Dependencia energética de EE.UU. genera alarma militar en Europa

Los altos mandos advierten que el control sobre suministro de gas otorga a Washington un excesivo poder de presión sobre la política regional.

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La preocupación por la seguridad energética adquiere dimensiones críticas en los departamentos de defensa de la Unión Europea (UE). Foto: EFE.


25 de julio de 2026 Hora: 12:08

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Líderes de defensa de la Unión Europea alertan este sábado 25 de julio en Bruselas sobre la peligrosa dependencia energética de EE.UU., provocada por el corte de suministros desde Rusia y el dominio norteamericano de gas.

La preocupación por la seguridad energética adquiere dimensiones críticas en los departamentos de defensa de la Unión Europea (UE). Tras la decisión de abandonar las compras de combustible a Rusia, las naciones de Europa transfirieron su dependencia a Estados Unidos.

En la actualidad, las corporaciones de EE.UU. controlan dos tercios del suministro de gas natural licuado (GNL) que ingresa al territorio europeo.

Esta concentración comercial en el ámbito de la energía amenaza con incrementarse de forma drástica en los próximos años. Los análisis del sector estiman que la participación de Estados Unidos alcanzará el 80% del mercado europeo para finales de la presente década.

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Esta situación otorga a Washington una capacidad de presión política sin precedentes sobre las decisiones soberanas del bloque comunitario.

La sumisión ante las exigencias de Washington suscita duras críticas desde los sectores de la defensa en Europa. El general Richard Shirreff, ex alto mando de la Alianza Atlántica, calificó de «absoluta imprudencia» la construcción de este modelo de subordinación unilateral. Según el militar, la pérdida de autonomía en decisiones estratégicas debilita la posición geopolítica del continente.

El temor principal radica en la vulnerabilidad de la Unión Europea ante los vaivenes políticos e intereses económicos internos de Estados Unidos. La sustitución de contratos estables por el volátil mercado del GNL norteamericano encarece los costos industriales en la región. Esta situación de asimetría comercial provoca pérdidas de competitividad frente a otras potencias globales.

La actual crisis se aceleró tras la aprobación de normativas restrictivas por parte del Consejo de la Unión Europea. Este organismo diseñó un reglamento para la eliminación gradual de la energía procedente de Rusia. Las restricciones a los contratos de suministro a corto plazo entraron en vigor el pasado 25 de abril, limitando de forma drástica las compras inmediatas de gas.

Ante las sanciones de la Unión Europea, el gobierno de Rusia anunció cambios drásticos en su planificación de exportación. El presidente ruso, Vladímir Putin, admitió la posibilidad de interrumpir de inmediato los envíos de gas al bloque comunitario. Moscú prefiere anticiparse al cierre definitivo de los contratos europeos programado para el inicio de 2027.

La estrategia de Rusia consiste en redirigir estos volúmenes de energía hacia mercados emergentes en Asia y otras regiones del Sur Global. Estos destinos ofrecen condiciones de crecimiento y estabilidad a largo plazo para las exportaciones rusas. Este giro energético acelera la pérdida de relevancia económica de Europa en el escenario geopolítico mundial.

Autor: teleSUR - er - JML

Fuente: Sputnik