Rescate, ayuda y reconstrucción, entre claves de Delcy Rodríguez tras terremotos en Venezuela
A ocho días de los terremotos, la presidenta encargada compareció ante corresponsales extranjeros para abordar la respuesta estatal y rebatir el señalamiento de una reacción tardía, apoyada en órdenes que, aseguró, constan por escrito.
Delcy Rodríguez detalla ante corresponsales extranjeros el operativo de rescate y reconstrucción, ocho días después del sismo que devastó La Guaira. La presidenta encargada apoyó su defensa en el balance oficial y en la oferta de auditar cada orden. Foto: Prensa presidencial.
3 de julio de 2026 Hora: 17:50
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La presidenta encargada de Venezuela, Delcy Rodríguez, compareció ante la prensa internacional a ocho días de los dos terremotos del 24 de junio con un objetivo claro: desmontar matrices mediáticas de que el Estado reaccionó tarde. Durante más de una hora, ordenó el balance de la respuesta, apoyada en cifras, operativos y en órdenes que, insistió, constan por escrito.
El recuento que ofreció dibuja la versión oficial de la peor emergencia que enfrentaron su gestión y el país, y se ordena en cinco claves con prioridad en la búsqueda y rescate, la respuesta a la ayuda internacional y la reconstrucción.
Primera clave: rescate y salvar vidas, prioridad del Gobierno
El primer argumento de Rodríguez giró en torno al rescate. Lo definió como la prioridad absoluta, recordó que el apoyo con rescatistas especializados fue lo primero que se solicitó a Gobiernos que pronto ofrecieron asistencia, y aseguró que la búsqueda seguía activa más de una semana después del sismo, con equipos internacionales de alta precisión trabajando en las estructuras caídas.
El dato con que respaldó esa afirmación fue el de 6.462 personas extraídas con vida de entre los escombros. A ese número se sumó un caso que recorrió la rueda de prensa, el de un vigilante, Hernán Alberto Gil Flores, rescatado tras casi 190 horas atrapado en un centro comercial de Playa Grande, La Guaira, gracias a brigadas de siete países. La escala del operativo de rescate, sostuvo la mandataria encargada, exigió movilizar el aparato estatal completo.
Rodríguez cifró ese despliegue en una curva ascendente: de 4.000 funcionarios civiles y militares durante las primeras 24 horas, a 14.000 al día siguiente y más de 19.000 en la actualidad, de acuerdo con el balance oficial. Recordó que se declaró a La Guaira zona de desastre sin aguardar ninguna determinación externa, un gesto con el que buscó marcar la diligencia del Gobierno frente a sus críticos. Esa diligencia, agregó, encontró eco fuera del país.
«Organizar, no caotizar», enfatizó la presidenta encargada, subrayando la responsabilidad estatal con el orden y la seguridad para facilitar las operaciones de búsqueda y rescate, cuando muchas personas bajaban hacia La Guaira y ciertas matrices mediáticas promovían ese movimiento para obstaculizar las labores de emergencia.
Segunda clave: respuesta apoyada en la ayuda internacional
El segundo eje de su defensa fue la cooperación externa, que presentó libre de condiciones. «147 países se han solidarizado con Venezuela», precisó, y recordó que en las primeras horas recibió llamadas de 72 jefes de Estado o Gobierno y que a todos les dijo que la prioridad era salvar vidas.
???? La presidenta (E) de Venezuela, Delcy Rodríguez, señaló en rueda de prensa que todo el sistema de salud del país, tanto público como privado, ha trabajado de manera mancomunada para atender la emergencia tras los dos terremotos ocurridos en el territorio nacional.
— teleSUR TV (@teleSURtv) July 3, 2026
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La presidenta encargada contabilizó naciones de los cinco continentes y 31 organismos internacionales y multilaterales, y anunció una cuenta abierta en el CAF, el Fondo para la Recuperación y Reconstrucción de Venezuela, para donaciones dirigidas a la reconstrucción de viviendas. Ese respaldo le permitió trazar un contraste con 1999, cuando el Gobierno de entonces rechazó asistencia adicional de Washington durante la tragedia de Vargas, en el mismo litoral que hoy carga la peor destrucción.
La ayuda también irrigó, según su balance, al sistema sanitario. Rodríguez reportó la atención a más de 12.400 heridos a través de la red pública y privada y de hospitales de campaña enviados por decenas de países, con cirugías costeadas por el Estado (ya el 1 de julio se reportaban 13.942 personas de alta médica). Añadió la distribución de más de cinco millones de litros de agua potable en las zonas afectadas. Con ese cuadro, la mandataria sustentó una imagen de control que su siguiente argumento reafirmó.
Tercera clave: la batalla por el relato de las primeras horas
El tramo más político de la comparecencia llegó cuando Rodríguez atribuyó el caos inicial a lo que llamó laboratorios mediáticos. «La primera matriz elaborada en laboratorios fue ‘bajen todos a La Guaira para causar caos'», puntualizó.
Según su relato, esas matrices empujaron a la población hacia el estado más golpeado para entorpecer los rescates, y con ese argumento justificó la militarización de La Guaira. Calificó de miserable la politización de una emergencia humanitaria y recordó el costo que pagó la propia estructura del Estado, con la muerte de directores de la gobernación, funcionarios de seguridad y el presidente del Metro de Caracas. Esa pérdida institucional —subrayó— no frenó la maquinaria de respuesta estatal que ya estaba en marcha.
Cuarta clave: viviendas, morgue y reconstrucción
Sobre las edificaciones caídas, el punto que más críticas concentró, Rodríguez ofreció una cifra y una explicación técnica. «El 80% de los edificios que colapsaron son de desarrollos privados», señaló la mandataria encargada. Cientos de edificios fueron dañados, 189 colapsaron por completo.
Ubicó el grueso de los derrumbes en viviendas vacacionales de Caraballeda, Los Corales y Playa Grande, en La Guaira, y atribuyó la magnitud al doblete de potentes terremotos de 7.2 y 7.5, separados por menos de un minuto.
Evitó señalar a constructoras públicas o privadas y señaló que una comisión presidencial, que integran cuerpos de expertos de universidades, instituciones y empresas, evalúa la habitabilidad de infraestructuras mediante un sistema de semáforo, ya con decenas de edificios marcados en rojo en Caracas. La respuesta estatal también abarca la creación de un Estado Mayor para coordinar la atención a los afectados, avanzar en la habilitación de campamentos transitorios y de nuevos proyectos habitacionales.
La misma exigencia de rigor aplicó —dijo Rodríguez— al manejo de los fallecidos. En la morgue, el Gobierno recurrió a la identificación por huella dactilar y arcada dental, con el CENAMEC, la Fiscalía General y el Registro Civil, y descartó la fosa común para dejar en cada familia la decisión entre cremación o sepultura.
Ese cruce de datos —relató— corrigió errores llamativos, entre ellos el de cinco personas dadas por muertas que cargaron combustible después del sismo y quedaron registradas por su huella en las estaciones subsidiadas.
???? La presidenta (E) de Venezuela, Delcy Rodríguez, informó sobre la creación inicial de un "fondo para la reconstrucción" por un monto de 200 millones de dólares destinados a atender la emergencia.
— teleSUR TV (@teleSURtv) July 3, 2026
???? En torno a este anuncio, la mandataria nacional mencionó que sostuvo hoy una… pic.twitter.com/tvNH8ZXmPd
Con los vivos y los fallecidos contabilizados, la mandataria giró hacia el día después. La reconstrucción arrancó, según su anuncio, con un fondo inicial de 200 millones de dólares, centros de acopio con inventario y un bono para las zonas afectadas.
A ello sumó exoneraciones de tasas notariales y de registro inmobiliario, gestiones con la banca para créditos habitacionales y campamentos transitorios que atienden a más de 11.000 personas, organizados por familias y con equipos de psicólogos. Cerrado ese inventario de acciones, Rodríguez reservó para el final su carta más directa.
Quinta clave: la vara de la auditoría
La presidenta encargada de Venezuela reivindicó la que definió como la apertura internacional más amplia del país y una coordinación inmediata con el coordinador humanitario de la ONU. Sobre esa base lanzó su oferta de cierre: «El que quiera auditar la realidad está a la disposición, porque todas esas órdenes están por escrito».
Esa invitación fija la vara con la que se medirá su gestión en las semanas próximas. Mientras la formulaba, los equipos internacionales todavía extraían sobrevivientes de entre los escombros, ocho días después del doblete sísmico que puso a prueba al Estado que ella conduce y a la nación.
Autor: teleSUR: DRB
Fuente: teleSUR




