De la Espriella impone el silencio a las 20 Emisoras de Paz de Colombia e hiere de muerte a la democracia

La medida perjudica de manera directa a los sectores sociales más vulnerables cuyas realidades, demandas y proyectos productivos no suelen encontrar espacio ni representación en las agendas de los medios de comunicación tradicionales.

captura de pantalla 2026 08 20 105058.jpg

Con la decisión de hacer trizas una política que se incorporó como mandato a la Constitución colombiana, se incumple la misión de ofrecer información a la ciudadanía. Foto: EFE


20 de agosto de 2026 Hora: 12:14

    🔗 Comparte este artículo

  • PDF

Las 20 Emisoras de Paz operadas por el Sistema de Medios Públicos de Colombia (Inravisión) interrumpieron esta semana su programación informativa habitual y pasaron a emitir únicamente contenido musical enlazado desde Bogotá por órdenes del Gobierno de derecha de Abelardo de la Espriella. 

La imposición de silencio responde a una directriz impulsada por la nueva gerente de la entidad, Ángela María Mora, orientada por De la Espriella a una reestructuración de contenidos e infraestructura. El mandatario de ultraderecha manifestó su intención de implosionar el Acuerdo de Paz firmado entre el Ejecutivo y las FARC-EP a finales de 2016, así como algunos de los entes encargados de implementarlo, como la Jurisdicción Especial para la Paz (JEP).

Con la decisión de hacer trizas una política que se incorporó como mandato a la Constitución colombiana se incumple la misión de ofrecer información a la ciudadanía, esencial para cuidar la democracia.

La suspensión de la programación perjudica de manera directa a los sectores sociales más vulnerables, a las miles de víctimas del conflicto armado interno, a los campesinos y a los firmantes de paz, cuyas realidades, demandas y proyectos productivos no suelen encontrar espacio ni representación en las agendas de los medios de comunicación tradicionales.

​La paralización de la franja noticiosa y de opinión en radio y televisión fue formalizada tras una reunión entre Mora y la ministra de Tecnologías de la Información y Comunicaciones (TIC), Alexandra Falla. En ese marco el Ejecutivo de derecha anunció el fin de lo que definió como el “aparato de propaganda” estatal para priorizar una parrilla supuestamente con mayor presencia cultural y territorial, aunque hasta el momento se dedica a difundir música y no se utiliza, por ejemplo, para compartir información útil sobre la atención a las comunidades afectadas por el terremoto.

​Las Emisoras de Paz fueron concebidas en el punto 6.5 del Acuerdo de Paz firmado entre el Estado colombiano y las FARC, con el objetivo de difundir los avances de la implementación, promover la pedagogía para la convivencia y ofrecer espacios informativos a las comunidades más impactadas por el conflicto armado en municipios como El Tambo (Cauca) e Ituango (Antioquia).

“Esto no está organizado ni pensado para ponerse al servicio de una causa política o ideológica, esto está pensado para que sea una herramienta para las comunidades y estamos haciendo todos los esfuerzos junto con los periodistas y comunidades para preservarla, protegerla y que cumpla ese cometido”, indicó Álvaro García, gerente de RTVC (Sistema de Medios Públicos). 

Por su parte, coordinadores de contenido y periodistas regionales advierten que la suspensión de las transmisiones territoriales contraviene un compromiso constitucional que trasciende a los distintos periodos de gobierno.

“Se nos señaló que esta es una medida transitoria. Sin embargo, que estemos en silencio genera un incumplimiento directo del Estado al Acuerdo de Paz. En municipios como El Tambo somos la voz y el oyente de las comunidades. Tenemos un compromiso con los firmantes de paz, las víctimas del conflicto y las organizaciones sociales”, explicó Jessica Molano, directora de contenidos en la emisora de El Tambo.

Además, expresaron preocupación por la estabilidad laboral de unos 105 trabajadores contratados por prestación de servicios y señalaron el riesgo de que las frecuencias pierdan su enfoque comunitario en regiones de difícil acceso.

En peligro la libertad de expresión

La estructura orgánica de la operadora de medios públicos (históricamente regulada bajo RTVC) tiene su fundamento en el Decreto 3912 del 24 de noviembre de 2004, normativa dictada por la Presidencia de la República que estableció la organización de la empresa como una sociedad entre entidades públicas sometida al régimen de las Empresas Industriales y Comerciales del Estado.

De acuerdo con este marco normativo, la Subgerencia de Radio (Artículo 6º) tiene entre sus funciones legales obligatorias: Planear, definir y contratar los servicios de programación de contenidos educativos, informativos, de opinión y musicales para las emisoras de la red pública.

Además, recibió el encargo de realizar estudios para definir las necesidades, preferencias y expectativas de los radioyentes en los territorios; controlar y verificar la correcta difusión de la programación radial, asegurando la calidad del audio-máster y la administración de los materiales de la fonoteca nacional. Por otra parte, faculta a la Gerencia General (Artículo 3º) para dirigir la administración diaria de los negocios, definir las relaciones laborales, conformar grupos de trabajo y contratar asesores profesionales, técnicos o artísticos para el cumplimiento de sus fines.

​Frente a la situación, la Fundación para la Libertad de Prensa (FLIP) confirmó que realiza el seguimiento del caso y alertó que representa un peligro para la libertad de expresión

LEA TAMBIÉN:

Iván Cepeda y sindicatos rechazan decisión de De la Espriella sobre relaciones con Cuba e Israel

​Las Emisoras de Paz, desarrolladas a través de RTVC y Radio Nacional de Colombia, se diseñaron para operar con contenidos locales, pedagogía y seguimiento a las políticas públicas en los territorios, consolidando un esquema informativo de cobertura nacional y regional.

De esta manera, De la Espriella empieza a concretar su plan de dinamitar los Acuerdo de Paz y hacer trizas logros concretos de la gestión del expresidente Gustavo Petro, como —según anunció— poner fin a las negociaciones de paz, bombardear a los grupos armados en lugar de dialogar, retomar la fumigación de cultivos ilícitos en lugar de implicar a familias campesinas en la sustitución voluntaria, y reducir el mismo Estado que ahora le permite hacer frente al terremoto pese a las improvisaciones y la descoordinación institucional. 

El Acuerdo de Paz proyectó acuerdos y pasos concretos en estos ejes temáticos: 1) Hacia un nuevo campo colombiano. Reforma Rural Integral, 2) Participación Política, 3) Fin del conflicto, 4) Solución al problema de las drogas ilícitas, 5) Víctimas y 6) Mecanismos de refrendación del acuerdo.

Autor: teleSUR: ac

Fuente: Agencias