• Telesur Señal en Vivo
  • Telesur Solo Audio
  • google plus
  • facebook
  • twitter
  • La candidata presidencial mostró sus dudas ante la separación, que según ella, el presidente Juan Manuel Santos ha mostrado ante los diálogos de paz que se desarrollan en La Habana (Foto: teleSUR)

    La candidata presidencial mostró sus dudas ante la separación, que según ella, el presidente Juan Manuel Santos ha mostrado ante los diálogos de paz que se desarrollan en La Habana (Foto: teleSUR)

Publicado 9 abril 2014

La candidata a la presidencia de Colombia por el Polo Democrático Alternativo, Clara López, insistió en que su proyecto de gobierno no está dispuesto a dividirse por egoísmo y las dificultades, porque su "proyecto político está por encima de las dificultades".

En una entrevista exclusiva que le hizo el periodista Alfredo Molano para teleSUR transmitida este miércoles, López reiteró que "para gobernar Colombia no solo hace falta las izquierdas", sino que es necesario tomar en cuenta la participación popular y al pueblo.

En cuanto a sus propuestas para la paz en el país, la candidata por el Polo Democrático Alternativo, hizo un llamado a los involucrados para que se dicte un cese al fuego permanente que permita así, darle un mayor impulso a las mesas que se desarrollan en la capital cubana.

A continuación puede leer la transcripción textual de la entrevista:

AM: Clara López Obregón es una de las figuras más importantes de Colombia hoy, es la primera mujer que es candidata a la presidencia de la República, tiene una larga trayectoria en la izquierda, pero Clara es de cuna aristrocrática, se educó en los mejores colegios de la capital, en las mejore universidades de páis y yo quisiera comenzar por esa pregunta: ¿Cómo fue tu evolución de esa cuna tan vinculada con familias presidenciales, los López con los Obregón, a llegar a ser una figura de izquierda

CL: Mire la gente piensa que de pronto eso fue una revelación que me dio en la edad adulta, pero yo siempre sostengo que yo fuí así desde chiquita, mi mamá guardaba en su misal los registros de las primeras comuniones de todos nosotros y de sus sobrinos, y en ese misal yo encontré una tarjetica así de grande, que yo debí escribir cuando tendría unos 5 o 6 años, y en esa tarjetica yo le escribo una carta al niño Dios en una navidad y le pido al niño Dios dos cosas, digo: Querido niño Dios yo le pido en estas navidades paz para Colombia y vestido y comida para los niños pobres de mi patria, eso una niña de 5 o 6 años, ubícate por allá en los años 50, entonces uno dice, tiene que llevar en los genes, tiene que ser algo también que surge de la familia, de los valores familiares y como usted dice que he ido a los mejores colegios, yo también digo que nací en la mejor de las familias, porque nací en una familia donde se preciaba la autonomía y la libertad.

AM: ¿Y cómo hiciste el milagro para hacer una alianza en la izquierda, la izquierda en Colombia tiende siempre a dividirse, o tendemos a dividirnos, pero tú lograste la unidad con Aída Avella.

CL: Bueno para hacer una unidad se necesitan dos, entonces la unidad la hicimos Aída y yo, dos mujeres, tenemos una historia común, nosotras militamos juntas en la época más dura de la guerra sucia, nos recordábamos como ella me hizo la campaña a mí a la Alcaldía de Bogotá en la primera elección de alcaldes en plena guerra sucia contra la unión patriótica y después yo hice lo propio, le hice la campaña a Aída cuando allá fue elegida constituyente en el año 1991, nos conocemos, somos amigas y tenemos un proyecto político que está por encima de los egoísmos, está por encima de las dificultades, usted sabe que en la izquierda las peleas son más por índole de confrontaciones casi que personales, porque si miramos rápidamente nos ponemos de acuerdo en un programa común, entonces hicimos ambas cosas, un programa común y la voluntad de ir juntas porque esta primera unidad es de las izquierdas, pero nosotros sabemos que para gobernar a Colombia no bastan las izquierdas.

AM: Pero fue más de las mujeres que de las izquierdas.

CL: Eso le iba a decir, no bastan las izquierdas, esto fue una voluntad de hacerle un llamado a las ciudadanas, a los ciudadanos, a todo el mundo porque mire en Colombia somos 30 millones de colombianos y colombianas que no estamos de acuerdo con el rumbo que lleva el país, sale consistentemente en todas las encuestas, la gente está hasta el cuello, está llevada y quieren una transformación, un cambio, y creo que Aída y yo representamos eso.

AM: Bueno pero en un país tan machista como Colombia, dos mujeres en una misma fórmula ¿Qué futuro puede tener?

CL: Yo creo que esa es la fortaleza de la fórmula, somos dos mujeres luchadoras, dos mujeres respetadas y dos mujeres comprometidas que estamos muy en sintonía con las necesidades de la gente, mire no hay nadie más en sintonía con lo que necesita un hogar que una mujer, que es la que tiene que hacer que el salario mínimo estire para alcanzar hasta el último en la casa cuando hace falta no solamente el trabajo sino la asistencia y la protección del Estado, entonces las mujeres si sabemos lo que es la dureza de la vida diaria, y yo creo que eso es lo que nos permite saber que nos vamos a unir, nos vamos a aliar con toda esa masa de gente que sabe que necesita es trabajo, salud, educación, que quiere que la gente sea primera, no las estadísticas que el crecimiento económico que tal, todo eso es muy importante, pero si usted no pone a la gente primero pues está llevado y eso es lo que le está pasando al presidente de la república de Colombia, que nadie quiere su reelección porque duró 4 años hablando de avances, de estadísticas, pero la gente siente y ve que eso no es así.

AM: Clara después de elecciones viene un jinete por tierra derecha, como se dice corriendo rápido, hablo de Peñalosa, ¿Qué perspectiva le ves a Peñalosa con relación a la segunda vuelta?

CL: Yo lo que percibo es que aquí los medios de comunicación como en muchas partes tienen sus intereses, y ya han habido denuncias muy serias, que la encuesta que lo elevó pues era una encuesta inflada, cuestionada y cuestionable, pero le han hecho mucho bombo, entonces sí, lo están tratando de meter porque sería la carta más débil frente a Juan Manuel Santos, y creo que esa es la verdadera intencionalidad, en cambio nosotras somos la carta fuerte, nosotras somos la verdadera posibilidad de transformación de este país, el señor Peñalosa, el señor Zuloaga, incluso la doctora Marta Lucía Ramírez a quien nosotros respetamos mucho por ser mujer, pero ella comparte con los demás candidatos y con el Presidente Santos, el mismo modelo económico, la misma actitud de apertura hacia los buenos negocios y de olvidarse que la gente llana necesita un viraje profundo en la política económica, para que haya empleo, para que haya salud, para que haya educación y para que el Estado le garantice la pensión.

AM: No soy muy amigo de los consejos, pero dame un consejo, ¿Por quién voto yo en la segunda vuelta?

CL: En la segunda vuelta tiene que votar por la fórmula de las mujeres, nosotras vamos a llegar a la segunda vuelta, quiero decirle que con todo y que uno no cree mucho en las encuestas, el otro día un senador de nuestro partido, el doctor Jorge Enrique Robledo decía, que hablando de las encuestas, que Churchill el famoso Primer Ministro inglés decía que el no creía mucho en las estadísticas y que si iba a creer en alguna, era en las que el mismo había manipulado, eso se puede decir de las encuestas, yo no creo mucho en las encuestas y desde luego, pero hay un común denominador, nosotras la fórmula alternativa está de segunda en empate técnico en todas las encuestas.

AM: Cuando yo estaba en la Universidad leíamos un libro que se llamaba "Dígalo con números" que era que uno podía decir una cosa o lo contrario con los mismos números.

CL: Con los mismos números, yo soy una experta en eso, por eso si se como se utilizan las estadísticas, yo recuerdo en la época del Gobierno del doctor López que se disparó la inflación y para que no se viera tan grave pues cambiamos los ejes, entonces se aplanó un poco la curva, eso hay manipulaciones de toda índole para manipular o para mejorar las situaciones.

AM: Hay decir que Clara fue secretaria privada de Alfonso López Michelsen en el gobierno de los años 70, pero miremos lo que está pasando ahora, miremos la mesa de negociación de la Habana, ¿Qué diferencia ves tú entre ésta en La Habana, Tlaxcala o El Caguán? para darte las tres más grandes porque hay otra, la de Uribe que fue muy importante, yo creo que lo que se hizo fue muy avanzado.

CL: Todo el mundo dice que este es el proceso más avanzado de que se tenga noticia, y yo pienso que eso no es cierto, fíjese usted en el Gobierno de Belisario Betancur llegó a tener un cese al fuego bilateral de un año competo, nació el partido político que se suponía iba a recibir a los guerrilleros desmovilizados y se hicieron enormes esfuerzos pero, se malogró.

AM: Como por ejemplo Clara, los guerrilleros podían salir a hacer manifestaciones en las plazas públicas, sin uniformes y sin armas.

CL: Entonces ahí hubo un esfuerzo muy grande, el mundo cambió y se volvió intolerante con la utilización de la violencia como instrumento para hacer política, entonces yo pienso que el proceso de La Habana se está dando en un mundo cambiado, en un mundo que ya rechaza la utilización de las armas y los ejemplos que hay en América Latina de movimientos de izquierda, movimientos sociales que han llegado al poder por la vía electoral, como el caso de Evo Morales en Bolivia, el caso de Chávez en Venezuela, el caso primero de Lula y de Dilma en el Brasil, "Pepe" Mujica en Uruguay, en El Salvador, están mostrando que el camino, es el camino de la movilización social, de la lucha electoral, entonces yo tengo muchas esperanzas con los diálogos de La Habana, pero me preocupa muchísimo que el Presidente Juan Manuel Santos como que ahora no pone ningún énfasis en el proceso de paz, está como alejándose el mismo de un evento que es estratégico para Colombia, Colombia necesita que se de una solución política negociada al conflicto armado para que podamos ampliar la democracia, para que podamos verdaderamente ir a unas elecciones libres, porque las elecciones en Colombia dejan mucho que desear, y pensamos que ojalá con el fin del conflicto armado pues se acaben las excusas porque eso se ha usado también como excusa para mantener muy restringida la democracia, preocupa, preocupa que uno ve que lo que era la gran prioridad ahora está siendo saboteada por el propio Ministro de la defensa nacional que no parece ser un miembro del gabinete del presidente Juan Manuel Santos, sino obedecer a otro dueño.

AM: Lo tiene, seguramente lo tiene, Clara yo veo un problema muy difícil de resolver en corelación a la paz y es la dialéctica que llamamos así, víctimas - victimarios, es decir, hay un palo en la rueda atravesado con el problema de las víctimas, de la justicia para las víctimas que indudablemente hay razones profundas para demandarla, pero que puede llegar a convertirse en un obstáculo insalvable.

CL: Y es algo verdaderamente delicado, porque hay un amplio sector de la política colombiana, no de la sociedad colombiana, de la política colombiana ,que ha convertido en caballito de batalla las víctimas para sabotear, no para apoyar y sacar adelante el proceso de paz, ahora, es clarisimo, todos rodeamos a las víctimas y las víctimas en un conflicto armado son de todas las partes, pero lo que han hecho algunos sectores de la derecha colombiana es arroparse en las víctimas que hasta la víspera los tenían absolutamente sin cuidado, para hacer una campaña en contra de la posibilidad de que los guerrilleros puedan acceder a una justicia trancisional que haga cosas como las que han pasado en Sudáfrica, en todos los sitios donde ha habido procesos de paz exitosos, que es que las personas que estuvieron involucradas en graves delitos, graves violaciones de los Derechos Humanos de parte y parte, respondan ante la justicia con la verdad, respondan ante la justicia con el ánimo de pedir perdón pero que no tengan que necesariamente pagar años y años de cárcel, aquí la cárcel se volvió una especie de grito de venganza y creo que eso hace muy difícil que haya una verdadera reconciliación, yo creo que el país tiene que moverse hacia aceptar la justicia transicional, la justicia que lleva al perdón, no necesariamente al olvido, pero a abrir caminos de reconciliación, mire nosotros podemos seguirnos peleando los unos con los otros indefinidamente porque en una guerra no hay buenos, en una guerra solo hay malos y pretender que un lado pague y el otro no pague yo creo que a la larga es una profunda equivocación y lo que necesita Colombia hoy es la paz para que no haya más víctimas, mire el año pasado y ya está el informe de Naciones Unidas, donde el Alto Comisionado para la paz muestra que el conflicto sigue, sigue el reclutamiento de menores de edad, siguen las minas "quiebra patas", siguen los atentados, sigue la cantidad de casos del ejército, más de 24 ocupando escuelas y hasta instalaciones civiles en el proceso de la guerra, o sea que nosotros le tenemos que poner fin a eso, nosotros tenemos que de verdad como país pasar la página teniendo la garantía de atender los reclamos y la justa necesidad de las víctimas de ser reconocidas en su integridad, pero no podemos ahora convertir las víctimas en la base parta que no haya un proceso de paz.

AM: ¿Clara, cómo reorientarías tú como presidenta las negociaciones de La Habana?

CL: Mire, yo creo que lo que necesita ahora el proceso de La Habana es no seguir negociando en medio del conflicto, ya llevan casi 3 año de negociaciones, primero un año secreto, después cuando se instalaron formalmente las mesas, yo creo que ya hay suficiente entendimiento entre las partes, ¿Yo que haría a partir del 7 de Agosto después de ser elegida presidenta de la República? Convocaría a una reunión especial para renegociar los términos de la negociación en dos campos, uno que tiene que haber un cese al fuego, yo le pediría a la guerrilla que declarara un cese al fuego unilateral, que pudiése ser respondido recíprocamente por el Estado, siempre y cuando al rededor del mismo se generara un cronograma para la terminación de las negociaciones, creo que ya vamos suficiente adelantados, el tiempo está maduro, hay que acotar los términos y hay que dejar de negociar en medio del conflicto, cese al fuego y cronograma para la terminación, ojalá en los primeros 100 días de gobierno.

AM: ¿Y cómo refrendarías los acuerdos? ¿Qué propondrías para la refrendación de los acuerdos que lograras?

CL: La refrendación de los acuerdos tiene que ser convenida en la mesa, el prsidente Santos ha hablado del referendo, de la consulta constitucional, la guerrilla ha hablado de una asamblea constitucional, aquí hay una especie como de fetichismo con el mecanismo, para mí es un país de abogados pero de todas las partes y a mí me parece más importate el contenido que el mecanismo, nosotros necesitamos una constitución verdaderamente democrática, que permita el viraje del modelo, nosotros necesitamos garantizar que haya una democracia participativa, si, respetuosa de los derechos de todos, pero un país en el cual la atención recaiga por igual en todos sus estamentos y todos sus sectores, eso necesita una reforma, porque hoy en día nos convirtieron en una constitución democrática del 91 en una constitución de privilegios, hay que elimianr los privilegios.

AM: Privilegios como por ejemplo los mineros de la locomotora minera

CL: Mire, una cantidad de privilegios, empezando porque hoy en día llegan al Estado una manada de sátrapas, que no responden ante nadie, ni las altas cortes, ni los congresistas, ni los funcionarios, ni el presidente de la República, aquí todo el mundo está en impunidad si está arriba en la escala, y para la gente de abajo no hay justicia, no hay quien le garantice que le cumplan la ley, entonces nosotros tenemos que revertir ese orden para que la sociedad en su conjunto tenga iguales derechos, por ejemplo lo de la locomotora minera, a mí me parece escandaloso que por una norma que no respeta ni siquiera la juridicidad colombiana, los mineros ancestrales hayan perdido sus derechos cuando aquí no pueden ser violentado el derecho de posesión de los yacimientos, o de la misma posesión de las tierras porque llega una persona con un título, el tema de fondo es que nuestra tradición jurídica le pone énfasis al derecho de propiedad en laz posesión y no en el título inscrito, yo creo que todas esas cosas se tiene que revisar y eso no necesita tanta reforma constitucional como voluntad política, para que a todo el mundo le respeten lo suyo.

AM: Clara hay un punto que no es solamente de la mesa de negociación, además tú siendo López sabes que viene de atrás, que es el problema de la tierra, se ha pedido insistentemente -los campesinos, las juntas de acción comunal, los sindicatos agrarios, e inclusive hoy día la guerrilla- una figura que existe en la ley que es la de zonas de reservas campesinas ¿Qué opinas tú de esa posibilidad, de esa perspectiva?

CL: Mire, las zonas de reserva campesina que son como una especie de resguardos del modo de vida campesino, están reconocidos en la Ley colombiana desde el año 1996, ahora salieron con que eso eran repúblicas independientes y que estaban por fuera de las jurisdicciones y las satanizaron, pero es absurdo satanizar un instrumento tan efectivo para resguardar la vida campesina, el modo de vida campesino que está siendo casi que sacado de los campos colombianos por el avance de la locomotora minera, por las compras de las tierras que están haciendo incluso los grupos criminales por fuera de la ley, entonces a mí me parece que la zona de reserva campesina es una herramienta extraordinaria para hacer un desarrollo agrícola diferenciado, porque nosotros tenemos dos agriculturas en el campo: La gran agricultura comercial, esa agricultura de exportación, esa agricultura de los grandes fundos que también merece una política estatal consciente, para garantizar por ejemplo divisas, para poder generar un crecimiento en el sector agropecuario, pero eso no puede hacerse a costas de la vida campesina, entonces tenemos que defender y proteger la vida campesina en las zonas de reserva, además garantizándole acceso a la tierra, a los campesinos con poca tierra o a los campesinos sin tierra, yo creo que es un modo de desarrollo dual en el campo que se tiene que dar a sabiendas de que el Estado tiene que tener una política diferenciada, una hacia la gran agricultura comercial y otra de protección que esa es la verdadera seguridad y soberanía alimentaria de este país, porque aún hoy en las condiciones de desprotección tan absoluta en la que está el campesinado colombiano, son los encargados de suministrar el grueso de la comida que comemos los colombianos, imagínese eso con una protección real del Estado, eso sería una garantía frente a lo que está pasando en todas partes, la extranjerización de la tierra, las grandes multinacionales, las semillas esas que están socavando los conocimientos y las semillas ancestrales de nuestros pueblos, entonces yo pienso que la zona de reserva campesina cumple un papel económico fundamental, pero en un proceso de paz, uno social adicional es que en esas zonas de reserva campesina es donde se va a poder proteger la vida de los guerrilleros que se reinserten a la vida civil, ese ha sido el gran fracaso de todos los procesos de paz que ha tenido Colombia a lo largo de su historia, guerrillero reinsertado, guerrillero asesinado y yo creo que las zonas de reserva campesina pueden jugar un papel fundamental en la protección de la vida de los guerrilleros en las zonas donde ellos han tenido influencia, allí donde la vida campesina todavía se puede proteger.

AM: Tú que conoces bien el país, pues digo las zonas rurales, hay un avance de la colonización muy fuerte, lo que se llama la frontera agrícola ya coincide con la fronteras nacionales, llegamos a Venezuela y estamos entrando a Venezuela, llegamos al Ecuador y estamos entrando al Ecuador, en Perú un poco menos, en Brasil un poco menos, En Panamá vamos para adentro, entonces ahí se plantea en es escenario tan simple una pregunta: ¿Cómo orientarías tú la política con los vecinos, la política internacional con los vecinos, incluyendo a Honduras y Nicaragua?.

CL: Mire, el tema de la frontera colombiana es un tema muy sensible, porque es un tema que se ha convertido en la base de conflictos pequeños que se utilizan internamente para crecer las malas relaciones con los vecinos, yo creo que Colombia tiene que desarrollar una política fuerte de desarrollo y de presencia estatal integral en la frontera, eso no es de guaridas, eso no es de ejércitos, eso es de escuelas, eso es de ingenieros, eso es de carreteras, eso es de desarrollo agrícola, de presencia del Estado, pero también de preservación del medio ambiente en los ecosistemas frágiles, que quedan muchos, precisamente en las fronteras que usted ha mencionado y está totalmente amenazado por al minería y por la falta de presencia del Estado, entonces nosotros nos quejamos de nuestros vecinos, pero no miramos la falta propia que es que nosotros no hemos cuidado ni del territorio de las fronteras ni de las personas que lo habitan, entonces lo primero es que para tener unas buenas relaciones con los vecinos, nosotros tenemos que fortalecer la presencia del Estado integralmente en la frontera y desarrollar políticas de buena amistad, tenemos que descentralizar, la constitución lo prevé que los alcaldes de los municipios fronterizos puedan tener con una política nacional contactos y acuerdos binacionales en la frontera, a mi me preocupa por ejemplo Leticia, que uno ve Tabatinga, son la misma ciudad, están conectadas por absolutamente todo, pero no tiene un hospital que puedan compartir lo básico de la existencia, eso es para que haya una política nacional que permita establecer acuerdos fronterizos para elaborar las relaciones de los buenos vecinos que empiezan porque el uno no le tenga envidia al otro porque tenga un mejor bombillo.

AM: Clara te agradecemos mucho la entrevista, nosotros los de izquierda estamos seguros que cumplirás un papel fundamental en estas elecciones, de denuncia, de presencia y de unidad, a ustedes mil gracias por haber estado con nosotros, hasta la próxima oportunidad con una nueva entrevista.


teleSUR no se hace responsable de las opiniones emitidas en esta sección

Comentarios
0
Comentarios
Nota sin comentarios.