Trump rechaza frenar desarrollo de IA y mientras China advierte Guerra Fría tecnológica silenciosa

China consideró que el llamado de sectores estadounidenses a ralentizar la IA tiene un sentido geopolítico semejante a la Guerra Fría.

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ONU alerta sobre riesgos existenciales de la IA mientras Trump rechaza regulación. Foto: EFE


14 de septiembre de 2026 Hora: 15:43

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El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, afirmó este lunes que existe una «conspiración perversa» en contra del desarrollo de la inteligencia artificial (IA), según reflejó el propio mandatario en su plataforma Truth Social. La declaración se produce en medio de un creciente debate global sobre la necesidad de regular o ralentizar el avance de esta tecnología, impulsado por advertencias de líderes tecnológicos y organismos internacionales sobre posibles riesgos existenciales.

«El único control o ‘barreras de seguridad’ que necesita la IA es un PRESIDENTE FUERTE E INTELIGENTE (¡con un coeficiente intelectual alto!), y Estados Unidos lo tiene«, opinó el mandatario estadounidense en su publicación. Con esta frase, Trump dejó clara su posición contraria a cualquier intento de frenar el desarrollo de la inteligencia artificial, un tema que ha generado divisiones tanto en el ámbito político como en el empresarial.

En su mensaje, Trump también cargó contra Dario Amodei, CEO de la empresa estadounidense Anthropic, quien el pasado sábado convocó a ralentizar el desarrollo de los modelos de IA para «evitar el riesgo de que la tecnología se descontrole«. Esa posición fue respaldada por Elon Musk y Sam Altman, entre otros tecnomagnates que trabajan en esa industria.

«La administración de Trump ha impedido que los ‘seres’ de la IA hagan ‘cosas’ malas, o potencialmente malas, como Dario (¡de Anthropic!), quien ahora finge ser un ‘perfecto angelito‘», señaló el presidente estadounidense. Además, añadió que en su país existe un enorme control penal y regulatorio sobre estas empresas, restando importancia a la necesidad de que su gobierno supervise el desarrollo de la IA.

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El mandatario argumentó que le preocupa ceder la ventaja de Estados Unidos frente a China en una competencia global y que ganar esa carrera ayudará a abordar los riesgos de la tecnología de punta. «Podemos poner salvaguardas, podemos hacer esto y aquello, pero creo que hay muchas fuerzas negativas planteando el tema…, cuando no deberían hacerlo, y están sacando a relucir cosas que no van a suceder. Pero quien gane con la IA, gana«, declaró Trump.

Al debate mundial sobre la propuesta de Amodei se sumó este lunes el Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos, Volker Türk, quien conminó a que las empresas de IA actúen con urgencia para evitar «los riesgos sin precedentes» que representa esta tecnología.

«Estamos al borde de un cambio irreversible, que afectará no solo a nosotros sino a generaciones de la humanidad venidera (…), la carrera actual hacia una IA cada vez más poderosa es un paso hacia mayores riesgos existenciales para todos los aspectos de nuestras vidas«, señaló Türk. El alto comisionado alertó que los fallos que involucren sistemas de estas tecnologías podrían paralizar servicios esenciales, fracturar las comunicaciones, desestabilizar infraestructuras críticas y afectar la democracia.

«Poblaciones enteras podrían quedar aisladas de agua potable, calefacción y servicios financieros, y la IA ya está acelerando el ritmo y alcance de la guerra y erosionando las salvaguardas que nos separan del lanzamiento de armas de destrucción masiva«, sostuvo Türk, en una advertencia que contrasta con la visión optimista del presidente estadounidense.

En tanto, un reportero le preguntó sobre si el sector debería desacelerar o ser regulado a Trump quien comentó que Estados Unidos está por delante de China en el desarrollo de la IA y que «francamente, quiero que siga siendo así porque quien gane la IA, gana». Como es habitual en sus pronunciamientos, el mandatario cargó contra China, al referir que el único beneficiado de la supuesta «conspiración perversa» en contra de la IA y los centros de datos es el país asiático.

«El único que se alegra de ello es China. ¡QUIEN GANE EN IA, GANA! Lideramos a China y a todos los demás, y seguiremos haciéndolo», dijo el presidente estadounidense, reiterando así su postura de que la competencia tecnológica con Pekín es el eje central de su estrategia en materia de inteligencia artificial.

Por su parte, el presidente de la Cámara de Representantes, Mike Johnson, reconoció la necesidad de «algunas salvaguardas, algunas medidas de seguridad» para que la IA «no se desboque». Sin embargo, al igual que Trump, también quiere asegurarse de que Estados Unidos no «pierda nuestra ventaja en la competencia global en esto con China porque eso será una amenaza para la seguridad nacional».

Johnson, republicano por Luisiana, dijo que los líderes del sector deben ser convocados a «una gran reunión y resolver esto juntos en la misma sala». «Así que vamos a reunir a todos y asegurarnos de que hagamos esto de la manera correcta«, afirmó Johnson, quien añadió que es una «máxima prioridad para mí y para el Congreso«.

En contraste, el líder demócrata Hakeem Jeffries criticó a los líderes republicanos por permitir que los miembros regresen a sus distritos durante la parte final de septiembre. «Deberíamos tomar medidas decisivas ahora para que podamos desacelerar, como los directores ejecutivos han reconocido recientemente, el ritmo del desarrollo con el fin de proteger al pueblo estadunidense y garantizar que la IA avance de manera segura«, sostuvo Jeffries. Las medidas sobre la IA serán una «alta prioridad» cuando los demócratas de la Cámara baja se reúnan mañana como grupo.

Sin embargo, el llamado de los tecnomagnates estadounidenses a ralentizar los avances de la IA en realidad tiene un sentido geopolítico que se asemeja a una «Guerra Fría», ya que es un mensaje directo que busca afectar a China, según un análisis del diario Global Times. «Una propuesta que parecía abogar por la ‘lucha contra la competencia excesiva’ en la industria de la IA desmontó discretamente la fachada de algunas figuras de la comunidad tecnológica estadounidense«, denuncia el medio del país asiático.

Desde la perspectiva de Pekín, lo que pareciera una «declaración racional» para blindar la seguridad mundial frente a la IA, revela en una segunda lectura una «agenda oculta» de dardos a China que emula una suerte deGuerra Fría’ silenciosa. «A simple vista, esto parece una ‘declaración racional’ centrada en la seguridad global de la IA.

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Sin embargo, una lectura detenida revela su agenda oculta: el artículo está repleto de disposiciones de contención dirigidas a China y es, en esencia, un ‘manual de la Guerra Fría’ para el sector de la IA (…), esta Guerra Fría silenciosa de la IA es hipócrita y miope«, alerta el análisis.

Amodei aseguró que las naciones democráticas no deberían ser «ingenuas» al tratar con China, por lo que propuso que antes de que EE.UU. desacelere los avances en IA, primero proceda a «estrangular» al país asiático para ampliar la brecha tecnológica y, una vez que lo consiga, iniciar las negociaciones para frenar el desarrollo de la herramienta tecnológica a nivel global.

Tras el cruce de señalamientos, el portavoz del Ministerio de Relaciones Exteriores de China, Guo Jiakun, advirtió este lunes que incitar al miedo, la confrontación y la competencia feroz podría perturbar el proceso de gobernanza global de la inteligencia artificial, y subrayó que ese enfoque no beneficia a nadie.

«El desarrollo de la IA repercute en el bienestar de toda la humanidad. Todas las partes deben promover conjuntamente el desarrollo abierto e inclusivo de la IA para el bien común«, declaró Guo en rueda de prensa.

La postura del vocero se corresponde con lo planteado la víspera por el Global Times. «En los últimos años, la rápida evolución de la tecnología de IA ha conllevado riesgos de seguridad, preocupaciones éticas y el peligro de un descontrol tecnológico. Estos son desafíos globales a los que se enfrenta toda la humanidad. Sin embargo, el núcleo de la iniciativa de Amodei se desvía completamente de la intención original de la ‘cogobernanza de la tecnología’ y politiza los problemas técnicos«, señaló el medio.

De momento, la posición de China es que los posibles riesgos que pueda acarrear la IA se afronten de manera conjunta, pero la visión de EE.UU. parece ir en vía contraria. Medios como Bloomberg asoman que los crecientes reparos de Washington contra Pekín podrían ser el pitazo de salida para más restricciones contra el gigante asiático.

El Global Times, de hecho, pone ese riesgo en horizonte al considerar que la guerra de las empresas estadounidenses pretende frenar el desarrollo de la IA en China mediante barreras tecnológicas y monopolios regulatorios, que le permitan a Washington mantener la hegemonía en tecnología de vanguardia.

«El intento de Amodei de hablar sobre la seguridad global de la IA mientras simultáneamente buscaba ‘contener a China’ no solo fue una evaluación gravemente errónea, sino también una ilusión fundamentalmente imposible de realizar«, agregó el medio, tras recordar que Pekín es uno de los proveedores más grandes y abiertos del ecosistema de la IA.

En esa línea, advirtió que intentar la jugada de exclusión deliberada podría implicar un aumento de costos y mayores riesgos de pérdida de control en el desarrollo global de la IA. «Este intento de ‘controlar el ritmo’ ya ha perdido todo sentido», puntualizaron.

No obstante, la posición de Trump de no apoyar la desaceleración de la IA, es por motivos diferentes a los de China. El inquilino de la Casa Blanca quien cuenta con el respaldo de los tecnomagnates, se mostró confiado en que su país liderará la carrera y que «habrá más cosas buenas que malas». Reconoció la competencia: «Estamos liderando por mucho. Quien gane en IA, gana».

El pronunciamiento del mandatario estadounidense se dio después de que el resquemor por la IA provocara una caída en Wall Street. Las acciones abrieron a la baja este lunes por el retroceso del sector tecnológico, ya que los inversionistas temen que la eventual desaceleración pueda reducir el gasto corporativo en esa área, demostrando cómo la retórica política impacta directamente en los mercados financieros globales.

Autor: teleSUR-asm

Fuente: Agencias