La Inteligencia Artificial en la visión del Papa León XIV
En su Carta Encíclica MAGNIFICA HUMANITAS del Papa León XIV, el sumo pontífice se refiere sobre la custodia de la persona humana en tiempos de la IA
El papa León XIV llevará la pesada cruz de madera por todo el perímetro del Coliseo en una demostración de fortaleza espiritual ante la crisis global. Foto: EFE.
7 de noviembre de 2026 Hora: 13:40
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«La magnífica humanidad que Dios ha creado se encuentra hoy ante una elección decisiva: levantar una nueva torre de Babel o edificar la ciudad donde Dios y la humanidad habiten juntos«, comienza advirtiendo en su carta encíclica el Papa León XIV.
El planteo teológico del Papa León XIV con respecto a la presencia cada vez mas determinante de la Inteligencia Artificial(IA) en la humanidad, se basa al igual que su gestión papal en los fundamentos de Encíclica Rerum novarum del Papa León XIII, quién sentó las bases de la Doctrina Social de la Iglesia.
León XIV citando a León XIII argumenta: «Y cuando algunos objetaban que la Iglesia no debía desperdiciar energías en cuestiones mundanas, sino preocuparse por comunicar un mensaje de vida eterna, él respondía con realismo y sabiduría que el anuncio del Evangelio no puede olvidar la vida concreta de los pueblos«.
La carta y el relato del Jefe del Vaticano, viene en un momento oportuno para contrarrestar relatos políticas como el del Presidente de Estados Unidos Donald Trump, que con respecto a la IA se refiere a la Superinteligencia como forma de nueva gobernanza del mundo.
Sobre la técnica y el dominio
En el capítulo 3 de la carta encíclica, León XIV se refiere a la denuncia realizada por su antecesor, el Papa Francisco: «en la Encíclica Laudato si’ el Papa Francisco denunciaba el creciente afianzamiento de un paradigma tecnocrático en el mundo globalizado: la tendencia a dejar que la lógica de la eficiencia, del control y del lucro gobierne por sí sola las decisiones personales, sociales y económicas. Así se manifiesta con mayor evidencia que la técnica no es un simple instrumento y que, cuando se vuelve criterio, termina por establecer qué cuenta y qué puede descartarse, reduciendo la creación a un objeto de explotación y a las personas a engranajes de un sistema que sea cada vez más eficaz«.
León XIV pretende desde su mensaje, brindar elementos esenciales «para un discernimiento moral y social que proteja el primado de la persona, con el fin de que sea siempre la inteligencia humana, con su conciencia y su libertad, la que guíe las innovaciones técnicas y establezca con responsabilidad su uso y sus límites».
Sobre lo humano:
Reconociendo las virtudes de la IA en algunos campos, advierte que «esta potencia sigue ligada exclusivamente al tratamiento de datos: las denominadas inteligencias artificiales no viven una experiencia, no poseen un cuerpo, no pasan por la alegría y el dolor, no maduran en las relaciones ni conocen desde dentro lo que significan el amor, el trabajo, la amistad y la responsabilidad. Tampoco tienen una conciencia moral: no juzgan el bien y el mal, no captan el sentido último de las situaciones ni asumen el peso de las consecuencias«.
Sobre lo ambiental:
El Sumo Pontífice, expone los riesgos sobre la subestimación del impacto medioambiental que genera el desarrollo de la IA: » Los actuales sistemas de IA requieren grandes cantidades de energía y agua, inciden de manera significativa en las emisiones de anhídrido carbónico y consumen recursos de manera intensiva. Por eso es esencial desarrollar soluciones tecnológicas más sostenibles para reducir el impacto sobre el medioambiente y cuidar nuestra Casa común«.
Sobre lo político:
Profundizando en el análisis, advierte sobre el uso de la tecnología como herramienta de dominación por parte de quienes manejan la IA: «El uso de la IA nunca es un hecho puramente técnico, cuando entra en procesos que inciden en la vida de las personas, afecta a sus derechos, oportunidades, reputación y libertad. Las decisiones delicadas que repercuten en el trabajo, el acceso a créditos y a otros servicios, y la reputación de las personas, corren el riesgo de ser confiadas completamente a sistemas automatizados que no conocen «la compasión, la misericordia, el perdón y, sobre todo, la apertura a la esperanza de cambio en el individuo», pudiendo así producir nuevas formas de descarte«.
Este planteo no es exclusiva preocupación del Papa León XIV; desde el mundo académico, organizaciones de la sociedad civil, ingenieros que trabajaron en las empresas desarrolladoras de IA y desde la propio ONU, advierten sobre los impactos politicos de la IA.
????La ONU advirtió que el avance acelerado de la inteligencia artificial representa un riesgo existencial para la humanidad sin regulación estricta. Volker Türk urgió garantías inmediatas antes de que la IA supere el control humano. #ONU #IA #teleSUR #7Sep https://t.co/55V3Nber6m
— teleSUR TV (@teleSURtv) September 8, 2026
Lo ético, lo político, lo jurídico
León XIV plantea con realismo que es necesario un marco político que se exprese jurídicamente, para que le uso de la IA no se convierta en una herramienta de dominación de las grandes empresas de tecnología.
Dice en le texto: «Esta exigencia es aún más urgente porque existe a menudo un desequilibrio entre la velocidad del desarrollo tecnológico y el ritmo al que maduran la conciencia, las normas, los controles y las instituciones capaces de gobernar sus efectos. No basta invocar genéricamente la ética; se necesitan marcos jurídicos adecuados, vigilancia independiente, educación de los usuarios, una política que no renuncie a su tarea. De otro modo, el cambio será gobernado sólo por lógicas tecnocráticas y presentado como necesario e imprescindible, terminando por imponer reglas dictadas por quienes poseen datos, infraestructuras y capacidad de cálculo».
Exigiendo un marco jurídico claro y un protocolo ético, advierte que solo con ello tampoco alcanza si no se toma en cuenta la participación de la comunidad: » (debe existir) la posibilidad de discutir el código ético que debe ser usado, sometiéndolo a criterios de justicia social compartida. De lo contrario, quien controla la IA impondrá su propia visión moral, que se convertirá en la infraestructura invisible de los sistemas. No serviría de nada una IA más moral, si esta moral es decidida por unos pocos. Se necesita una política más presente, capaz de ralentizar donde todo acelera y de proteger los espacios en los que las comunidades pueden seguir participando e interrogándose»
Los factores de poder de la IA
La carta contiene un análisis actualizado de los factores de poder de la utilización de la IA y advierte: «Desarmar la IA significa sustraerla a la lógica de la competencia armamentística, que hoy ya no es sólo militar sino económica y cognitiva. Es la carrera por el algoritmo más eficaz y por el banco de datos más amplio, para consolidar una ventaja geopolítica o comercial sobre todos los demás. Desarmar quiere decir romper esta equivalencia entre poder tecnológico y derecho a gobernar. Desarmar no significa renunciar a la tecnología, sino impedirle el dominio sobre lo humano (…) La IA es ya un ambiente en el que estamos inmersos y un poder que debemos afrontar. Por eso, no basta regularla; es necesario desarmarla y hacerla acogedora».
⚠️ El investigador Alex Turner advirtió que la inteligencia artificial podría acabar con la humanidad. Tras renunciar a gigantes tecnológicos, denunció que las empresas compiten por crear una súper inteligencia artificial sin un plan claro de control y seguridad. Especialistas piden frenar esta carrera. Comparte esta información. ???? #IA #teleSUR #9Sep
— teleSUR TV (@teleSURtv) September 9, 2026
Sobre lo ideológico
La carta también advierte sobre el relato de corrientes que vanaglorian la «centralidad de la técnica y el sueño de superar los límites de la condición humana«, y advierte: «Estas corrientes constituyen el trasfondo ideológico que reside en algunos centros de poder tecnológico y colonizan el imaginario colectivo de forma simplificada, especialmente en los medios y en las redes sociales, induciendo el entusiasmo por las nuevas tecnologías con una visión futurista de “humanidad potenciada” o de “hombre hibridado” con la máquina».
Aclara sobre el rol de la Iglesia en este tema que: «El punto crítico, a la luz de la Doctrina social de la Iglesia, no es el uso de la técnica en cuanto tal, sino la visión que allí subyace; si el ser humano es tratado como materia para ser perfeccionada o superada, entonces se vuelve más fácil aceptar que algunos sean considerados menos útiles, menos deseables, menos dignos. En nombre del progreso se puede llegar a pensar en “sacrificios necesarios”, y hacer pagar a los más vulnerables el precio de una presunta optimización de la especie«.
Entre las varias conclusiones a las que arriba, establece: «Mientras las ideologías antiguas y nuevas empujan al hombre a la superación técnica del límite y a elevarse por encima de los demás para afianzar un dominio, el misterio del Hijo de Dios que entra en nuestra condición narra un movimiento opuesto: el Dios vivo que desciende a nuestra historia para liberarnos de toda esclavitud, asume nuestra debilidad y la transforma en lugar de salvación (…) En esta obra estamos llamados a asumir un papel activo, sin refugiarnos en el espiritualismo ni en nuestros pequeños mundos: debemos ser fieles a la verdad, invertir en la educación, cuidar las relaciones, y amar la justicia y la paz».
Autor: teleSUR Ricardo Pose
Fuente: Cartas encíclicas - agencias




