todas las principales listas lideradas por árabes resulta inédita a esta escala. Si bien formaciones como la Lista Árabe Unida sufrieron vetos previos revocados por la Corte Suprema en repetidas ocasiones (2003, 2009, 2019 y 2022), y la prohibición contra Cassif en 2019 también quedó sin efecto, desde la enmienda legal de 1985 el alto tribunal solo ha ratificado una inhabilitación de este tipo en una sola ocasión: contra el partido judío ortodoxo ultranacionalista Kach en 1988.

La Lista Árabe Unida y la Lista Conjunta rechazaron las acusaciones. La primera defendió que no se aportaron pruebas claras ni convincentes y destacó que Mansour Abbas condenó los atentados del 7 de octubre y abogó por los rehenes.

La organización de derechos humanos Adalah calificó la decisión del Comité Electoral Central como un proceso político ilegítimo para perseguir ideas contrarias a la mayoría, mientras que la Lista Conjunta y Ofer Cassif —quien en X calificó la medida como un golpe a los restos de la democracia— denunciaron un intento gubernamental por reprimir la participación política y privar del derecho al voto a más de un millón de ciudadanos árabes.

Autor: teleSUR: ig - JDO

Fuente: Agencias