Análisis: condena a Santiago Uribe confirma vínculos familiares con el paramilitarismo en Colombia
Para el analista político Federico García, la ratificación de la condena contra el hermano del expresidente Álvaro Uribe evidencia cómo el paramilitarismo operó como un proyecto de las élites para desarticular a la izquierda y reconfigurar la propiedad de la tierra en Colombia.
El dictamen confirma la verdad histórica sobre los nexos de la familia Uribe Vélez con estructuras ilegales. Foto: EFE
8 de octubre de 2026 Hora: 15:56
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La reciente ratificación de la condena dictada por la Sala de Casación de la Corte Suprema de Justicia contra Santiago Uribe Vélez, por la conformación de grupos paramilitares, marca el cierre definitivo de un ciclo político en Colombia, valoró este jueves el analista político Federico García durante declaraciones ofrecidas a teleSUR.
El experto consideró que, más allá del ámbito estrictamente judicial, el dictamen confirma la verdad histórica sobre los nexos de la familia Uribe Vélez con estructuras ilegales de extrema derecha y deja al descubierto la existencia de un plan estatal sistemático diseñado durante más de dos décadas para debilitar al movimiento popular.
García enfatizó que el fallo judicial impacta de forma directa el relato histórico y el legado del expresidente de derecha Álvaro Uribe Vélez, cuya hegemonía política coincide en estos momentos con un evidente proceso de ocaso.
“Esta ratificación de la condena cierra un ciclo de varios años (…) deja en claro una verdad judicial y una verdad histórica, y es que la familia Uribe Vélez sí estuvo vinculada con grupos paramilitares”, sostuvo García.
El cerco judicial e histórico sobre Álvaro Uribe
A pesar de que el expresidente Uribe Vélez ha rechazado de manera reiterada cualquier vínculo con organizaciones al margen de la ley, la condena contra su hermano Santiago debilita su postura institucional frente a los numerosos testimonios brindados por exjefes paramilitares desmovilizados.
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El analista recordó que el exmandatario enfrenta un juicio abierto por su presunta responsabilidad en las masacres de El Aro y La Granja, ocurridas en 1999.
Por ello, la sentencia contra Santiago Uribe estrecha el cerco simbólico sobre su figura en la reconstrucción de la memoria histórica del país, en momentos donde la derecha colombiana busca reagruparse bajo nuevos liderazgos, como el de Abelardo de la Espriella, que intentan opacar la influencia del uribismo.
García también cuestionó la cobertura parcializada de la prensa oficialista, señalando que los medios de comunicación han decidido limitar la noticia al plano procesal para invisibilizar sus inevitables repercusiones políticas, justo en un contexto donde sectores sociales convocan a movilizaciones ante el posible deterioro de la calidad de vida y las garantías democráticas.
Un proyecto de Estado para destruir al movimiento popular
El aspecto más crítico expuesto por el analista radica en no encasillar la condena como un hecho aislado o individual. Para García, el paramilitarismo en Colombia no surgió como un accidente ni como la respuesta espontánea de hacendados ante el acoso guerrillero, sino como un plan preconcebido y ejecutado desde las estructuras del poder público y las élites regionales.
Durante más de 20 años existió un proyecto de Estado dirigido a destruir el movimiento popular, debilitar a las insurgencias e impedir la llegada de fuerzas progresistas al Gobierno.
La estrategia paramilitar facilitó una profunda contrarreforma agraria mediante la siembra del terror en el campo y el desplazamiento forzado. El fenómeno consolidó un control casi absoluto de las redes clientelares regionales en favor de los sectores dominantes.
“Lo del paramilitarismo en Colombia no fue un accidente (…) Fue un proyecto de Estado, como lo ha dicho el propio Salvatore Mancuso, en el que la familia de Álvaro Uribe, el propio Álvaro Uribe y como hoy ya está demostrado el señor Santiago Uribe, fueron unas fichas claves en la implementación de ese proyecto”, concluyó el especialista.
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García enfatizó que limitar la responsabilidad al plano personal de Santiago Uribe impide dimensionar la gravedad estructural del fenómeno.
En su criterio, entender la sentencia dentro del contexto de este proyecto político de las élites resulta indispensable, especialmente para las nuevas generaciones que no vivieron los periodos más oscuros de la violencia paramilitar en el país.
Autor: teleSUR: ac - JDO
Fuente: teleSUR




