Fuerzas israelíes desplazan a palestinos tras demoler viviendas en Cisjordania

Operativo militar derribo siete casas e impidió la evacuación de pertenencias mediante el uso de gases lacrimógenos.

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La Gobernación de Jerusalén denunció que los efectivos militares impidieron a las familias evacuar sus pertenencias y reprimieron a la población con granadas aturdidoras y gases lacrimógenos. Foto: EFE.


6 de noviembre de 2026 Hora: 15:05

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Las fuerzas de ocupación israelíes demolieron este viernes 6 de noviembre de 2026 siete viviendas pertenecientes a familias palestinas en tres localidades de Cisjordania ocupada, provocando el desplazamiento forzado de más de 20 personas.

En la localidad de Qarawat Bani Hassan, al oeste de Salfit, tropas acompañadas por una excavadora militar derribaron una estructura de 100 metros cuadrados propiedad de Ali Rayyan y entregaron una orden de paralización de obras a Majd Nassim Assi, sumándose a cerca de 10 órdenes de demolición emitidas previamente contra viviendas habitadas en la zona de Al-Aqdah.

Paralelamente, maquinaria militar destruyó una vivienda de 100 metros cuadrados perteneciente a Mu’ayyad Fawaz Mash’ati en la aldea de Furush Beit Dajan, al este de Nablus.

En la localidad de Bidu, al noroeste de Jerusalén, las tropas derribaron cinco viviendas sin previo aviso bajo el pretexto administrativamente discriminatorio de falta de permisos de construcción, dejando en la intemperie a más de 20 palestinos.

La Gobernación de Jerusalén denunció que los efectivos militares impidieron a las familias evacuar sus pertenencias y reprimieron a la población con granadas aturdidoras y gases lacrimógenos.

Las demoliciones estuvieron precedidas por trabajos de desmonte de terrenos y la tala de árboles en las proximidades de un puesto de control militar cercano a Beit Iksa.

Organismos de derechos humanos palestinos e internacionales denunciaron que estas medidas forman parte de una política deliberada de restricciones a la construcción para la población autóctona, orientada a favorecer la expansión ilegal de asentamientos coloniales israelíes.

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La destrucción de infraestructura civil y el arrasamiento de tierras agrícolas se inscriben en una escalada de operaciones militares y violaciones sistemáticas en la Cisjordania ocupada y Jerusalén Este, que incluyen detenciones y violencia directa contra la población.

Organizaciones locales advirtieron que este patrón de desplazamiento forzoso busca consumar la anexión del territorio palestino y bloquear de manera definitiva la consolidación de un Estado soberano con su capital en Jerusalén Este.

Tras la finalización de los comicios electorales en los territorios ocupados, las fuerzas de ocupación de Israel intensificaron sus ataques, bombardeos e incursiones terrestres en la Franja de Gaza.

Analistas palestinos y gazatíes denunciaron que el recrudecimiento de la violencia responde a la competencia política entre Benjamín Netanyahu y Gadi Eisenkot por demostrar mayor fuerza militar, incrementando los asesinatos de civiles y expandiendo el control sobre el enclave costero.

En el centro de la ciudad de Gaza, un bombardeo israelí a plena luz del día contra una calle residencial dejó un saldo de tres civiles asesinados y decenas de heridos, violando el acuerdo de alto al fuego vigente.

Paralelamente, en la zona norte del enclave se reportó el avance de tanques y mecanismos militares, mientras que en el centro de la Franja, en áreas de Deir al-Balah y Al-Bureij, un ataque con bombas cerca de una escuela de refugiados provocó heridas a seis gazatíes, varios de ellos en estado crítico.

Junto a la escalada armada, el régimen de Israel endureció las restricciones en los pasos fronterizos desde hace dos semanas, anunciando el cierre total del cruce de Rafah y de Kerem Shalom. Esta medida impide la entrada de insumos esenciales y de la asistencia enviada por la comunidad internacional, bloqueando el suministro de alimentos básicos como el pan.

La clausura de las arterias fronterizas agrava la catástrofe humanitaria en la Franja de Gaza, donde más del 80 por ciento de la población depende de la ayuda externa para garantizar su supervivencia. El bloqueo deliberado y la presencia militar israelí ratifican la política de asedio y castigo colectivo impuesta por Tel Aviv contra el pueblo palestino.

Autor: teleSUR: lf - RR

Fuente: Agencias